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viernes, 30 de mayo de 2014

La corrección política está destruyendo a la clase media


El Gran Hermano te está vigilando
El estado de bienestar está fundiéndose como la nieve durante el deshielo. Fue el gran logro de la Europa cristiana conseguido mediante sangre sudor y lágrimas durante los últimos siglos. Dos mil años de historia no deben ni pueden acabar en el olvido tal como ocurre en la distopía orwelliana1984; novela donde desaparece y se manipula la historia como si de una Comunidad Autónoma nacionalista se tratara. 
Si utopía significa ningún lugar, su contrario; distopía, significa algún lugar. Es decir, las utopías, ya sean ideologías o sistemas perfectos de gobierno no existen; pero, las distopías sí están presente entre nosotros.Todo sistema de gobierno es imperfecto, algunos resultan verdaderas aberraciones y la democracia se salva siendo el mejor de los sistemas imperfectos: es el que tiene menos imperfecciones.

Si en los años sesenta del siglo pasado florecía una clase media en Europa y América del norte con un envidiable estado de bienestar que vencía los fracasos de las dos grandes guerras, la desaparición de la clase media, su desmoronamiento junto a la manipulación de la historia no resultan sucesos puntuales de tipo apocalíptico, sino que también están siendo progresivos. Entonces, llegaría un punto en el que nadie recordará que existió una clase media en cierta época histórica y mucho menos se sabrá nada del estado de bienestar que se logró. Cuando desaparezca por completo la clase media también lo hará el estado de bienestar y viceversa; y pasaremos al estado de malestar: al de la distopía en estado puro.

Se ataca al cristianismo no porque se trate de una religión sino porque forma parte de nuestra cultura más íntima: históricamente cristianismo e historia occidental son caras de la misma moneda y, sobre todo, de nuestra cultura. Contra el pensamiento libre se utilizan vectores como la crisis, la corrección política, políticas suicidas de inmigración y la globalización o los mercadeos para acabar con el orden y la tendencia que surgió después de la Segunda Gran Guerra.
 
No creo en teorías conspiranoicas como las expuestas por Kalergi (poco conocidas) donde parte de ese plan consistiría en provocar las dos guerras mundiales, introducir los fascismos, el marxismo y forzar un mestizaje mediante la inmigración masiva para acabar con la cultura occidental e imponer un nuevo orden mundial.
 
Ahora bien, si es cierto que respecto a las políticas de inmigración masiva pueden influir variables extrañasi que diesen ese tipo de resultados destructivos para la cultura occidental; por ejemplo, una de esas variables podría consistir en la ausencia de democracia real en Europa y la imposición de la corrección política por infección de los medios de counicación e incluso dentro del espíritu de la misma ley.
 
Lo que sí es cierto es que hemos entrado en una dinámica muy alarmante donde Europa no sabe cómo resolver ninguno de sus problemas, para variar. Precisamente por no haber sabido resolver sus problemas sobrevinieron en el S XX las dos grandes guerras, aunque al final impulsasen la gran recuperación social y económica de las décadas de los cincuenta y sesenta. Pero nada podrá salvarnos de una globalización convertida en invasión. Que grandes masas de población se trasladen de un punto a otro del globo no soluciona ningún problema, sino que causa otro mayor e  insalvable.
Vicente Jiménez


iLas variables extrañas en un experimento son aquellas que influyen en el resultado final pero que no hemos tenido en cuenta. El motivo puede ser por azar o simple desconocimiento. Se descubren una vez obtenido el resultado final si éste no coincide con lo que esperábamos.

jueves, 21 de marzo de 2013

La trampa de las Listas Abiertas y una España Federal


Si no andamos avispados, el espejismo del que partió esta “democracia” podría perpetuarse treinta, cuarenta o cincuenta años más junto al riesgo de multiplicar los efectos devastadores que las autonomías han tenido sobre la sociedad civil. Ya se oyen ciertas voces expresando la necesidad de listas abiertas o replanteamiento del modelo territorial hacia un federalismo asimétricoi.
Como cuando hay humo es indicio de que en algún lugar cercano debe haber también fuego, en estos momentos he encontrado ciertos indicios de que nos exponemos, teóricamente, que en algún momento y como tabla de salvación nos pudiesen exponer dos tipos de planteamientos:

