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sábado, 1 de agosto de 2015

El gobierno cuanto más lejos mejor-Thomas Paine



“Government, even in its best state, is but a necessary evil; in its worst state, an intolerable one.” ― Thomas Paine

"El gobierno, en el mejor de los casos, es un mal necesario; y en el peor es insoportable" - Thomas Paine

Cortesía colección Antonio Novo - Camino del futuro -
, por lo tanto, formar unas autonomías para descentralizar el poder fue un verdadero disparate desde el punto de vista de la filosofía política; pues el poder, cuanto más alejado de nosotros mejor. No resultó de mucho sentido común meter al enemigo en casa, o como diría Thomas Paine, traerte cerca de casa "ese mal necesario". Volvemos de nuevo al mito del Caballo de Troya, donde unos lanares muy lanares metieron un enorme caballo de madera repleto de enemigos escondidos en su panza dentro de la ciudad y ésta acabó destruida.

Pero como las Comunidades Autónomas (CC AA) ya están ahí, la cuestión que nos están planteando unos lumbreras etiquetados como políticos es ¿pueden federarse o confederarse las CC AA? Y como lo mejor para tapar un disparate es con otro disparate mayor, tras el dislate de las CC AA solo nos queda ya federarlas, que es la guinda del pastel. Solo a un perturbado por ideologías irrealizables o a un ignorante imbuido en el pozo más hondo y oscuro fruto de su propia codicia e ignorancia se le ocurriría romper un flamante jarrón de la dinastía Ming para pegarla después con pegamento. Ni saben historia, ni saben filosofía política ni se espera que la sepan nunca...


El banco de pruebas de la historia ha demostrado que los estados independientes se han confederado para hacer frente a un enemigo común, o para obtener ventajas económicas y de comercio. Es decir, países diferentes se juntan por esos motivos, y ese acuerdo puede ser el primer paso hacia una nueva nación: en vez de hacer la guerra con el país vecino mejor seamos amigos y saquemos provecho. Partimos de estados totalmente independientes y que suelen unirse por intereses. El segundo paso puede madurar desde la confederación a algo mucho más íntimo como resulta una federación. La historia de los useños (EEUU) nos han dado una buena prueba de ello.

Siendo que España ya es una nación, y ello no es discutible porque las cosas son como son y nuestra historia nos ha llevado a esa situación, hecho  reconocido y jamás puesto en duda por los mismos ilustrados franceses; romper España en estados separados independientes (sin esa base no se puede federar nada) y luego volverlos a juntar es una idea más peregrina que la del mismo D. Quijote cuando la tomó contra los molinos de viento ¿Piensan crear estados independientes para después federar España de golpe sin pasar por la fase de una confederación o no tienen ni idea de lo que quieren hacer? ¿Son galgos o podencos? ¿Cómo pueden estar seguros de que algún estadito independiente quiera luego volver al redil? ¿No se quedará algún estado por las pasiones de los políticos por ahí suelto fuera de España? ¿Pegamos el jarrón Ming simétrica o asimétricamente como aseguran estos bobos ignorantes?

Pretender que una nación como España, cuya existencia nuestros antepasados jamás pusieron en duda hay que federarla es entrar no en un error de base sino en el más disparatada de las ocurrencias. Otra cuestión es el fenómeno de la aparición de los nacionalismos, que merece un estudio aparte; pero es una cuestión sumamente reciente desde la perspectiva histórica y que apareció a mediados del S XIX.

Piensen en ello, ¿van a votar a unos políticos que llevan ignorando durante más de 30 años esta verdad tan evidente.

La lealtad de los ciudadanos hacia nosotros mismos hace imprescindible que enfoquemos nuestros esfuerzos en la autoformación (no hay otra) en filosofía y ciencia política para reconocer a charlatanes, golfos, populistas y demás fauna que se meten en política no para servir al pueblo sino para servirse del pueblo; y así podamos rechazar los populismos y centrar nuestros esfuerzos en conseguir y exigir las siguientes medidas.

