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lunes, 20 de marzo de 2017

ESA FATAL TENDENCIA DE LA ESPECIE HUMANA


La aspiración común de todos los hombres es conservarse y desarrollarse, de manera que si cada uno gozara del libre ejercicio de sus facultades y de la libre disposición de sus productos, el progreso social sería incesante, ininterrumpido, infalible.

Pero hay otra disposición que también les es común a los hombres. Es la que se dirige a vivir y desarrollarse, cuando pueden, a expensas los unos de los otros. No es ésta una imputación aventurada emanada de un espíritu dolorido y carente de caridad. La historia da testimonio al respecto, con las guerras incesantes, las migraciones de los pueblos, las opresiones sacerdotales, la universalidad de la esclavitud, los fraudes industriales y los monopolios, de todos los cuales los anales se encuentran repletos.

Esta funesta inclinación nace de la constitución misma del hombre, de ese
sentimiento primitivo, universal, invencible, que lo empuja hacia el bienestar y lo
hace huir de la incomodidad, el esfuerzo y el dolor.

PROPIEDAD Y EXPOLILACION

El hombre no puede vivir y disfrutar sino por medio de una transformación y una apropiación perpetua, es decir por medio de una perpetua aplicación de sus facultades a las cosas, por el trabajo. De ahí emana la Propiedad.

Pero también es cierto que el hombre puede vivir y disfrutar, apropiando y consumiendo e producto de las facultades de sus semejantes. De ahí emana la expoliación.


Ahora bien, siendo que el trabajo es en sí sufri miento y ya que el hombre se inclina a huir del sufrimiento, el resultado es -y ahí está la historia para probarlo- que prevalece la expoliación siempre que sea menos onerosa que el trabajo; prevalece, sin que puedan impedirlo en ese caso ni la religión ni la moral.

¿Cuándo se detiene pues la expoliación?
Cuando se hace más onerosa, más peligrosa que el trabajo. Evidente es que la ley debiera tener por finalidad oponer el obstáculo poderoso de la
fuerza colectiva a aquella tendencia funesta
; que debiera tomar partido por la propiedad y contra la expoliación.


Pero, lo más frecuente es que la ley sea hecha por un hombre o por una clase de hombres. Y siendo inoperante la ley sin sanción, sin el apoyo de una fuerza preponderante, es inevitable que en definitiva quede aquella fuerza en manos de quienes legislan. Este fenómeno inevitable, combinado con la funesta inclinación que hemos comprobado que existe en el corazón del hombre, explica la perversión casi universal de la ley. Se concibe así como, en lugar de constituir un freno contra la injusticia, se convierte en un
instrumento y el más invencible instrumento de la injusticia. Se concibe que, según sea el poder legislador, destruya -en provecho propio y en grados diferentes, en cuanto al restode los hombres- la personalidad con la esclavitud, la libertad con la opresión y la propiedad con la expoliación.

VICTIMAS DE LA EXPOLIACION LEGAL

Está en la naturaleza de los hombres el reaccionar contra la iniquidad de que sean víctimas. Así, pues, cuando la expoliación está organizada por la ley, en beneficio de las clases que la dictan, todas las clases expoliadas tienden por vías pacíficas o revolucionarias a tener alguna participación en la confección de las leyes. Tales clases, según sea el grado de esclarecimiento a que hayan llegado, pueden proponerse dos finalidades muy diferentes al perseguir la conquista de sus derechos políticos: o quieren hacer cesar la expoliación legal, o aspiran a participar en dicha expoliación.

¡Desgraciadas, tres veces desgraciadas las naciones en las cuales sea este último pensamiento el que predomine en las masas en el momento en que a su vez se apoderen de la facultad de legislar! Hasta la época presente, la expoliación legal era ejercitada por un pequeño número contra el gran número, tal como se ve en los pueblos en los cuales el derecho de legislar se concentra en pocas manos. Pero he aquí que se ha vuelto universal y se busca el equilibrio, en la expoliación universal. En lugar de extirpar lo que la sociedad contenía de injusticia, se generaliza esta última. Tan pronto como las clases desheredadas han recuperado sus derechos políticos, el primer pensamiento que de ellas se adueña, no es el de liberarse de la expoliación (eso supondría en ellas conocimientos que no pueden tener) sino el de organizar contra las otras clases y en su detrimento, un sistema se represalias -como si fuera necesario, antes del advenimiento del reinado de la justicia- que una cruel venganza viniera a herirlas, a unas a causa de su iniquidad, a las otras a causa de su ignorancia. Fréderic Bastiat (1801-1850)

RESULTADOS DE LA EXPOLIACIÓN LEGAL Continuar Lectura

viernes, 10 de marzo de 2017

Mi negocio será rentable cuando sea un ciudadano libre


Comentario, El Diestro

Esta es la esquizofrenia del sistema de poder que tenemos en España. Como muy bien apunta A. Trevijano desde su atalaya de Radio Libertad Constituyente un sistema que empezó corrupto y continúa corrupto. Un sistema que empezó franquista y continua franquista en la esencia de concentrar el poder sin control alguno por parte de los ciudadanos: tenemos los mismos sindicatos verticales y el PSOE o el PP son partidos tan estatales como lo fue la Falange en otro tiempo de esta misma etapa histórica en la que nos hallamos: puro franquismo. Lo único que podemos decidir es qué partido estatal queremos que nos dirija, pero el poder franquista, como muy bien señala el abogado, escritor e historiador Antonio Trevijano continúa en manos de los partidos y jamás ha estado en manos del pueblo. Nunca debemos olvidar que estamos en una partitocracia, no en una democracia.

El gran drama es que el pueblo no es consciente de ese engaño. Ello hace que este pueblo se dedique a protestar por los síntomas de la enfermedad; ya sean las preferentes, los desahucios, el paro, la mala gestión de las cajas donde se ha premiado esa misma mala gestión con pensiones y contratos millonarios a los causantes del drama, las cantidades obscenas llevadas ilegalmente a paraísos fiscales y el resto de perlas con que somos obsequiados diariamente. Si no nos curamos de la partitocracia no cambiaremos nunca nada. Es patética todas las demostraciones, huelgas generales y luchas callejeras que no afectan para nada al monstruo. Si la calle es de la izquierda, como dicen; los líderes de la izquierda son cómplices de que las cosas sigan como están porque lo que tendrían que reclamar es un cambio democrático, y no desviar demagógicamente la atención del pueblo hacia los síntomas de la partitocracia y los repartos proporcionales de votaciones.