El primero planteamiento sería el de la cuestión de las listas abiertas como panacea para mejorar nuestra salud democrática.
El segundo bálsamo de Fierabrás, y más inquietante, sería proponernos una federación, del tipo que fuese, como logro para regenerar las autonomías y completar la democracia en España. Incluso, que siguiendo esas pautas llegaríamos a acercarnos a democracias tan consolidadas como la de EE.UU, Israel, Inglaterra o Francia.
En ambos casos, lloverían los argumentos por parte de expertos tertulianos en los medios; y se aplicaría, al completo, el manual de ingeniería social. Estos serían presumiblemente los argumento demagógicos a los que seríamos sometidos:
“Con las listas abiertas, se asegurará por fin, una democracia muy sólida, ya que es el pueblo quien vota el orden de las listas... un gran paso definitivo. Por fin, democracia para el pueblo y por el pueblo. El pueblo ya decide”,  o se argumentarían razonamientos mucho más elaborados y seríamos testigos de acalorados debates entre el policía bueno; aquel que defiende la lista abierta y policía malo, aquel que se opondría. Al final, el desinformado espectador quedaría embelesado ante los argumentos esgrimidos y cavaría su propia fosa el día de una consulta o plebiscito a favor de la lista abierta.

Lo que ningún medio mencionaría, ni por equivocación, es que todo esto resultaría una gran estafa y tomadura de pelo, ya que el verdadero poder no está en las listas abierta sino en confeccionar la lista. En este momento, esa prerrogativa está en manos de los partidos, y con la lista abierta continuaría así: ellos (los partidos) seguirían confeccionándolas.

Aspiramos a realizar cierta pedagogía, que no apología, y advertir sobre la única forma verdaderamente democrática en la que habría de elegirse a los representantes del pueblo: mediante el diputado de distrito uninominal con mandato imperativo. Es así de simple: cada diez mil votantes (distrito), por ejemplo, el pueblo (no el partido) elige a un representante; y éste tendrá que votar en el congreso lo que sus votantes le hayan indicado. Si por ejemplo, nos preguntasen si queremos seguir en el Euro, y ese distrito decidiese que no; el representante tendrá que votar que no en el Congreso. Es decir, la voluntad del pueblo; no la del partido. El representante se debe a sus votantes, no al partido; y se debe durante toda la legislatura, no cada cuatro años.
... / ...

Sigamos en nuestro viaje imaginario al futuro y preguntémonos qué peligros acecharían si viésemos titulares y anuncios del tipo “Los Españoles decidirán sobre una federación asimétrica... Histórico acuerdo entre el Presidente del Gobierno y los nacionalistas ... Un gran logro para todos... hablando se entiende la gente... el nacionalista está realizando un gran sacrificio, ya que renuncia a la secesión”; de momento, luego volvería a las andadas del chantaje (un chantajista nunca abandona a su presa), claro... Y así repetiríamos sesión de policía bueno y malo defendiendo un tipo de federalismo sobre los otros, y añadirían que el periodo de las autonomías estaría superado, junto a un fin de etapa del Juancarlismo. Además, siempre participarían los mismos actores, ya que ni se molestarían en cambiarlos, aunque solo fuese por aquello de que en la variedad está el gusto

Analicemos ahora la cuestión de un estado federal; y para mas inri, “asimétrico”. Eso no sería más que continuar con la orgía de malgasto y descontrol de las autonomías. No cesaría la enorme mediocridad de políticos profesionales constituidos en casta y que serían incapaces de sobrevivir un solo día en la vida normal. Lo de asimétrico no dejaría de ser más que un eufemismo para perpetuar unos estados nacionalistas más privilegiados, una casta más rica; y dominarían a los demás estados casi como colonias. En esta ocasión, nosotros, el pueblo, continuaríamos sin ningún control sobre los políticos y además, la impunidad sería ya absoluta para esas oligarquías que ya se han establecido en las nefastas autonomías; con alguna más que se añadiría al festín, y cuyo dominio sobre los cuatro poderes (incluimos el de los medios) costaría mucho sacrificio y generaciones derrumbar. Aceptar cualquier tipo de federalismo sería condenar a las futuras generaciones a vivir en algún lugar sombrío de un triste mosaico y una nueva Edad Media bajo el paraguas federal de la indigencia y esclavitud ¡Barra libre para los pícaros y mangantes!