Para obtener la representación (por primera vez en nuestra historia) este mínimo:
 

Elecciones por mayoría absoluta (a doble vuelta si fuese necesario entre los dos aspirantes con mayor número de votos) de diputado de distrito uninominal con carácter imperativo - revocable en caso de deslealtad hacia los electores. Este diputado ha de surgir directamente de distritos electorales pequeños. Su misión es la de legislar; así las leyes representarán al pueblo y no a la oligarquías: las del PP hasta Podemos.

En otra elección siguiendo el mismo sistema elegir al Presidente de La Nación. Prohibida la entrada en el Congreso de diputado tanto a él como a su gobierno. Su misión es la de salvar al pueblo en caso de emergencia tomando decisiones y utilizar los poderes del Estado para hacer cumplir las leyes que el pueblo ha dictado. No las que ha dictado uno con coleta o sin coleta.

Replantearse la constitución quitando de ella cualesquiera de los caracteres simbólicos que la vacían de contenido. Las constituciones no deben ser simbólicas sino concretas: recoger en ellas solo y únicamente un sistema de equilibrio mecánico de poderes, donde el legislativo y ejecutivo estén en perpetua tensión. Es decir, retomar a Montesquieu.

Legalizar estas decisiones planteando elecciones libres constituyentes, para que esto se apruebe por la sociedad civil, pero que tampoco se tome salvajemente desde Sol o quemando cajeros y rompiendo escaparates en la calle: jamás han sido parte del pueblo y solo se representan a sí mismos.

Plantear un plebiscito (consulta honesta al pueblo) sobre CCAA si - no

Pero en este plebiscito hay que hacer lo contrario que hizo Tsipras y su panda, hay que informar de pros y contras sobre las CCAA y que sean los votos los que decidan: pero un hombre un voto. Fuera repartos proporcionales.

Para ello los medios han de colaborar permitiendo que verdaderos expertos (no los ignorantes tertulianos que saben de todo y no tienen idea de nada) expliquen la situación real. Las ventajas e inconvenientes de cada opción y barrar cualquier populismo que pueda entorpecer el proceso. Hay que presentarle al pueblo la verdad, toda la verdad y solo la verdad.

Veamos un ejemplo:

Personalmente me pregunto si esto es sostenible:
Portada La Razón 31 julio 2015
Más de 230 altos cargos catalanes cobran el doble que Rajoy...

Y podemos contraponer la siguiente noticia. Comparen, comparen...
El Gobierno confirma que subirá un 1% a los funcionarios y un 0.25% a las pensiones,

Y así podemos encontrar capazos y capazos en todas las CC AA.

Si he puesto la noticia de Cataluña es porque es la del periódico de hoy.
 

Otro día sería otra cosa...

¿A Vds les preocupa la cortina de humo de federalismos simétricos, asimétricos, los dislates de Podemos y afines y esos cambios a ninguna parte prometidos por unos oportunistas hambrientos de poder por el poder. La solución está en nuestras manos y el problema lo crean unos políticos que se han constituido en castas. Lo que nos ocurra es responsabilidad nuestra: del ciudadano.
 

Instruirse para dejar el estado lanar en el que nos sumergen los medios, y una vez que sepamos adonde deben dirigirse nuestros esfuerzos ir a por ello es nuestra responsabilidad: por nosotros y las futuras generaciones. No podemos seguir en el sistema partidocrático: no es cierto que sea una monarquía parlamentaria porque eso significaría que por lo menos los representantes salen directamente de los distritos electorales y no de unas listas formadas por los jefes de partido para que luego esos elegidos los envistan como Presidentes de nuestra nación. Eso no es democracia.


Vicente Jiménez

miércoles, 21 de mayo de 2014

La tiranía no se conquista con facilidad - Thomas Paine



El deber de un patriota es proteger a su país de su gobierno
 "These are the times that try men's souls: The summer soldier and the sunshine patriot will, in this crisis, shrink from the service of their country; but he that stands it now, deserves the love and thanks of man and woman. Tyranny, like Hell, is not easily conquered; yet we have this consolation with us, that the harder the conflict, the more glorious the triumph. What we obtain too cheap, we esteem too lightly.".