No puedo comprender cómo nos dejamos dirigir entrando al trapo. por donde quieren, como quieren y cuando quieren una casta de parásitos que se ha instalado en esta gran nación, a la que por quitar, intentan quitarle hasta el nombre e incluso cercenar.

Son casta cuando consideramos que al igual que las monarquías son hereditarias por línea de sangre los cargos políticos son también hereditarios por la misma línea, o a dedo. Por lo tanto, podemos considerar que nuestra democracia también es hereditaria; como la monarquía.

Si los privilegios y prebendas, evidentemente, se heredan o señalan a dedo, ¿para qué te vas a esforzar? Eso del esfuerzo y ganarse el pan con el sudor de la frente queda para la plebe y a los que echaron del Edén como justo castigo por comerse la manzana. Es mejor dedicar tus energías a la “dolce vita” y dedicarte a jugar a pilotos de carreras en los prohibitivos coches de carrera como algún hijo de Pujol o montar los caballos pura raza de tus colecciones personales. Y, ¿qué mayor viaje de placer que recorrer uno de esos paraísos fiscales visitando bancos en vez de museos, con bolsas cargadas de dinero, cuyos nombres ni siquiera hemos oído nombrar los pobres mortales que nos dedicamos a pagarles semejantes caprichos y llegar como podemos a final de mes. Es en lo que inevitablemente degenera una partitocracia, ya que el pobre ciudadano pagafantas sólo puede escoger cada cuatro años qué oligarquía va a expoliarlo. Además, para más inri, esas oligarquías siempre nadarán acompañadas de rémoras con nombres como los Eres, Millet, y para qué seguir...

¡Claro! que uno se pregunta si también habría posibilidades de que en vez de sumar mediocridad y avaricia sumásemos inteligencia, creatividad y mérito. De que en vez de el dispendio del dinero público … ¡sí!, de eso que no es de nadie, tuviésemos una gestión eficaz y sostenible. Si en vez de esquilmar la economía disfrutáramos de gestores que llegasen por su mérito y amor al servicio público, sacrificando a veces parte de su bienestar. Sí señores, sí. Esa gente existe y el método que facilita esta segunda opción también: se llama democracia.

No voy a entrar en la discusión de por qué la antes excelentemente organizada y adoctrinada izquierda mantuvo su bochornoso silencio cuando el gobierno socialista esquilmaba España incitando a las rémoras a un obsceno empacho, y en cambio ahora lo sindicatos sacan tambores de guerra cuando fueron los primeros en usar la reforma laboral para echar a sus propios trabajadores en masa con una mano alante y otra atrás. Me molesta el comportamiento troglodita. Españoles divididos protegiendo a una u otra facción que están viviendo tan bien a costa del cuento de las autonomías y la partitocracia. Que te engañen un año, vale. ¿pero más de cuarenta? Tiene que haber un motivo para ello y, en mi opinión, el responsable es la ingeniería social mediante la cual los ciudadanos embisten al capote y no al torero.

El votante vive una realidad: la inflación, llegar a final de mes, la hipoteca, el paro, los desahucios, la indigencia y sueldos mileuristas o que gentuza le okupen la casa o el piso para plantar maría y esos elementos tengan más derechos que su legítimo propietario. Mientras, los medios también fijan su atención en el capote. La culpa es de la crisis, de los bancos, de Rajoy o es de Zapatero o de Aznar... o Felipe González ... Ahora nos sale una corruptela, y después otra de los distintos gobiernos, y si me apuras hasta la culpa es de Franco. Y el torero agita la capa y nosotros embestimos Continuar lectura en El Diestro>>

viernes, 21 de agosto de 2015

La Regeneración Democrática

El Principe de Machiavello

“Erradicar la lacra de la corrupción en España es posible. Hacen falta medidas eficaces, que ya se han puesto en marcha, continuar aplicando las recomndaciones y buenas práctica de los organismos independientes, y la voluntad decidida de implantar una cultura de integridad pública y privada” José María Beneyto (es Catedrático de Derecho) ABC 21 agosto de 2015 Regeneración Democrática.
Estoy completamente de acuerdo con la aserción del Catedrático de Derecho José María Beneyto que aparece hoy en la primera página del periódico ABC cuando expone la posibilidad de erradicar la lacra de la corrupción. Pero el sistema que propone para lograrlo sería ya otro cantar. Vamos a utilizar un modelo para facilitar la exposición:

Supongamos que hay un semáforo situado en un lugar sobre el que todos los conductores son conocedores de su muy escasa vigilancia por parte de las autoridades de tráfico. La cuestión es que “casi sabemos” las probabilidades de sanción serían muy escasas si nos lo saltásemos. Y supongamos todo un organismo especializado como la DGT (Dirección General de Tráfico) recomendándonos sobre la importancia de respetar los semáforos. Dejar en manos de los conductores la decisión constituiría una irresponsabilidad. No puede existir libre albedrío en ciertas cuestiones ya que habrá conductores responsables que respeten el semáforo, aunque solo sea por la sensatez de evitar un accidente; pero habrá otros que se lo saltarán gustosos si la probabilidad de ser sancionados fuese casi nula. Es más, aún existiendo la posibilidad de sanción hay quienes serían tan kamikazes como para hacerlo si considera que no los ve nadie y no pasa nadie en ese momento. Por lo tanto, no podemos dejar a “recomendaciones” y “hay que aplicar medidas eficaces” algo tan transcendental como la lucha contra la corrupción. Ya tenemos demasiadas medidas

Maquiavelo demostró su enorme inteligencia y valentía a la hora de poner una de las primeras piedras de la libertad del pueblo (en aquella época) al separar la política de la moral. Maquiavello nos advirtió sobre la imposibilidad de dejar la historia del semáforo bajo recomendaciones ni el libre albedrío de tomar decisiones morales en nuestro modelo,  así como tampoco podemos reducir la política a cuestiones morales. Las normas de las que habla el catedrático Beneyto en la primera página de ABC en su artículo Regeneración democrática son todas buenas; pero antes hay que poner otras normas en una constitución: unas que enfrente al ejecutivo y legislativo separándolos en perpetua tensión para controlar al poder, dejar libre al judicial para controlar la prevaricación y los asuntos entre particulares; y otras que garanticen la representación del ciudadano y representatividad de los políticos hacia la ciudadanía. En una constitución no pueden darse las abstracciones. Respecto al título, no se puede regenerar lo que jamás hemos tenido.
Vicente Jiménez



sábado, 1 de agosto de 2015

El gobierno cuanto más lejos mejor-Thomas Paine



“Government, even in its best state, is but a necessary evil; in its worst state, an intolerable one.” ― Thomas Paine

"El gobierno, en el mejor de los casos, es un mal necesario; y en el peor es insoportable" - Thomas Paine

Cortesía colección Antonio Novo - Camino del futuro -
, por lo tanto, formar unas autonomías para descentralizar el poder fue un verdadero disparate desde el punto de vista de la filosofía política; pues el poder, cuanto más alejado de nosotros mejor. No resultó de mucho sentido común meter al enemigo en casa, o como diría Thomas Paine, traerte cerca de casa "ese mal necesario". Volvemos de nuevo al mito del Caballo de Troya, donde unos lanares muy lanares metieron un enorme caballo de madera repleto de enemigos escondidos en su panza dentro de la ciudad y ésta acabó destruida.