Como colofón final, el montaje de ingeniería social podría quedar más o menos cuadrado cuando entrase en juego un nuevo vector: La salida posible al conflicto económico mediante un cambio de organización territorial y aplicación democrática con listas abiertas. "Mediante listas abiertas... mediante un estado federal nos ahorraremos millones de Euros... y para tal fecha tendremos la deuda pagada".
No habría mayor engaño y perversidad si cayéramos en esas trampas. Seguirían triunfando los políticos mediocres de poca cualidad moral y su poder sería mucho más inmenso del que habrían soñado nunca. Hasta ahora, nadie los ha controlado, pero aún así quedan resquicios de decencia (muy pocos). Cuando aparece un juez honrado, los corruptos son imputados o van a la cárcel. Con la opción federalista se cerrarían todas las oportunidades, hasta las pocas de las que ahora disponemos. Nadie podría controlar a ningún político nunca más. En España, un sistema político honrado tiene que controlar siempre a rajatabla el factor de la picaresca: una cualidad autóctona, guste o no. Recordemos que el género literario de la picaresca, solo existe en España.

Cuando Suárez reconoció una ley electoral en la cual se confeccionaba una lista donde los que estaban en los primeros lugares serían los elegidos estaba abriendo una autopista a la oligarquías, a la impunidad y a la corrupción.

Los medios impresos más supuestamente libres mencionan tímidamente, pocas veces, la cuestión de la listas abiertas. En los medios sociales se observa también cierto bufido por las listas abiertas como paladín que nos conseguiría la representatividad parlamentaria: nada más falso. Ese representante “puesto por el pueblo” y no por el Jefe de Partido seguiría estando al servicio del partido.

Suárez es nombrado por Franco ministro de La Falange, a Juan Carlos lo nombra Franco y Juan Carlos nombra a Suárez... Ésta es la triangulación de la que partió nuestra transición. Un hecho histórico puntual en un ambiente y una situación a la que hay que retroceder: ¿cómo empezó todo? Suárez legalizó al partido Socialista y al Comunista con dos personajes al frente: Felipe González y Carrillo, junto a los partidos independentistas y nacionalistas de Cataluña y País Vasco. Nada de legalizar a ningún otro partido: a los republicanos, por ejemplo, no se les permitió entrar en ese juego. Ninguno traspasó para nada el poder recibido gratuitamente a manos del pueblo: el poder pasó directamente a manos de los partidos; por lo tanto, el pueblo jamás ha tenido acceso al poder ¿Por qué iba a mejorar todo con un estado federalista otorgándole más poder todavía a la oligarquía dominante? Una vez los partidos que participaron el el festín heredaron el poder del régimen anterior, la cosa fue más bien fácil y cayó por su propio peso: los partidos se limitaron a confeccionar unas urnas en las que para nada se preguntó al pueblo sobre quiénes debían confeccionarlas; y sin elecciones previas ni nada, controlaron un poder directamente emanado desde el Franquismo, sin el control de Franco a los políticos, y hasta nuestros días.

Como propone la Red de Ciudadanos Comprometidos la solución está en nuestro conocimiento sobre la verdad. Solo así seremos capaces de elegir y estaremos vacunados ante cualquier manipulación. Ahí está nuestra libertad.

Vicente Jiménez


iSe habla de federalismo simétrico cuando los distintos estados de una federación poseen las mismas competencias. Cuando a cada estado se le conceden distintas competencias o unos poseen mayor grado de autonomía que otros se habla de federalismo asimétrico.