“Estos son los tiempos que ponen a prueba las almas de los hombres; El soldado de verano (soldados a punto de licenciarse en enero y que habían contribuido al esfuerzo bélico durante el verano), y el patriota dispuesto solo cuando le resulta fácil servir a su país se arrugan ante el servicio; pero aquel que se mantiene firme merece el amor y el agradecimiento de todos los hombres y mujeres. La tiranía, como el infierno, no se les vence fácilmente; pero nos queda este consuelo: cuanto más difícil sea el conflicto, más glorioso será el triunfo. Lo que se obtiene fácilmente, no se valora”. Panfleto de Thomas Paine en pleno campo de batalla.

Soldado de verano: muchos soldados podían licenciarse en Enero y por lo tanto estaban a punto de poder hacerlo
Washington cruzando el río Dalaware Fuente Wilkipedia
El panfleto de Thomas Paine fue uno de los discursos más hermosos en la historia de Estados Unidos y la libertad. Claro como el agua fue utilizado por George Washington, el nuevo general de las fuerzas continentales de los rebeldes americanos en la Guerra de Independencia para encender de ardor patriótico la moral de una hambrienta y mal pertrechada tropa haciendo frente no solo al enemigo sino al peor de los inviernos registrados. Por el contrario, los ingleses disponían de una fuerza de mercenarios profesionales superior en número, mejor entrenada y bien pertrechada: abrigos, tiendas de campaña, armas, alimentos... Enfrente y separados por el río Delaware unos patriotas desarrapados se enfrentaban a los terribles hessian; el feroz ejército de mercenarios alemanes. El contexto de este discurso hay que situarlo en una situación límite del famélico y desnudo David contra Goliat. Fue Paine el precursor del patriotismo americano; un arma nueva y desconocida hasta entonces que cogió por sorpresa al enemigo y que en última instancia contribuyo a derrotarlos. Washington aportó la inteligente estrategia de cruzar el río Delaware en New Jersey la noche de Navidad de 1776 para dirigirse a Trenton, algo que el enemigo no eperaba tanto por el momento como por las terribles y gélidas condiciones atmosféricas. El resultado lo podemos resumir en el factor sorpresa y la pocas bajas por ambos lados. La tropa enemiga hecha prisionera junto al jugoso botín de guerra. Pero antes, Washington había tenido otra idea genial, sin la cual la desmoralizada tropa no le hubiesen seguido esa Nochebuena cruzando el río: hizo imprimir en su campamento cientos de copias de la soflama de Paine y leerla ante cada grupo de soldados que se acurrucaban en las numerosas hogueras del campamento militar. Ese discurso fue la chispa que encendió los corazones de la tropa y oficialidad. Sin Paine y acorralados por el ejército inglés que se les perseguía victorioso, el Ejército Continental hubiese probablemente sido destruido; y América no habría sobrevivido.

Pero ¿qué hacía un inglés como Thomas Paine en medio de la batalla de Trenton en plena Guerra de Independencia Americana escribiendo panfletos, y cómo había llegado hasta allí?
 

Hay que retroceder a su juventud, cuando viviía en Inglaterra. Después de la muerte en el parto de su mujer y de su hijo, de que su negocio familiar de fabricación de corsés cayera en la ruina y que el gobierno inglés lo despidiera de su cargo de inspector de impuestos por su lucha pidiendo al Parlamento mejores condiciones de trabajo, Paine se hallaba en una situación muy difícil. Pero entonces conoció a Benjamin Franklin, quien valorando la enorme valía de las ideas del que sería su amigo le aconsejó y ayudó para emigrar a las entonces todavía colonias americanas. Con una carta de recomendación de Franklin en el bolsillo aterrizó en 1774 en Filadelfia y consiguió trabajo como editor en un periódico. El periódico aumentó considerablemente sus ventas gracias a los editoriales de Paine y en 1776 se hizo famoso cuando publicó Common Sense (Sentido Común), donde preconizaba que las colonias americanas debían separarse del reino de Gran Bretaña. Common Sense cayó como una verdadera bomba en las colonias, de tal forma que John Adams llego a decir: “Sin la pluma del que escribió Common Sense la espada de Washington se habría desenvainado en vano”. Mas tarde Paine escribiría una serie de panfletos incendiarios para propagar la revolución y la lucha contra la opresión; The American Crisis (la Crisis Americana). Así Paine se convirtió en el verdadero ideólogo de la revolución americana. Sus proclamas y Common Sense se leían en secreto en las plazas, en las esquinas, en las tabernas, en las casas. El que sabía leer tenía siempre un corrillo de atentos escuchantes. En su Common Sense, argumenta que la independencia era inevitable basándose en el sentido común, en hechos simples y sencillos que la población entendía a la perfección. “El gobierno era un mal necesario del que estaríamos a salvo solo si era representativo y alterado frecuentemente mediante elecciones. La acción del gobierno en la sociedad debía ser reguladora y cuanto menos mejor”. Sobresale en el libro su llamada a la declaración de independencia. Su influencia fue directa en la Declaración de Independencia del 4 de julio de 1776 y Paine se enroló en el Ejercito Continental.
 