Pero como las Comunidades Autónomas (CC AA) ya están ahí, la cuestión que nos están planteando unos lumbreras etiquetados como políticos es ¿pueden federarse o confederarse las CC AA? Y como lo mejor para tapar un disparate es con otro disparate mayor, tras el dislate de las CC AA solo nos queda ya federarlas, que es la guinda del pastel. Solo a un perturbado por ideologías irrealizables o a un ignorante imbuido en el pozo más hondo y oscuro fruto de su propia codicia e ignorancia se le ocurriría romper un flamante jarrón de la dinastía Ming para pegarla después con pegamento. Ni saben historia, ni saben filosofía política ni se espera que la sepan nunca...


El banco de pruebas de la historia ha demostrado que los estados independientes se han confederado para hacer frente a un enemigo común, o para obtener ventajas económicas y de comercio. Es decir, países diferentes se juntan por esos motivos, y ese acuerdo puede ser el primer paso hacia una nueva nación: en vez de hacer la guerra con el país vecino mejor seamos amigos y saquemos provecho. Partimos de estados totalmente independientes y que suelen unirse por intereses. El segundo paso puede madurar desde la confederación a algo mucho más íntimo como resulta una federación. La historia de los useños (EEUU) nos han dado una buena prueba de ello.

Siendo que España ya es una nación, y ello no es discutible porque las cosas son como son y nuestra historia nos ha llevado a esa situación, hecho  reconocido y jamás puesto en duda por los mismos ilustrados franceses; romper España en estados separados independientes (sin esa base no se puede federar nada) y luego volverlos a juntar es una idea más peregrina que la del mismo D. Quijote cuando la tomó contra los molinos de viento ¿Piensan crear estados independientes para después federar España de golpe sin pasar por la fase de una confederación o no tienen ni idea de lo que quieren hacer? ¿Son galgos o podencos? ¿Cómo pueden estar seguros de que algún estadito independiente quiera luego volver al redil? ¿No se quedará algún estado por las pasiones de los políticos por ahí suelto fuera de España? ¿Pegamos el jarrón Ming simétrica o asimétricamente como aseguran estos bobos ignorantes?

Pretender que una nación como España, cuya existencia nuestros antepasados jamás pusieron en duda hay que federarla es entrar no en un error de base sino en el más disparatada de las ocurrencias. Otra cuestión es el fenómeno de la aparición de los nacionalismos, que merece un estudio aparte; pero es una cuestión sumamente reciente desde la perspectiva histórica y que apareció a mediados del S XIX.

Piensen en ello, ¿van a votar a unos políticos que llevan ignorando durante más de 30 años esta verdad tan evidente.

La lealtad de los ciudadanos hacia nosotros mismos hace imprescindible que enfoquemos nuestros esfuerzos en la autoformación (no hay otra) en filosofía y ciencia política para reconocer a charlatanes, golfos, populistas y demás fauna que se meten en política no para servir al pueblo sino para servirse del pueblo; y así podamos rechazar los populismos y centrar nuestros esfuerzos en conseguir y exigir las siguientes medidas.

Para obtener la representación (por primera vez en nuestra historia) este mínimo:
 

Elecciones por mayoría absoluta (a doble vuelta si fuese necesario entre los dos aspirantes con mayor número de votos) de diputado de distrito uninominal con carácter imperativo - revocable en caso de deslealtad hacia los electores. Este diputado ha de surgir directamente de distritos electorales pequeños. Su misión es la de legislar; así las leyes representarán al pueblo y no a la oligarquías: las del PP hasta Podemos.

En otra elección siguiendo el mismo sistema elegir al Presidente de La Nación. Prohibida la entrada en el Congreso de diputado tanto a él como a su gobierno. Su misión es la de salvar al pueblo en caso de emergencia tomando decisiones y utilizar los poderes del Estado para hacer cumplir las leyes que el pueblo ha dictado. No las que ha dictado uno con coleta o sin coleta.

Replantearse la constitución quitando de ella cualesquiera de los caracteres simbólicos que la vacían de contenido. Las constituciones no deben ser simbólicas sino concretas: recoger en ellas solo y únicamente un sistema de equilibrio mecánico de poderes, donde el legislativo y ejecutivo estén en perpetua tensión. Es decir, retomar a Montesquieu.

Legalizar estas decisiones planteando elecciones libres constituyentes, para que esto se apruebe por la sociedad civil, pero que tampoco se tome salvajemente desde Sol o quemando cajeros y rompiendo escaparates en la calle: jamás han sido parte del pueblo y solo se representan a sí mismos.

Plantear un plebiscito (consulta honesta al pueblo) sobre CCAA si - no

Pero en este plebiscito hay que hacer lo contrario que hizo Tsipras y su panda, hay que informar de pros y contras sobre las CCAA y que sean los votos los que decidan: pero un hombre un voto. Fuera repartos proporcionales.

Para ello los medios han de colaborar permitiendo que verdaderos expertos (no los ignorantes tertulianos que saben de todo y no tienen idea de nada) expliquen la situación real. Las ventajas e inconvenientes de cada opción y barrar cualquier populismo que pueda entorpecer el proceso. Hay que presentarle al pueblo la verdad, toda la verdad y solo la verdad.

Veamos un ejemplo:

Personalmente me pregunto si esto es sostenible:
Portada La Razón 31 julio 2015
Más de 230 altos cargos catalanes cobran el doble que Rajoy...

Y podemos contraponer la siguiente noticia. Comparen, comparen...
El Gobierno confirma que subirá un 1% a los funcionarios y un 0.25% a las pensiones,

Y así podemos encontrar capazos y capazos en todas las CC AA.

Si he puesto la noticia de Cataluña es porque es la del periódico de hoy.
 

Otro día sería otra cosa...