martes, 19 de febrero de 2013

Once formas de aplicarnos ingeniería social



Once formas de aplicarnos ingeniería social

Un paella no es una simple suma de ingredientes mezclados, ya que el resultado final depende también del cocinero y de cómo perciben el plato los comensales. Tampoco podemos cometer la ingenuidad de considerar la ingeniería social como una simple suma de trucos para influir nuestro comportamiento, nuestra visión de la realidad y las relaciones sociales. Otro motor que impulsa los cambios sociales son los descubrimientos.
Sabemos que la ingeniería social ha estado en nuestras vidas desde los albores de lahumanidad y que evidentemente la tecnología añadida a la experiencia han ampliado la diversidad y el abanico de posibilidades.
 Los ingenieros sociales llaman vectores a cada actuación o acción realizada con objeto de  influir en nuestro comportamiento y la realidad que percibimos para conseguir algo de nosotros.
 En nuestro modelo de la paella los vectores vendrían a ser los ingredientes, la cocción, el tiempo necesario y todas las instrucciones de la receta incluyendo la reacción esperada por parte de los comensales, y el cocinero representaría el rol del ingeniero social.
Dirijamos nuestra atención a qué se debe nuestro interés por estos vectores ... ¿A quien no le gustaría saber qué demonios está pasando? ¿Cómo la clase media ha sido empobrecida en las sociedades occidentales en unos pocos años? ¿Cómo es que se ha globalizado la pobreza y ciertos banqueros ni siquiera saben en qué gastar sus obscenas bonificaciones y han multiplicado meteóricamente su riqueza personal? Y en España, ¿como hemos llegado a estos niveles de corrupción y depredación social en el plano político y de las cajas de ahorro?
No, no estamos considerando unos simples trucos. De ahí la importancia de ser conscientes y categorizar algunos vectores, para tener la opción de defendernos, si podemos. Como todo en la vida, no tendremos nunca la certeza absoluta de acertar y comprobaremos que no es una labor fácil descubrir este tipo de juegos, ya que no existe demasiada información divulgativa por razones evidentes. Pero eso no nos quita  investigar un poco por nuestra cuenta para montar y clasificar nuestra colección particular. El primer hecho es evidente. Los ingenieros sociales parecen mantener sus secretos con un celo casi parecido al de los físicos nucleares. No es algo expuesto y divulgado fácilmente en periódicos ni revistas.
  • Empezaremos con un vector evidente. Dar sólo una parte de la información. Lo que imprime valor a esa información es la veracidad de parte de la misma. Imaginemos que lees un titular sobre alguien que bebió y no pudo conducir a casa. Inmediatamente nos inducen a pensar que esa persona bebió demasiado alcohol y por eso no pudo coger el coche. Pero la información completa es que bebió agua y se le estropeó el coche. La omisión deliberada de una parte de la información nos puede manipular a conclusiones erróneas. Últimamente se repite en los medios la tragedia de los seis millones de parado, pero al obviar que Rajoy recibió cinco millones de parados inducen a pensar que el único responsable es él. Si una mentira se repite muchas veces acaba por convertirse en verdad, decía Goebels, ministro de Hitler. Si queremos no dejarnos manipular debemos mantener una memoria histórica de los hechos que realmente hemos vivido, para ser objetivos, y no de lo que nos dicen que hemos vivido. Tampoco podemos simplificar cuestiones tan serias a un Barça Madrid, valga el símil; con Zapatero esta partitocracia tocó fondo pero los votantes de derecha esperaban que Rajoy pusiese este país patas arriba y hasta ahora no lo ha hecho. En vez de recortar políticos y como mínimo reducir drásticamente competencias a las autonomías, depredadoras, nos ha recortado a nosotros, los ciudadanos … y el expolio sigue; televisiones autonomicas, embajadas duplicadas, corrupción etc...
