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domingo, 20 de diciembre de 2015

No se ha votado "a favor de" sino en contra de


Antes habíamos asistido a un estrepitoso fracaso en Grecia, a la que nadie nombra ahora como ejemplo, con el resultado que todos hemos visto; y en España, ahora, se están confrontando dos visiones sobre la realidad que polariza peligrosamente a nuestra sociedad, sin darle opciones de elección.

Es falso que el bipartidismo haya desaparecido: lo que ha ocurrido con el bipartidismo es que se ha polarizado de tal forma que en estas elecciones no se ha votado a favor de, sino en contra de. Por un lado una parte de la sociedad es la que mantiene esto en marcha con sus madrugones, sus muy empeoradas condiciones de trabajo, sueldos mileuristas; su esfuerzo y sus equilibrios para llegar a final de mes.

Por otro lado está quien intenta entrar como sea en ese grupo saliendo del paro. Pero lo que nadie se atreve a decir porque resulta políticamente incorrecto es que aprovechándose de nuestras leyes hay una parte de vagos profesionales que esperan vivir eternamente montados en la subvención; y que en nuestra sociedad son muchos, españoles y no españoles, los que se encuentran en ese grupo. De tener representantes de verdad yo elegiría a quien prometiera revisar este tema para paulatínamente ir integrando a todos de verdad en nuestra sociedad obligándoles a dejar de vivir del cuento sin diferenciar el color de la piel, el origen o la religión. Eso sí que sería integración.

Se puede tener en la vida un mal tropiezo por una mala conjunción de los astros; aunque en estos momentos, los astros sean otros distintos a los que se refiere la astrología. Cuando es todo un país el que va mal, más bien estaríamos hablando de una conjunción de decisiones torpes, decisiones malas o decisiones perversamente corruptas que tomaron algunos políticos y financieros. Y como no siempre los otros tienen la culpa de lo que nos pase a nosotros, porque, a veces, las cosas nos las buscamos nosotros solitos; la mala estrella puede venir también dada por malas decisiones personales. En fin, que sin saber cómo ni por qué la vida te da un vuelco para mal cuando menos te lo esperas. Pero eso es vivir. Y aquí es donde se divide la sociedad: entre los que creen que las castañas nos las quitará de fuego papá Estado (con la pérdida de libertad que conlleva esa opción) y los que luchan con su esfuerzo por quitarse ellos mismos las castañas del fuego.

Cuando es un país entero el que da el vuelco para mal, por lo que sea, siempre hay rateros cuya única ambición es pescar en ese río revuelto de fracasos y frustraciones. Son los que engolosinan al primer grupo y ahí salen los populistas como los caracoles después de la lluvia. Es cuando la promesa de la solución fácil e inmediata tiene más posibilidades de ser escuchada. Es cuando el eslogan, los castillos en el aire y las promesas imposibles aparecen como tablas de salvación de aquel que se encuentra en situación de desgracia. Lo que el desesperado cree es que sin compromiso, responsabilidad y mucho esfuerzo saldrá del túnel negro. Todo falso y más que falso: falso que el maná caerá suavemente del cielo por solo votar a quien ofrece soluciones descabelladas. Por ejemplo, es falso que la sanidad salga gratis por mucho pancartero profesional que así lo proclame. No existe nada gratis, y si prestamos la sanidad a todo el que llegue de fuera de forma gratuita hemos de afrontar las consecuencias de semejante medida. ¡Ah! Que pongan más dinero. Bien pues ¿cuánto dinero estás dispuesto a sacar directamente de tu bolsillo para que esa sanidad sea “gratis” también para todo el que llegue del extranjero? Esa es la cuestión. Es falso que haya abundancia sin esfuerzo y sin un coste; y que en España podamos atar a los perros con longanizas. Otra solución para lograr esa gratuidad en lo que sea sería: ¿estás dispuesto a luchar y manifestarte en la calle por instaurar una democracia formal, o recortar  o mejor quitar las CCAA que abarataría exponencialmente el coste del Estado y nos aportaría de sobras ese dinero para mantener esos "servicios gratuitos” e incluso pagar la deuda en un par de meses?