¿A Vds les preocupa la cortina de humo de federalismos simétricos, asimétricos, los dislates de Podemos y afines y esos cambios a ninguna parte prometidos por unos oportunistas hambrientos de poder por el poder. La solución está en nuestras manos y el problema lo crean unos políticos que se han constituido en castas. Lo que nos ocurra es responsabilidad nuestra: del ciudadano.
 

Instruirse para dejar el estado lanar en el que nos sumergen los medios, y una vez que sepamos adonde deben dirigirse nuestros esfuerzos ir a por ello es nuestra responsabilidad: por nosotros y las futuras generaciones. No podemos seguir en el sistema partidocrático: no es cierto que sea una monarquía parlamentaria porque eso significaría que por lo menos los representantes salen directamente de los distritos electorales y no de unas listas formadas por los jefes de partido para que luego esos elegidos los envistan como Presidentes de nuestra nación. Eso no es democracia.


Vicente Jiménez

jueves, 16 de julio de 2015

La tomadura de pelo del tercer rescate a Grecia


Quienes conozcan este blog se habrán dado cuenta de que no suelo hablar de política, sino de las herramientas necesarias para analizar la política y poder comparar lo que hay con lo que debería haber;  pero ante la tomadura de pelo del tercer rescate a Grecia no puedo resistirme a la tentación de romper mi propia norma, coger el lápiz carbón y esbozar algunas líneas sobre el tema. Terminar el dibujo se lo dejo a Vds.

En este circo ha habido de todo: payasos, equilibristas, ilusionistas, policía bueno, policía malo.., solo tiene que escoger el personaje y colocarle su correspondiente etiqueta. El caso era colarle a los Europeos de la Eurozona que tendríamos que pagarles a los griegos no uno ni dos, sino tres rescates. ¡Ay la Europa lanar toda ella tan socialdemócrata! Con distintas etiquetas pero socialdemócrata al fin y al cabo. Ya lo vaticiné: ni unos se atreverían a marcharse ni los otros a echarla. 

El “greixit”, ese término tan tontorrón que se inventaron simplemente para designar “Greece Exit” o salida de Grecia en inglés zumbaba como un abejorro que jamás se posaría en ningún lugar porque la pista de aterrizaje ni se contemplaba. Para que ello ocurriera también comenté que en Europa deberían existir verdaderos hombres de estado capaces de tomar decisiones. Todo se queda en las formas, pero el contenido sigue siendo tan vacío como la misma socialdemocracia. El montaje del policía bueno y malo sí que es una jugada maestra para engañar a los lanares. Un Tsipras versus una Merkel colocados polisémicamente como signos lingüísticos opuestos. De quien sea el bueno o el malo depende de si los lanares se creen conservadores o progresistas en Europa, o de derechas o de izquierdas en la Epaña cainita. El caso es que las formas se han cuidado con una exquisitez que ya quisiese yo para resolver los problemas reales. Tsipras y sus acólitos presentan  a  Merkel como un enemigo a abatir que los han vuelto a invadir en una especie de Segunda Guerra Mundial bis, virtual. Para eso tuvo la propaganda mediática lanar subvencionada librando la batalla por él. Para los griegos el pobre Tsipras ha hecho todo lo que ha podido por salvar el “honor y dignidad nacional”.

La niebla: cortesía colección Antonio Novo

Lanares griegos, apretaros el cinturón que vais a pagar caro los excesos de las oligarquías que han causado todo esto y a quienes nadie se atreve a derribar, porque como no fuese con una revolución sangrienta no habría forma: la oligarquía es el más estable de los sistemas políticos. La otra solución incruenta e inteligente sería lograr una Europa democrática y no una partidocrática y oligárquica. 

Eso sí, amigos griegos lanares, tenéis a vuestro campeón de opereta que “consulta al pueblo” (después del bombardeo mediático) y  elecciones nuevas en el mismo paquete. Se va a enterar esa Merkel de quienes somos los griegos: ganaría Tsipras otra vez porque volveríamos a votar contra el invasor de la Segunda Guerra Mundial: la Merkel. Nada une más que el enemigo común. Por otro lado, lanares de la unión europea, tampoco os salvareis de la quema: vais a seguir pagando los excesos no solo de las oligarquías que os corresponden sino que también pagaréis los excesos de las ajenas, como el cornudo que encima pone la cama. Más bombardeo mediático garantizado.., hay que ser solidarios y salvar a Grecia, mantenerla heroicamente en el euro, bla, bla, bla. De que paguen los verdaderos culpables nadie dice ni "mu". Son ellos los que deberían sufragar la crisis porque además son los que tienen el capital y los medios. Cuando los poderosos quieren algo mueven los hilos correspondientes en cuestión de segundos y lo consiguen. El pueblo, al carecer de representación surgida en el origen de la sociedad civil no puede lograr nada; pero le montan una consulta, eso sí.  
Pero así como el mundo gira y gira la rueda también gira y gira y las oligarquías seguirán robando a mansalva y nosotros seguiremos pagando sus excesos. Los progres salvamundos continuaran  quedándose en las formas y su infinita mediocridad; ya sea enseñando las tetas en una iglesia o bien meándose como un perrito en la puerta de Branderburgo para que "aprendan esos alemanes". Se van a enterar la Merkel y los de la Troika, debió "pensar" la meona progre de la foto en las redes sociales; pero mientras, las oligarquías mediáticas, financieras y políticas saben que nadie les meterá mano en Europa porque los partidos de Estado, esa base donde todos se apoyan cómodamente seguirán incrustados en el Estado, seguiremos sin verdaderos hombres de Estado elegidos por el pueblo y con el poder para tomar decisiones de verdad que le ofrece el juego democrático de mayorías y minorías, y los ciudadanos seguirán sin verdaderos representantes surgidos directamente del pueblo y no de los partidos.
Vicente Jiménez

Nota: tal como bien me ha apuntado el amigo , al referirme a Europa estoy apuntando hacia la Unión Europea.Esa cuestión ha quedado corregida en esta segunda versión. Agradezco su apunte.

jueves, 2 de julio de 2015

Dulce et decorum est vía @Redblogscomp Somos #RED



Dulce et decorum est de Wilfred Owen influyó en el pensamiento
occidental de forma determinante tras la finalización de la primera gran guerra. A lo largo de ese infierno, un Lenin estaba refugiado en Suiza mientras obreros alemanes e ingleses se despedazaban unos a otros en las trincheras. Eran aquellas trincheras enfangadas, húmedas, infectadas de parásitos, hediondas y productoras en serie de enfermedad, sufrimiento y muerte mucho antes de que cayeran los temidos obuses, silbaran las balas y el gas mostaza extendiera la peor de las muertes imaginable. De este dantesco espectáculo nos hicieron partícipes los poemas de un Owen testigo de primera mano, que lo sufrió en sus carnes. Entre tanto, las oligarquías planeaban el escenario del infierno cómodos en la retaguardia sin ni una privación.