  • Nuestro siguiente vector es cortar la información vertical tanto en una empresa como en un pais. Mats Alvesson, profesor en la universidad de Lund sugiere esta cuestión aplicada a las empresas en su teoría de la estupidez funcional donde "la falta de reflexión crítica entre los trabajadores y su falta de astucia ayuda a promover “el consenso interno, evitando así que se cuestionen las decisiones tomadas por la dirección o las estructuras de poder. Una peligrosa paradoja, pues como él mismo reconoce, la reflexión crítica es fundamental para superar y prevenir las crisis. Sin embargo, a corto plazo “aumenta la productividad”. Buenoooo ... nos acaban de indicar el barro donde los políticos de una partitocracia les gusta revolcarse, ya que ellos lo que buscan son los réditos rápidos en popularidad, votos o tres por cientos aquellos que son corruptos. Tenemos una carencia atroz de estadistas que inviertan a largo plazo pensando en el pueblo. Mientras, a nosotros nos entretienen los medios discutiendo de otras cosas, de forma que no existen críticas sobre los dos problemas reales; partitocracia y autonomías y seguimos hablando de los efectos que sufrimos por ello: corrupción, desahucios, indigencia, prima de riesgo etc...
  • Otro vector fácilmente reconocido por todos sería el de la educaciónOrlando Figes, en su libro Los que susurran explica los planes de los comunistas rusos de la década de los años veinte con respecto a la educación de los niños: “Tal como consideraban los bolcheviques, la familia era el mayor obstáculo para la socialización de los niños. Al amarlo, la familia convierte al niño en un ser egoísta, y lo alienta a creerse el centro del universo, escribió la teórica de la educación soviética Zlata Lilina. Otro teórico de la educación decía: ‘Obligar a la madre a entregar su niño al estado soviético: esa es nuestra tarea’”. Afortunadamente esto no nos ha ocurrido a nosotros pero en estos momentos sufrimos el vergonzoso fracaso de la LOGSE y la aplicación de las virulentas y sectarias doctrinas nacionalista.
  • El “overflooding” o sobreinformación es un vector muy eficaz para diversificar la atención y esconder algo que interesa. En estos momentos, la enorme cantidad de información sobre los escándalos de corrupción hace que unos se tapen a los otros. Ya nadie recuerda o da importancia, por ejemplo, al caso Faisán o Campeón porque los medios han centrado nuestra atención en unos nuevos, que a su vez quedaran disueltos por los que salgan a la palestra dentro de un mes, hasta que se hable de otra cosa. El caso es que podemos contar con los dedos de la mano los políticos encarcelados por corrupción y con ninguna mano los directores generales de Cajas de Ahorro que han tenido que devolver el dinero después de hundir una Caja con su gestión legalmente deshonesta. También tenemos el caso de sobreinformación centrada en un solo tema: en estos momentos la corrupción, que precisamente está teniendo efectos negativos en nuestra credibilidad y la famosa prima de riesgo que ni habíamos tenido el gusto de conocer antes.
  • Otro vector es controlar bienes esenciales y escasos: “Hemos visto informes de cómo los paquetes de ayuda humanitaria se utilizan como chantaje para que la población más necesitada votase una determinada facción política” apunta, por ejemplo, AllAfrica.com Consideremos en nuestro caso, ahora, el trabajo y el dinero como bienes imprescindibles y escasos en Occidente. Igual que los dinosaurios se extinguieron en el mismo momento en todas partes del mundo a la vez, así ocurrió con el crédito. Carecemos de información para deducir si las causas han sido tan elementales como dejar resquicios más o menos legales de acceso por donde se han colado los banksters (banqueros + gangsters) y todo ha resultado consecuencia de un fenómeno natural, como la extinción de los dinosaurios, o consecuencias de ingeniería social destinada a acabar con los logros sociales de una clase media predestinada a sucumbir por el "credit crunch" ¿Ingeniería social muy agresiva en contra de la sociedad del bienestar que tantos esfuerzos y sangre costaron o fenómeno natural consecuencia sólo de la corrupción? Parece que surgen algunas voces defendiendo un ataque en toda regla a la línea de flotación de la clase media defiende Stan Liebowitz, un profesor de economía en la Business School de la University de Texas en Dallas. Según Stan ha sido la combinación del buenismo y la ingeniería social, que defendía que el crédito de las hipotecas debía ser abierto a las minorías más pobres sin ningún tipo de garantías. El Partido Demócrata llego a obligar a los bancos a seguir este tipo de políticas mediante una ley. Esto alimentó la subida de la vivienda con lo que subieron las hipotecas en un proceso que se fue retroalimentando en un efecto multiplicador y el resto lo sabemos. Lo triste y sospechoso es que todo esto era previsible. Si a esto sumamos la inmigración masiva y descontrolada que ha sido ampliamente beneficiada socialmente con las doctrinas progresista, ya tenemos el cóctel perfecto para el derrumbe de la clase media. ¿Casualidad y es que ha ocurrido así, o ingeniería social? Es para planteárselo...