Las coordenadas del populismo son falsas, y nos alejan de la libertad. Los populistas no pretenden igualar nada, solo pretende rellenar los nichos de poder y fagocitarlos como amebas. Son lo más parecido a un virus: incapaces de sintetizar y solo capaces de reproducirse con la materia que han sintetizado otras células. Esto quiere decir: incapaces de constituirse como creadores de riqueza, quieren repartir a su antojo con quienes se les antoje la riqueza que han creado otros. Eso es la izquierda polarizada.

sábado, 14 de marzo de 2015

¿Pero qué narices es eso de la casta?


 
Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Casta

He visto en nuestras pedagógicas tertulias televisivas cómo cuando a los líderes de cierto partido que acostumbran a utilizar el término casta les preguntaban sobre su significado no solo han ido deslizando el significante, que diría Saussure, a conveniencia sino que jamás han acertado ni una: ¡vamos!, que más bien parecían utilizar el término casta porque quedaba bien y se lo habían oído a su jefe, creyendo obedientes que la tal palabreja les aportaría votos. Ellos, claro, como buenos sectarios ideas propias ni una, que eso sería pecado: lo que les digan y cuando se los digan los de arriba. Esa es la base primordial del pensamiento único. Dónde iríamos a parar...

Hete aquí que primero empezaron a calificar a todo político que cobrase más que un obrero de casta y prometieron que ellos se iban a asignar el sueldo mínimo más un no sé qué añadido. Después, por motivos que se nos escapan, el significado pasó a designar tan solo a los políticos corruptos. Ahora ni ellos saben dónde colocar el término porque en cada estadio definitorio del vocablo casta les han pillao con el carrito del helao. Vivir para ver.

Curioso el relativismo que nos embarga y cómo significantes y significados se deslizan en quasi aleatorias relaciones paradigmáticas según viene a cuento. Lo que hoy es mañana no.


Pero si es que el término de casta se le puede explicar muy llanamente al pueblo, pues se supone que es a quienes va dirigido tan docto concepto. Podemos utilizar cultismos como el de imposibilidad de movilidad social y demás zarandajas para explicar lo que significa casta. La cuestión es muy simple: ¿tus retoños podrán ocupar altos puestos de responsabilidad política igual que cualquier hijo de digamos un Pujol, Griñan, Zapatero, Aznar, Toxo, Méndez,etc? ¿O serán los hijos de esos próceres quienes ocupen dichos puestos para después pasar a los consejos de administración de la banca, las compañías energéticas, de comunicación, etc? No olvidemos que fueron los equipos jurídicos de esas compañías las que en realidad dictaron las leyes que pasarían después al Congreso mientras los políticos ejercían de representantes nuestros: quid pro quo. ¿Tenemos todos las mismas oportunidades? ¿Quienes podrán ganar sueldos de ensueño sin pegar palo al agua solo por estar ociosamente ocupados? Pues eso amigos es casta, y que ningún espabilado nos vengan con zarandajas diciendo que va a barrer a la casta cuando ya puede estar formando parte de la misma.

Vicente Jiménez

miércoles, 11 de marzo de 2015

#InMemoriam #11M


Atentados del 11 de marzo de 2004

Uno no deja de preguntarse sobre las incógnitas no resueltas sobre el 11M, pero lo que sí puedo afirmar fue lo que me ocurrió a mí junto a una gran mayoría que estuvimos en una manifestación en Barcelona.

Totalmente consternado está claro que, como tantos otros ciudadanos, fui a la manifestación que se convocó en repulsa por los atentados. La posición que pude tomar en la masiva manifestación fue casi en la cola. Más tarde me enteré por la TVE el tipo de  pancartas que figuraban en cabeza de la misma, que es donde estaban posicionadas también todas las cámaras de TV internacionales: BBC, CNN, etc. Curioso que quienes las portaban ocupasen ese lugar tan privilegiado: la cabeza de una manifestación y el lugar donde estaban todas las cámaras.