Eran esas mismas trincheras donde una legión de obreros de uno y otro bando compartían espacio con las innumerables ratas, pulgas, liendres, piojos y enfermedades que campaban por sus respetos. Eran esos mismos gases mostaza que reventaban los ojos y los pulmones de los obreros de uno y otro bando. 

Mientras, Lenin no daba crédito a sus ojos: el pobre creyó que los obreros ingleses y alemanes jamás se dispararían entre sí, después de aquel “trabajadores de todo el mundo uníos en la lucha”. Claro que él se refería a otro tipo de lucha y por otros motivos. El manifiesto comunista cayó hecho pedazos para un Lenin consciente de su primer gran fracaso.

Yo acusaría a Tsipras y su panda de esa misma inocencia de la que hizo gala Lenin si los creyera inocentes. Yo acusaría de la misma inocencia a la Troika y su panda, si los creyera inocentes. Dicen los de un lado de esta caterva de criminales, tan criminales como los que enterraron a aquellos miles de obreros en el infecto cieno de las trincheras, que consultarán al pueblo qué hacer tras su enorme fracaso. Esa consulta equivale a cavar una trinchera de miseria y echarlos a todos adentro pues ¿no habéis sido vosotros los que prometíais henchidos de populismo que el maná era posible sin esfuerzo alguno? Y ese fracaso, evidente, calculado y cantado con el único objetivo de conseguir el poder por el poder tienen el cinismo de taparlo con una consulta realizada a los que crédulamente los eligieron esperando que cumplieran sus promesas. ¡Ay amigos! A conseguir el poder por el poder se le llama fascismo: así de simple. No existe peor crimen que disfrazar una dictadura de democracia.

Dice esa caterva financiera del otro lado que hay que pagar una deuda; deuda que estaba calculada, constituía un fracaso moral y cuyo resultado final estaba también tan cantado como el de los populistas. A conseguir la riqueza por la riqueza se le llama avaricia. Tan pecado capital resulta lo uno como el otro. Tan repugnante a toda decencia es avariciar el poder por el poder como la riqueza por la riqueza.

No existe en toda una Europa liderada por socialdemócratas, ni ahora tampoco en unos EE UU gobernados por un socialdemócrata un solo hombre de estado, y es posible que si apareciese uno de verdad lo eliminarían como a Lincoln. Ni los de un lado ni los del otro, ni troikistas ni populsitas mencionarán jamás lo que constituye para ellos la verdadera bestia negra, porque para ambos el pueblo, esa sociedad civil carece de importancia alguna. Ninguno de ellos utilizará los medios de comunicación que ellos mismos controlan para mencionar ni una sola palabra sobre la libertad del pueblo. Libertad para tomar decisiones, libertad para equivocarse, enmendar y al final acertar. Preguntaron a Lincoln cómo iba a darles la libertad a los negros si no iban a saber qué hacer con ella, y éste respondió: “cuando la tengan veremos...”  Bien, pues cuando la sociedad civil tenga la libertad colectiva veremos qué hace con ella.

jueves, 18 de junio de 2015

¿Por qué la casta jamás dimite?


“¡Oh, Libertad!, ¡cuántos crímenes se cometen en tu nombre!” fueron las impresionantes y lapidarias palabras que la ilustrada, revolucionaria, culta e inteligente Madame Roland pronunció al subir al cadalso y ver la pequeña estatua de la Libertad, situada en la entonces Plaza de la Revolución de París, hoy Plaza de la Concordia. Su cuello cayó cercenado por la guillotina y la barbarie en plena dictadura jacobina donde se cometieron verdaderas atrocidades en un baño de sangre al que sucumbieron unas doce mil personas en Francia.El terror fue absoluto: cualquier leve denuncia de un vecino podía conducirte al paseo fatal a la tortura y la muerte.

Ni qué decir tiene que la Revolución Francesa impresionaría a todos los europeos coetáneos y de futuras generaciones, y mucho más a los franceses. También afectaría a la historia europea de forma determinante: somos hijos de la Revolución Francesa cuyos principios intentarían ser más o menos adaptados en Europa. Algo falló estrepitosamente en una revolución que podría haber fluido hacia la libertad y que lo único que pretendía al principio era que los diputados que iban a Versalles pudiesen legislar por mandato imperativo representando a la comuna de París mientras Luis XVI mantenía el poder ejecutivo. Primera traición del Rey: junto al alto clero y aconsejado por la nobleza que se quejaron al monarca, mediante carta firmada, sobre la aspiración de que los  ciudadanos siquiera se planteasen tener derechos. Con las espaldas cubiertas por ejércitos extranjeros Luis XVI cometió la primera felonía: fue entonces cuando París tuvo noticias de la alianza e inminente invasión de los ejércitos alemán y suizo para someterlos. Los parisinos no se habían planteado, ni siquiera, rebelarse; pero el azar juegó su papel en el banco de pruebas de la historia con la quema de la Bastilla, el Gran Miedo, la quema de documentos de propiedad en castillos que estaban sin custodiar por la política llevada a cabo años antes por el cardenal Richelieu, quien había concentrado a la alta nobleza en Versalles para controlarlos mejor, la compra de terrenos pertenecientes a una nobleza con excesivo capital inmobiliario pero muy escaso de capital mobiliario, el hambre por las malas cosechas, la alta mortalidad por un año excesivamente frío y.., la nueva traición del monarca hacia el pueblo en su huida de París para buscar protección en la frontera norte donde los ejércitos enemigos ya estaban dispuestos... Otro hecho se añadiría a la cadena de sucesos cuando la huida de la familia real fue descubierta en el último momento cerca de la frontera y de que el monarca junto a su familia fuese detenido en Varennes.