  • Predisponer o motivar también son vectores interesantes a tener en cuenta. Con ellos se induce la reacción del ciudadano ante cierto tipo de informaciones. Es como cuando alguien con cara sonriente te va a contar un chiste “¿Sabes aquel de …? Y te predispone a la risa sólo con verle la cara … Así funciona nuestro cerebro y los ingenieros sociales lo saben bien. Pueden apelar a los instintos más básicos de amor a la familia y de protección de los tuyos para que se acepten cierto tipo de leyes o normas y se pierdan cotas de libertad. Este tipo de vectores implican saber con mucha concreción el objetivo que se quiere lograr de nosotros.
  • Otro vector muy similar sería limitar las opciones hacia una dualidad. A veces unos vectores pueden depender de otros, como predisponer puede depender de limitar las opciones. Su eficacia requiere de bases muy sólidas de planificación y un pacto entre los actores. El ejemplo más triste es que este tipo de manipulaciones están potenciando el bipartidismo en España. Para prueba un botón: En este momento la discusión en la calle centrada sobre el caso Bárcenas divide a unos y otros a favor de  Rajoy o no. La izquierda se echa a la calle pidiendo la dimisión y los simpatizantes dirigen su mirada al desastre nuclear que causó el presidente Zapatero. Lo triste es que ninguno de los dos ven que existen otras opciones como votar a partidos nuevos, o mejor aún requerir un deslizamiento de esta partitocracia hacia una democracia más sólida y real donde los políticos estén verdaderamente embridados por el pueblo y exista una absoluta división de poderes..
  • Escenificar es otro vector muy utilizado para influenciar a la opinión pública. La forma de vestir, gestos, lugar, escenario. Todo está estudiado hasta el mínimo detalle, por ejemplo, en las campañas electorales. ¿Quién no recuerda la famosa chaqueta de “currante” que llevaba Felipe González para que sus votantes se identificaran con él y asegurar el voto? Esa chaqueta quedaba colgada en el armario hasta la próxima campaña. Un simple objeto en cierto contexto puede utilizarse como vector de escenificación. Otros pueden ser la típica foto con un niño en brazo, inauguraciones de una autopista o complejo deportivo, etc.
  • La concesión también es un vector que se ha utilizado para aplicar una potente ingeniería social en España. Si te portas bien, y con el carné del partido en el bolsillo, tienes la vida solucionada … un cargo en … y el resultado final ha sido un clientelismo destructor de la cultura del esfuerzo y la más abyecta corrupción hasta llegar en altas instancias al tráfico de influencias o evasión de capitales a paraísos fiscales. Y por poner un ejemplo de clientelismo con dinero que pagamos todos mientras se recorta en educación y sanidad, de aquí y de allí, cuarenta y dos trabajadores de TV3 cobran más que Rajoy. Nada que decir si se tratase de una empresa privada dispuesta a pagar dichas cantidades y los accionistas estuvieran de acuerdo por los beneficios que reportan esos profesionales. Pero el caso es que se trata de una TV pública autonómica en un momento de crisis y recortes muy severos en servicios básicos: mantenemos TV3 pero recortamos educación y sanidad... Otro ejemplo del vector concesión lo encontramos en el voto cautivo, muy utilizado por ciertas ideologías que dicen apoyar a sus protegidos cuando lo que hacen es cortarles la dignidad, la libertad y toda posibilidad de movilidad social, con lo que se ha venido a llamar pesebrismo. En definitiva se trata de "no te obligo, pero si te portas bien te premio..."
  • El siguiente vector es diversificar la atención hacia lo accesorio y evitar que nos centremos sobre lo esencial; algo parecido a la prestidigitación. Es como hacer que te fijes en los síntomas y nunca en la enfermedad. Sólo basta prestar un poco de atención analítica a las manifestaciones e incluso las huelgas generales: se han centrado siempre, digamos, en los síntomas y nunca en la enfermedad. No se hizo ninguna manifestación contra las políticas descabelladas y derrochadoras del gobierno anterior comparadas con las más de tres mil quinientas que se han llevado a cabo contra el gobierno actual. Se han centrado en los recortes, ley laboral, etc, que no dejan de ser síntomas del verdadero problema; y lo curioso es que jamás ha tenido lugar protesta alguna contra las insostenibles autonomías y la posibilidad de ejercer los cambios necesarios hacia una verdadera democracia. En la