En una gigantesca pancarta, por ejemplo y para muestra un botón, figuraba “Aznar Asesino”. Más tarde escucharía en la BBC que las manifestaciones masivas eran contra el atentado y contra Aznar y su gobierno: el mantra de no a la guerra, etc. Ese es el poder de la manipulación. Lo que más tarde ocurrió y las consecuencias electorales e históricas que tuvieron lugar todos las sabemos: todavía las estamos pagando.

Uno no deja de preguntarse sobre las incógnitas no resueltas respecto al 11M. A diferencia de lo que les ocurre a los useños con el asesinato de Kennedy, no sé si alguna de nuestras generaciones futuras conocerán alguna vez la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad expuesta en un algún tratado de historia.

Vicente Jiménez


In Memoriam

martes, 14 de mayo de 2013

Todos cortados por el mismo patrón


Con excepción de Suiza y los países anglosajones, ocurre que ningún político se ha planteado jamás cómo es posible que nuestros sistemas de gobierno europeos estén tan alejados de una democracia liberal como la de EEUU, y cortados casi todos por el mismo patrón.
Algo debió de pasar en Europa para que en todos sus países campen las diputaciones sin mandato imperativo, parlamentos sin separación de poderes, dictaduras centralistas o intervencionismos jacobinos.
Los padres de EEUU se dieron cuenta, en seguida, de nuestras debilidades como humanos. De ahí que establecieron que las formas de gobierno no pudiesen depender jamás del buenismo, que es lo que afirmó perversamente el estado socialista anterior. Ni los gobernados son ángeles celestiales, ni los gobernantes son virtuosos niños de teta. Aquel que tiene la sartén por el mango acaba dominando siempre la situación abusando de su poderi. Por eso, los padres de la patria en EEUU procuraron un sistema mecánico de ejercer y controlar el poder: mediante una ingeniería perfecta, pusieron en el poder un sistema eficaz de pesos y contrapesos, de palancas y de frenos; tiraron a la basura una constitución, lo cual dejaría más tarde pasmados a los revolucionarios franceses, y finalmente fueron añadiendo una serie de enmiendas a la que finalmente adoptaron. Eso sí, jugaron con dos ventajas que no tuvimos en Europa. Los ilustrados que forjaron la constitución de los Estados Unidos no fueron traidores a sus ideas y tampoco tuvieron que cuadrar el círculo intentando mantener una monarquía.
En Europa, en cambio, no somos hijos de la Revolución de Independencia Americana, somos bastardos de la Revolución Francesa... Y aquella revolución no tuvo las cosas claras de a dónde iban, y por y para qué iban haciendo las cosas, como sus primos los americanos. Inicialmente tampoco se planteó como una revolución. Lo que querían los representantes de Versalles era cambiar la monarquía absoluta por una monarquía relativa: se trataba de que el pueblo votase las leyes y el poder ejecutivo fuese para el rey. En este estado de tensión se dieron una serie de sucesos no planificados que después el mito idealizó como revolución. Pero mito y realidad nunca han confluido. Imaginad la escena: la economía en Francia inmersa en una crisis general provoca la convocatoria de los Estados Generales, y el timorato rey de Francia pide ayuda a los ejércitos extranjeros de Alemania y Suiza para controlar al pueblo. Necker, el genial banquero Suizo ministro de finanzas; honrado y extremadamente inteligente es expulsado cuando precisamente había podido solucionar el tema de las finanzas públicas (presupuestos del Estado); y fue el rey quien lo echó. Su expulsión significó el pistoletazo de salida para todo lo que iba a venir después. El pobre ex ministro Necker jamás comprendió, en toda su vida, el motivo de su expulsión; y así lo expresa en sus memorias. Pero no advirtió jamás, a pesar de ser tan inteligente, que precisamente había sido expulsado por dar con la solución . Lo que el rey quería, y no digamos la reina (extrema derecha) y los arzobispos y obispos era machacar al pueblo.
Cuando la gente de París supo lo de la expulsión de Necker, la noticia corrió como la pólvora y ésta llegó no a París, sino hasta el último rincón de Francia en el tiempo récord de tres días; y como consecuencia, los parisinos daban como inminente una invasión por parte de los ejércitos extranjeros alemán y suizo, aliados del rey de Francia, y que ya estaban preparados en las fronteras. Unos tres mil parisinos, aterrados porque ya se veían pasados a cuchillo, fueron al Hospital de los Inválidos a apropiarse de armas con qué defenderse. La guardia de los Inválidos les entregó las armas sin resistencia, pero resultó que allí no había pólvora. Alguien se acordó de que entre los Inválidos y el Ayuntamiento estaba la Bastilla, y un grupo de unos trescientos se dirigió allí a por la pólvora. En esto, llega también a la Bastilla un regimiento con intención de ayudar al grupo de la pólvora. En una estúpida confusión el regimiento es tomado por el enemigo y se lía una escaramuza entre ambos bandos. Tras la escaramuza es cuando se produce el asalto a la Bastilla. Toman lo que necesitan, liberan a tres cautivos que estaban allí de tránsito, los únicos, y se llevan prisionero al gobernador de la prisión, junto con la pólvora, para regresar al Ayuntamiento y reunirse con los que tenían las armas. Por el camino, la comitiva es asaltada por un grupo de criminales harapientos y de la peor calaña de París. Pese a los esfuerzos de la comitiva, le cortan la cabeza al pobre prisionero y se la llevan insertada en una pica paseándola por París. Hicieron lo mismo con el intendente del ayuntamiento. Estos horribles crímenes serían luego sacralizados en vez de castigados. Ya partimos con la primera corrupción de la Revolución Francesa de las muchas que se darían cuando la Diputación, el Rey, y el Obispo de París ofrecen un Te Deum en acción de gracias por la toma de la Bastilla y los sucesos que habían acaecido, crímenes incluidos: así se institucionalizó y legalizó, por primera vez, el crimen de estado.  La clave del tránsito entre la toma de la Bastilla y el Te Deum, en paz y compaña, recae sobre los hombros de un personaje ii
sin escrúpulos y corrupto, que narcotizó a los Parisinos con sus discursos. Ahí tuvimos a un pueblo adormilado con la retórica incomparable de un genio del mal, de un verdadero bellaco: Los diputados ...