En toda esta melé, caben destacar dos sucesos que afectarían a todas las democracias europeas que habrían de emerger: la desfachatez de la Asamblea Nacional mintiéndole al pueblo sobre la versión de la huida de Luis XVI y familia, y el uso institucional del crimen de Estado: crímenes cometidos por lo peor del populacho y bajos fondos de París después de la toma de la Bastilla, que en vez de ser castigados fueron posteriormente sacralizados con un Tedeum por el Obispo de París, el rey y la reina en la Catedral de Notre Dame luciendo todos el gorro frigio, y así elevar la toma de la Bastilla a la categoría de mito de la revolución. Como puede comprobarse, la Revolución Francesa nada tiene que ver con la interpretación marxista sobre una revolución burguesa.
El mito de la Bastilla permitió a Luis XVI y a la Asamblea Nacional institucionalizar una Revolución con una Monarquía que retenía el poder ejecutivo y el judicial, y compartía con la representación nacional el poder legislativo. Este simulacro de revolución por consenso, esta glorificación del crimen, este error político no podía dejar de producir errores y crímenes mayores en el futuro inmediato. La fábula de la Bastilla fundó la práctica y la teoría de las revoluciones y contrarrevoluciones europeas, sobre la falsa creencia de que el Estado es un aparato externo a la sociedad que se puede tomar, con violencia o sin ella, para dirigirlo contra la burguesía, contra la clase obrera o contra el pueblo. A.G. Trevijano, Teoría Pura República, pág 37
A esta traición hay que sumarle otra más siniestra y que nos afecta todavía a los europeos: el secuestro de la representación de los ciudadanos por parte del abate Sieyès, que anuló el mandato imperativo del pueblo y la posibilidad de revocar a los representantes en la Asamblea Nacional en caso de deslealtad hacia los ciudadanos. Con ello consiguió el poder para los mandatarios, que éstos careciesen de cualquier responsabilidad ante sus electores y se apoderasen de la voluntad general del pueblo: adiós a la representación en una Europa que tomaría a la Revolución Francesa como modelo en posteriores revoluciones. Y como el primer paso hacia la democracia es la representación, adiós también a la democracia. La revolución dejó carta blanca a los diputados para que hiciesen lo que les diera la gana.
De ahí que a este artículo le acompañe el Hashtag en el título de #LaCastaNoDimite, tema candente que en este momento como en otros anteriores vienen como anillo al dedo. Si pueden hacer lo que quieran ¿por qué van a dimitir?


Creo que el paisaje nos empieza a ser alarmantemente familiar: tan solo hay que echar una ojeada a cualquier medio en España, Italia, Grecia, Portugal. Todo el efecto dominó y serie de trágicos acontecimientos, como el horror epitimado en la escena de Madame Roland subiendo al cadalso, el mito de la Bastilla, los crímenes de Estado y el mal enfermizo que institucionalizaría un perverso personaje como Sieyes impide cualquier democracia y afectaría a la vieja Europa hasta nuestros días. Los principios de libertad de los que partieron EE UU nada tienen que ver con nuestra historia contemporánea Europea en lo referente a la democracia. No entra en estos momentos analizar los motivos que conducirían a Francia, Inglaterra y Suiza a acercarse a la democracia, pero algo es irrefutable: los problemas de todo el arco mediterráneo son muy similares porque los sistemas sin representación y absoluta carencia de representatividad se asemejan. Se inspiraron en la misma fuente.


Vicente Jiménez



Bibliografía
A.G. Trevijano, Teoría pura de la república, Libro I, Ediciones MRC
Jacques Godechot. Las revoluciones (1770-1799), 4ª ed. Barcelona: Labor, 1981
Historia Universal: Época del terror


viernes, 16 de enero de 2015

#InMemoriam Por las Víctimas del Terrorismo



Españolito que vienes al mundo te guarde Dios.
Una de las dos Españas ha de helarte el corazón.  Antonio Machado


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La edad de la inocencia: aquellos años perdidos
Fotografía de Antonio Novo Medinilla (@novomedinilla)
En ésta nuestra querida España hemos sido castigados por la brutalidad terrorista demasiadas veces y disponemos de un luctuoso y terrible rosario de experiencias: la violencia ha amasado en su infecto lodo de intolerancia, crimen, xenofobia, muerte, asesinato y racismo un reguero de sangre y horror en estado puro.  El terrorismo no solo ha causado dolor a toda una sociedad de bien sino que ha sacrificado víctimas inocentes (todas las víctimas son inocentes sin distinción) en esa España que nos hiela el corazón. Y nos hiela el corazón porque Machado jamás debió ni imaginar que la perversidad más oscura llegaría a superar en semejantes cotas a la que él mismo debió de conocer: jamás un terrorista debería haber conseguido rentabilidad política, ni financiación, ni negociación ni uno solo de sus objetivos totalitarios. Cada vez que nos ha azotado durante los últimos cuarenta años hemos sentido ese nudo en el corazón y un océano de tristeza nos ha embargado junto a la rabia, el dolor y la impotencia. Lo hemos sufrido tantas veces en España pero nadie de bien ha llegado a olvidar y acostumbrarse. La sombra de los cipreses es muy larga en la noche del desconsuelo.
Y cuando comparamos las vergonzosas insinuaciones culpando a las víctimas y victimizando a los criminales en estos últimos treinta años uno siente una gran desazón y vacío en el estómago: uno se avergüenza de vivir en esta España porque bajo el falso manto de la libertad de expresión y la vergonzosa y claudicante corrección política los pusilánimes y acomplejados gobiernos han permitido que los terroristas se sientan héroes ante sus deshumanizados acólitos. Han permitido la lacra. Permitir el crimen o permitir reuniones secretas en Perpignan sin que el politicastro oportunista de turno acabe con sus huesos en la cárcel por apología y exaltación del terrorismo es un crimen de Estado. Permitir que los terroristas sean recibidos como héroes o reciban dinero público que yo pago con mis impuestos es un crimen de Estado y una cobardía. Cuando ETA atentaba yo no compraba ningún periódico. No quería que nadie se lucrase con la sangre de aquellas víctimas que jamás serían resarcidas del horror, la humillación y la vergüenza. En vez del acto de Estado condecorando a los policías muertos que ha brindado Francia a sus fuerzas de seguridad y sus ciudadanos, nuestros policías eran enterrados sin reconocimiento social: sin el agradecimiento que su inmenso sacrificio merecía. Ese reconocimiento estaba en los bien nacidos, pero nunca lo pudimos exteriorizar.


Fueron los medios quienes contribuyeron a alimentar al monstruo porque lo que buscaban los terroristas era protagonismo y los medios de comunicación se lo proporcionaban puntualmente: las primeras páginas de todos los periódicos principales anunciaban el crimen en primera página. No con mi dinero. El que el gobierno entregaba a los asesinos por medio de partidos políticos y asociaciones con mis impuestos no lo podía controlar, pero ese día ningún periódico ganó dinero conmigo.