Al acabar la guerra Paine estuvo junto a su amigo Jefferson redactando la Constitución Americana. Si uno puso la forma, el otro puso parte del contenido ideológico; y el flamante gobierno americano le dio un merecido puesto en el Comité de Asuntos Exteriores del Congreso, pero allí se ganó en seguida poderosos enemigos. La libertad por la que había tanto luchado quedó enturbiada a causa de los poderosos esclavistas; y Paine no podía aceptar la esclavitud, como es natural. Fue vilipendiado mediante una infamante campaña pagada por sus enemigos en la nación que él había contribuido a crear. A los Estados Unidos de América les costaría ochenta y cuatro años después miles de muertos y una guerra fratricida el no haber escuchado a Paine y haberle despreciado. La abolición de la esclavitud necesitó también de otra guerra y otro mártir por la libertad: Abraham Lincoln.

Desilusionado por en lo que había acabado la libertad en América; una nueva nación con esclavos, Paine volvió a Inglaterra en 1787. Interesado por la ciencia su ambición era la de diseñar y construir un puente de hierro por primera vez. Esta labor de ingeniería la combinó con su pasión por la libertad y escribió Los derechos del hombre: obra clave en la Revolución Francesa. En el Club Liberal de Londres dio un famoso discurso en defensa de la libertad y la verdadera democracia en una sala llena de admiradores, pero también de horrorizados espías de la corona.

Aquellas cargas de profundidad contra la corona británica, el sancta sanctorum del sistema, en el mismo Londres ya era demasiado: ese loco no solo contribuyó decisivamente a que Inglaterra se quedara sin sus colonias de América sino que quería llevar la revolución y libertad al mismo corazón de Gran Bretaña. De nuevo se ganó enemigos poderosos y peligrosos, pero si sus enemigos eran poderosos también estaba arropado por amigos poderosos, y fue advertido de que no volviese a su casa al acabar la conferencia porque unos agentes lo iban a asesinar. Escapó al complot por los pelos embarcándose aquella noche hacia Francia. Allí llegó a tiempo para saborear la Revolución Francesa. Era el escenario perfecto para alguien como Thomas Paine.

Evidentemente el famoso Paine fue recibido en Francia como un héroe con todos los honores y aunque no sabía francés fue nombrado miembro de la Convención Nacional. Pero cundo la revolución llegó a la época del terror quien tanto odiaba la institución de la monarquía se opuso ante la Convención a que se guillotinara a Luís XVI tras su caída y también abogó por la vida de sus amigos girondinos (los que estaban siendo perseguidos por Robespiere y sus acólitos). Para Thomas Paine era la institución monárquica lo que lo que se había de derribar y no ejecutar al rey, porque aunque lo matases, otro ocuparía su lugar. Y esto tuvo la sangre fría, el valor y la gallardía de defenderlo ante los radicales jacobinos como Robespiere, Marat y Danton. Sus amigos girondinos fueron todos rápidamente cayendo al filo de la guillotina, pero por la amistad que Thomas Paine tenía con el entonces presidente Washington, un cauto Robespiere simplemente lo encarceló sin atreverse a firmar todavía la sentencia de muerte.