“juzgan sanamente los objetos y no son engañados por las apariencias. Donde los representantes de la nación no han visto más que un error de la autoridad (el golpe feudal de 23 de junio), el pueblo ha creído ver una decisión formal de atacar sus derechos y sus posesiones. ¿Han visto en las miradas mismas del rey, han sentido en el acento de su discurso cómo este acto de rigor y de violencia hacía sufrir a su corazón? ¿Han juzgado por sus propios ojos que él es él cuando quiere el bien, él mismo cuando invita a los representantes de su pueblo a fijar una manera de ser equitativamente gobernados, y que cede a impresiones ajenas cuando restringe la generosidad de su corazón, cuando retiene los movimientos de su justicia natural? Es un deber sagrado para los diputados invitar a sus electores a descansar enteramente sobre ellos el cuidado de sostener sus intereses haciéndoles ver que, lejos de haber alguna razón de desesperar, jamás su confianza ha estado mejor fundada. La tranquilidad de la Asamblea devendrá poco a poco la tranquilidad de Francia”.
Es decir, confiad en vuestros diputados, que les asiste el Espíritu Santo y no se pueden equivocar nunca, no arméis jaleo y conformaos con lo que hay. Al fin y al cabo, cuando el rey os tiene que matar, el pobrecillo sufre mucho por vosotros; pero comprended que os tiene que matar por vuestro bien.
Si las democracias Europeas tomaron como modelo a la Revolución Francesa, como así fue, no es de extrañar que los discursos de Mirabeu asomen la cara, de vez en cuando, por las partidocracias europeas; y no tengamos nada que ver con la pureza del desarrollo republicano de EEUU