Este pueblo bobalicón compraba todavía más periódicos el día del atentado sin percatarse que estaba beneficiando a los terroristas. Si todos hubiésemos castigado a los medios se hubiesen tenido que tragar la noticia y puede que se hubiesen salvado muchas vidas. Los periódicos de EEUU realizaron el 11S un pacto patriótico para no publicar ni una sola foto de la muerte. Jamás leí una sola noticia o vi una imagen que beneficiase a los criminales. Esas luctuosas noticias hubiesen merecido un comentario en nuestros medios, pero de cuatro líneas insertadas en el lugar menos importante del diario. Hemos tenido editores sin conciencia y gobiernos pusilánimes que no le han parado los pies a los gobiernos autonómicos traidores que coqueteaban con los terroristas. La pluma tiene mucha fuerza y el Estado más. Hemos tenido gobiernos que han mantenido a nacionalistas lucrándose obscenamente del sudor del trabajo de los españoles cuando lo fácil hubiese sido anular las autonomías desleales. Hemos tenido gobernantes pero nunca hombres de Estado como lo fueron un Lincoln, un De Gaulle o un Churchill. Simplemente hubiesen tenido que aplicar la Constitución. Y cuanto más se les daba a los enemigos de la libertad más desleales se tornaban y más impulso cogían. Solo a un ignorante que no entiende ni sabe nada de historia ni del origen de los nacionalismos se le ocurre la estupidez de que a un chantajista lo contentas dándole todo y más y más, porque nunca se saciará y el nacionalismo no es más que chantaje de Estado y sometimiento de la sociedad civil.
Y viendo la movilización que ha tenido lugar en París no se puede dejar de considerar con cierta admiración la reacción de nuestra vecina nación levantada, todos a una, contra los criminales. Y por supuesto, todo bien nacido se une en el dolor con Francia porque no hay víctimas de primera ni de segunda categoría. No hay justificación: ese debiera haber sido el lema durante estos treinta años..., no hay justificación. Quienes justifican el terrorismo no están ejerciendo la libertad de expresión sino que son reos del delito de enaltecimiento y apología del terrorismo. Llamemos a las cosas por su nombre y sin complejos. Pero dentro del dolor ante los espantosos sucesos que han azotado a nuestro país vecino, uno tampoco puede dejar de plantearse ciertas cuestiones. Cómo se entiende a los del 98 cuando decían que España les dolía. Ya lo creo que duele.
¿Es que los policías, guardias civiles y militares asesinados de la forma más cobarde y cruel por  terroristas desalmados merecen menos consideración que las otras víctimas asesinadas con igual crueldad y cobardía en Francia? ¿Es que hay víctimas de primera y de tercera? ¿En qué tipo de mundo esquizofrénico quieren hacernos vivir?
Sólo queda admirar cómo han tratado los franceses a los terroristas y la solución final que han recibido los criminales: pero en España tendríamos a toda una fauna tan desalmada como los mismos terroristas organizando manifestaciones para tildar hipócritamente de asesinos a nuestra policía por haber acribillado a tiros a los terroristas. Esa gentuza prefiere ver caer a un honrado padre de familia que se está ganando el pan y el de su familia protegiéndonos a nosotros y arriesgando heroicamente su vida antes que un terrorista sufra un pequeño rasguño y tengamos que ponerle una tirita. Esa España que te hiela el corazón está plagada de esa infecta plaga que no se diferencia en nada con la que alaba al terrorismo yihadista. Una plaga que se hace fotos junto a terroristas y después quiere presentarse para gobernar España. Esa parte de la España cainita que te hiela el corazón pero ya casi a 0ºK (es el cero absoluto, ausencia total de calor) tiene en mayor consideración al canalla que secuestra o pega un tiro en la nuca porque al fin y al cabo el acto criminal lo había cometido un chicarrón; puede que demasiado expeditivo y algo equivocado en los métodos, pero según los partidos nacionalistas acertados en los objetivos sabinianos. Queda justificado así organizar manifestaciones y declaraciones cuyo evento vomitan esos grandes medios para apoyar a los terroristas cuando la justicia los coloca donde se merecen.
En esta España que te hiela el corazón las víctimas se han tenido que organizar porque el Estado los ha dejado desamparados y tenían que enterrar casi en la clandestinidad a sus muertos asesinados, y las familias de las víctimas eran condenadas al ostracismo y la amenaza por una población demasiado asustada y cobarde para apoyar a los verdaderos mártires y donde los mismos curas, en demasiadas ocasiones, se negaban a llevar a cabo los oficios religiosos al cadáver porque justificaban y aplaudían en sus sermones las proclamas de Sabino Arana. Y claro, vas tirando del hilo y te empiezas a preguntar si en realidad existe mucha diferencia o no entre esos curas que enaltecen el terrorismo y los imanes que llaman a la yihad: ambos llenos de rencor, odio, intolerancia y fanatismo. Ambos prometiendo el cielo para quienes asesinan. Ambos ordenando el asesinato.
En esta España que te hiela el corazón no hay muchas diferencias si hablamos de integrismos. La carroña huele en todas partes y curas del infierno los hay  en todas partes: el infierno lo tenemos aquí y sus representantes triunfan en esta España que te hiela el corazón por debajo ya del cero absoluto, aunque esa temperatura no exista en la naturaleza pero sí en el corazón.
Y a uno no se le quita de la cabeza qué hubiese ocurrido si nuestra policía hubiese salido por TV acribillando a balazos a un terrorista: nuestra manifestación hubiera sido secuestrada; hubiese sido a favor de los terroristas con toda la parafernalia de los derechos humanos de escudo para los asesinos y del mundo de la farándula encabezando la lúgubre parada de pancarteros profesionales y de paso apareciendo en la foto, porque como artistas no llegan ni a mediocres y hay que vivir de la subvención. Claro está, las víctimas del terrorismo carecen de derechos humanos, faltaría más. Y ante ese mundo mediocre compuesto por mediocres es ante quienes los medios de comunicación se arrodillan sumisamente ofreciéndoles sus micrófonos para que vomiten sus exabruptos. España no puede llegar a helarte más el corazón. Españolito que vienes al mundo...



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domingo, 23 de noviembre de 2014

Algunas técnicas cotidianas populistas en TV, El hay que



Partiendo de bases firmes y sin prejuicios reflexionemos sobre el silencio de los lobos, que no es aquel Silencio de los Corderos en la excelente película conocida por todos. Aquí son los corderos quienes se desgañitan por las calles mientras los lobos permanecen en calculado silencio. Los corderos gritan desesperados pidiendo justicia “Si se puede” y los lobos los observan afilando sus colmillos con la sonrisa maliciosa de quienes los piensan devorar.
 