partitocracia actual los políticos dependen de su jefe de partido y no de los ciudadanos. Por lo tanto ¿por qué van a hacer nada por nosotros? De poco sirven las manifestaciones que hagamos ... Pues bien, todavía está por ver una manifestación o huelga general para pedir, digamos, el diputado de distrito uninominal con mandato imperativo, quien sí se vería muy presionado a hacer lo que le pidiéramos sus votantes, y sin manifestaciones; con una simple votación. Tampoco hemos sido testigos de ninguna manifestación para pedir democracia participativa por internet y poder tratar con el pueblo ciertos asuntos como, digamos, la derogación de la actual ley del menor que tanto desprotege a los mismos menores ante un virtual menor asesino, que es a quien la ley protege sobre la víctima. Además, la e-democracia resultaría muy fiable y económica. Es decir, siempre nos tienen dirigida la atención a los síntomas de los errores que cometen los políticos, pero nunca a cómo podemos controlar a los políticos; una gran cortesía, cabe decir, no sólo de los medios y partidos sino también de nuestros sindicatos; Trabajan todos a una, como Fuenteovejuna, pero el pueblo no sabe actuar ni organizarse así: los ingenieros sociales que él mismo paga no trabajan para ellos...
  • El método del cuentagotas es otro vector interesante. Se trata de no reducir drásticamente un bien del que ya se disfruta y se ha ganado con creces: la libertad, el sueldo, la sanidad o derechos hace largo tiempo adquiridos a base de sangre sudor y lágrimas. Estas "perdidas" tienen lugar siempre poco a poco, para que dé tiempo a digerirlas y además toda resistencia se considere estéril e inútil. Cuantas veces hemos escuchado ¿para qué vamos a hacer nada, si siempre hacen lo que quieren ...? Por ejemplo, antes, cuando se ganaba más, un mileurista hubiera sido considerado un trabajador mal pagado. Ahora es un privilegiado porque acceder a un trabajo se ha convertido en una oposición de dos mil personas presentándose para un puesto en una empresa que estará pagado alrededor de mil euros brutos. Éste es un caso empírico, no inventado. Ya sabemos en qué se puede quedar ese sueldo bruto. Pero mientras, algún político se queja de ganar sólo cinco mil euros al mes y jamás encontramos a ninguno en la cola del paro.Y mucho menos, ha ganado ese puesto mediante una oposición si me permiten el chiste.
Quienes controlan los vectores de cuánta, cómo, dónde y cuándo se filtra la información son los medios de comunicación. Estos vectores sí son abiertos al público y quedaron genialmente recogidos en las diez estrategias de manipulación mediática de Chomsky (ver enlace). Prensa, radio y televisión son excelentes ingenieros sociales que sirven a quien les paga: a los políticos, a los lobbies o a los ciudadanos, la menor de las veces. Es la diferencia entre los medios subvencionados, comprados y los más o menos libres.
La ingeniería social es un método que nos puede resultar beneficioso o perjudicial según las intenciones para las que se programe. Los gobiernos suelen utilizar ingeniería social, pero tampoco siempre lo hacen de forma negativa, ya que también hacen uso de ella para que el mensaje sea aceptado y beneficioso para la sociedad. Estas políticas beneficiosas pueden proyectarse en defensa de la nación contra posibles agresiones no sólo militares, sino también económicas o sociales. Otro ejemplo serían las campañas de tráfico, cuyo objetivo es evitar accidentes y salvar vidas. Algunos pueden quejarse de que dichas campañas sean más o menos agresivas, pero no hay nada más agresivo para nuestra integridad que un accidente de tráfico. También la educación sanitaria, las campañas de vacunación, etc han mejorado nuestra calidad de vida; aunque como en todo, siemopre haya detractores.
Cuando empezamos el artículo hablábamos de los ingredientes de una paella para aproximarnos a la complejidad de la ingeniería social. En nuestro pequeño viaje hemos comprendido también la necesidad de reconocer los vectores y estar siempre alerta para lograr paliar sus ataques. Esos vectores sabemos que se interrelacionan e interactúan unos con nosotros como los ingredientes de la pella bien cocinados afectarán la percepción de los comensales. y podemos deducir que nuestra posible defensa dependerá de tres factores: la calidad de la democracia, nuestra formación y la información a la que accedamos. Estemos todos alerta, aumentemos nuestra colección de vectores y no descuidemos en ningún momento de nuestra vida la formación.
Vicente Jiménez