Es que si os fijáis nos están diciendo las mismas cosas, están utilizando el mismo tipo de retórica: si hay recortes a mi me duele mucho; ¿no veis cómo sufro? Pero os recorto, yo no tengo la culpa... sea nuestro presidente, sea Merkel o el Fondo Europeo. Mientras, por ejemplo, a los pobres Chipriotas les congelan las cuentas en un corralito, pero los mandatarios lloran y lloran. Sois inmaduros como niños y me duele más que a vosotros, pero os tengo que castigar. Habéis vivido por encima de vuestras posibilidades.
También es evidente, que en nuestro caso, hubiera sido lo lógico ante una catástrofe nacional sin precedentes como la que dejó de herencia política, económica y moral el gobierno socialista anterior, que se hubiera recortado lo que es verdaderamente superfluo: las autonomías, sus diecisiete presidentes, secretarios, subsecretarios, coches oficiales, enchufados palaciegos, etc; que representan el gasto nacional multiplicado por diecisiete y un derroche insoportable para los contribuyentes. Hemos de sufragar la inmensamente despilfarradora casta parasitaria con restricciones cero, para ellos, y sueldos de ensueño. Es más: han aumentado el gasto y el número de enchufados. Y así, mientras, os tienen que matar de hambre y ellos lloran... y los sindicatos también lloran, porque forman parte del mismo sistema de llorones; y la patronal es el convidado de piuedra Eso sí, nada mejor que quitarse las penas en una mariscada mientras ven pasar una interminable procesión a Cáritas y los comedores sociales. Pero pase lo que pase, estad tranquilos; que vuestros diputados velan por vosotros y sufren cuando les obligáis a tomar decisiones.

No, no son las personas las responsables. Como ya comenté al principio no tienen por qué ser ángeles. Nunca ha habido un humanismo monárquico; y ni los gobernados son niños inocentes de teta ni los gobernantes seres puros angelicales. Estas tesis de democracias basadas en oligarquías de partidos no se sostienen como democracias; y lo que falla no solo en España, sino en Europa es estar basado en oligarquías de poder sin control: el ejecutivo y el legislativo no pueden andar de la mano si hablamos de democracia. Falta una conciencia ciudadana que de una vez por todas, se dé cuenta que el problema no es la sanidad, ni la educación, ni la reforma laboral. Todo ello es consecuencia de un sistema oligárquico de poder... digamos que son nada más que síntomas de la enfermedad: pero aunque acabemos con unos síntomas, la enfermedad seguirá minando nuestra salud; y aparecerán otros síntomas... Aunque las manifestaciones y protestas populares logren una sanidad estupenda y una ley laboral envidiable gracias a una inmensa presión social, el mal; el verdadero mal, seguirá carcomiendo las entrañas de la nación. El día en que toda esa fuerza ciudadana se dirija a pedir el cambio de la ley electoral y un periodo constituyente que imponga las normas del juego verdaderamente republicano-democraticas, y acabe con la oligarquía de partidos poniendo pesos y contrapesos al poder; ese día empezaremos algo bueno que dejar de herencia a nuestros hijos y nietos, en vez de miseria, indigencia y corrupción.
Vicente Jiménez


i En estas tierras ricas en cultura gastronómica, el buen yantar son parte tan sustancial que se recogen en los refranes populares: también puede usarse la expresión “Es el que corta el bacalao”
ii A.G.TREVIJANO, Teoría Pura de la República, Ediciones MCRC, Libro Primero, pág 60
GODECHOT, JACQUES; Las revoluciones. 1770-1799; LABOR; 1981