¿Por qué Washington, su amigo, no hizo nada para librar a Thomas Paine de la cárcel y de la muerte? Precisamente el mismo Paine que le salvó a Washington el trasero cuando en el campamento escribió aquella gélida noche la proclama que encendió los corazones y el valor de la desanimada tropa antes de cruzar el río Delaware? Para vergüenza y oprobio de Washington, la realidad es que ni siquiera contestó a la carta que Paine le envió. El motivo, la política: estaba negociando con la Corona Inglesa y Paine seguía en busca y captura por los ingleses por traidor, agitador y revolucionario; era el enemigo público número uno. En su única carta Paine escribiría a Washington:


Es imposible que a estas alturas no sepa la situación en la que me encuentro... Respecto a Vd. Sr., traidor en la amistad privada (pues eso es lo que ha sido en esta situación de peligro) y un hipócrita en la vida pública, el mundo no llegará a acertar si Vd es un apóstata o un impostor: si ha abandonado los buenos principios o nunca los tuvo.

Washington nunca le contestó, y el radical Robespiere, viendo que Washington se desentendía firmó al cabo de un año la condena a muerte de Paine. Un carcelero pasaba cada noche con la lista de penados y marcaba con una tiza una cruz en la puerta de los condenados a morir al día siguiente. Aquel día, Paine tenía la puerta de la celda abierta (la puerta se abría hacia afuera) con un permiso especial del alcaide a causa de unas altas fiebres y el guardia pintó la cruz por detrás. Al día siguiente le cerraron la puerta y la cruz quedó por dentro, con lo cual se libró aquella vez de ser guillotinado. Para cuando se dieron cuenta del error, la cabeza de Robespiere ya había rodado en la guillotina y Thoma Paine fue liberado. Con la salud quebrantada a causa de la estancia en prisión solo quería pasar sus últimos día en América, y su amigo Jefferson lo pasó de contrabando ante las narices de la flota inglesa en un barco de guerra americano, ya que los ingleses tenían cercados los puertos franceses para capturarlo si intentaba escapar a América. Dejaba atrás la salud y un año en una infame prisión esperando la muerte cada uno de los días de ese año: cada noche sin saber si iba a ser la última. Cada una de esas interminables horas escuchando atentamente si alguien se acercaba y marcaba su puerta con la fatídica cruz de la muerte.

Antes de morir, desilusionado con el género humano,  pero creyendo en la libertad América le regaló la última demostración de ingratitud: muy enfermo y sin fuerzas para sostenerse se levantó de la cama e hizo el largo y penoso camino hasta llegar al lugar para depositar su voto. El presidente de la mesa lo reconoció y le rompió la papeleta: “Lo siento, no es Vd. americano y no puede votar”, le dijo cínicamente. 

En América nunca le perdonaron, mientras vivió, su oposición a la esclavitud y la libertad de pensamiento religioso. La Guerra de Secesión estaba por venir todavía.

Vivió como un pordiosero en la América que él tanto había ayudado a forjar en una casa donde le dejaron vivir. Por su origen cuáquero quiso que lo enterrasen en un cementerio cuáquero, pero hasta eso le negaron. Murió en 1809 y lo enterraron en un campo de árboles frutales cercano que el estado le prestó: solo cuatro personas asistieron a su entierro, pero esos cuatro asistentes al sepelio fueron todo un símbolo. Dos de ellas una amiga francesa que iba a cuidarlo y el hijo de la señora. Hijo y madre uno en frente del otro con la fosa a sus pies y el cuerpo de Paine dentro: “Por quien luchó por la libertad de ambos países, tú hijo estás representando a América y yo a Francia en estos momentos” fuel el emotivo responso que sintetizo toda una vida en lucha por la verdadera libertad.

No suelo dar más de cuatro datos biográficos en mis escritos; pero la apasionante vida, lucha y sacrificio por la libertad y la verdadera democracia e igualdad entre los hombres le hace merecedor, salvando las distancias de fe, de estar en un podio junto a personajes como Buda, Jesucristo, o Luther King y Licoln. Como todos los redentores de la humanidad fue traicionado, perseguido, vilipendiado, incomprendido y sacrificado. Entender la democracia y la libertad es aceptar con valentía el mensaje de Paine, por su obra y sus acciones. Si Tocqueville fue el genial analista de la democracia en América, Paine fue el ingeniero de la misma. Sin él, la democracia formal no existiría.


Vicente Jiménez