Al que pasa hambre y frío porque ya no le queda ni casa ni comida ni trabajo. Al que no tiene esperanza porque ya no le pueden quitar más de lo que le han quitado. Al que en ese momento no ve ninguna salida..., pues a ese que ya no tiene nada todavía hay alguien dispuesto a arrebatarle algo más. Todavía hay quien carente de alma y de corazón planifica cómo sacar partido, rentabilizar la desesperación y miseria del desesperado. Todavía hay alguien lo suficientemente sinvergüenza dispuesto a robarle al que ya no tiene nada. ¿Os dais cuenta? Robar al que ya le han robado todo. Desposeer todavía más al que ya no le queda nadaporque todavía le se puede arrebatar un poco más. Se le puede robar el alma... las ganas de salir del pozo negro donde se le ahogan y asfixian las últimas esperanzas, las últimas fuerzas.

No creo que exista en nuestro rico amplísimo y bello vocabulario español un adjetivo que describa todo el rechazo, toda la pasión que yo pondría para calificar a aquel golfo que se alimenta de la injusticia para desposeer todavía más a quien ya le han robado todo otros sinvergüenzas que llegaron antes. 


Por sus palabras les conoceremos y después por sus actos. Cuando alguien dice: 

- Si mando yo acabaremos con toda esta corrupción y se te acabaron los problemas porque somos distintos

Y el desesperado le mira y le cree. Y el desposeído le escucha y le cree, porque el lobo le está diciendo lo que quiere oír. Y al desesperado le prometen todo aquello que jamás le podrán dar porque quienes prometen no están por esa labor y porque lo que prometen es irrealizable; porque el lobo está por alcanzar el poder por el poder, como cualquier lobo que se revuelque en el fascismo, , conscientes de que cuando ellos alcancen su meta no existirá ya ningún otro poder que pueda controlarlos, yo le pondría ese adjetivo que no alcanzo a encontrar en el DRAE. Puede que vosotros, avezados buscadores de palabras, sepáis encontrarlo. El sustantivo es, desde luego, fascismo. Ya lo pueden barnizar de la ideología que quieran.

- Hay que conseguir bla, bla, bla

- ¡Que bien! ¿Cómo piensa conseguirlo?

- No, yo estoy diciendo que hay que conseguir bla bla bla

- Sí, si en eso estamos de acuerdo; pero ¿cómo?

Y enfadado por tu insistencia le espeta con todo el cinismo del mundo 


- ¡Tú quieres que yo conteste lo que quieres oír! ¡Pues contesta tú y ya está, pero no me obligues a contestarte lo que tú quieres.

Sí quiero. Claro que quiero canalla malandrín; sí y sí y mil veces sí quiero. Quiero que me contestes a la pregunta... Necesito saber cómo y si no, no me digas nada. Pero ellos repiten sus mantras vacíos para mentes vacías del "hay que" y nunca te dirán el cómo. Cómo es la pregunta que un populista considera la más capciosa del mundo y ellos son populistas profesionales. Tienen la jeta de decirte que el cómo lo contestes tú.

"Hay que" ya lo sabemos todos. La cuestión está en el cómo: ahí es donde intervienen los expertos. Ahí es donde las opiniones se cambian por criterios profesionales.

Profesionales y no charlatanes de discursos vacíos de contenido para resolver los problemas es que necesitamos y lo que los populistas no son. Profesionales para hundir lo poco que queda, en cambio, sí que son. A la ausencia de libertades colectivas en Europa quieren añadirles la ausencia de libertades personales: la propiedad privada, el derecho a contratar, el derecho a producir, el derecho a comerciar...

Yo si puedo decir sin miedo a equivocarme un "hay que": Hay que botarlos no votándolos. Pero aún hay otro “hay que” que también resulta cierto: hay que ser muy corrupto para prometer lo irrealizable, lo descabellado.

Esta panda de amiguetes se apuntaron al carro de la utopías; es decir, algo irrealizable salvo para crédulos con mentalidades infantiloides o ignorantes (de ignorar - nada despectivo). Una utopía no es más que humo y ellos saben que sus propuestas son humo.

Ellos saben que no pueden decir nada porque no tienen nada que decir, excepto “hay que” sin especificar nunca ni cómo, ni de qué forma porque cada vez que lo han hecho han perdido miles de votos. Porque no saben dar ni una solución sensata, rigurosa y seria a su “hay que” y también saben que cada vez que piden asesoramiento pierden votos y que cada vez que hablan en los medios pierden votos cuando quien entrevista exige concreciones. No pueden vivir eternamente de hay que curar el cáncer: Eso queremos todos, ¿pero cómo? Así que a partir de ahora, no hablarán porque como siga hablando pierden lo ganado. Ahora toca callar y puede que un partido gane las elecciones no diciendo nada y paseando su imagen por las televisiones aplaudiendo en actitud triunfalista.

Por eso los lobos callan mientras los borregos balan por las calles, en sentido figurado; claro.

Vicente Jiménez

Nota

La mención negativa del lobo en este escrito ha sido utilizada solo como metáfora. Desde luego, en nada tiene el comportamiento del lobo, ese noble animal, que ver con el que se describe aquí. El lobo es una especie que debe ser protegida, al contrario de aquellos ignorantes que se meten a salvapatrias y a quienes jamás debemos escuchar ni tomar en serio.




viernes, 21 de noviembre de 2014

Todo por conseguir el poder


Artículo de colaboración
El siguiente artículo esta presentado por Red de Blogs Comprometidos, un grupo de personas a quienes les preocupa la situación que se está viviendo en la actualidad y lo reflejamos en blogs. También ofrecemos soluciones serias y otras veces críticas.


Hay ocasiones en las que todos los componentes de Somos #Red, nuestro sello en twitter, publicamos algo en común por el interés general que puede representar.

En este artículo, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia, pero estamos seguros de que provocará alguna sonrisa, o algo más...
La Razón diciembre 2014

Si yo fuese infinitamente más amoral que todos los corruptos políticos y financieros que han y están surgiendo a la luz intentaría superarlos a todos; vamos, que los dejaría a la altura del betún: para ello aprovecharía de forma inteligente el descontento popular que inevitablemente surge en épocas de crisis. Como inmoral y oportunista profesional me aprovecharía de la carroña para alimentarme. Haría acto de presencia en aquellos lugares donde se concentrase el descontento, pero no sería uno más: sobresalir es un trabajo de equipo y recibir palos un trabajo para el equipo, que yo quedaría siempre en un discreto segundo plano cuando la cosa se calienta o te pueden calentar. Si fuese un profesor de universidad, por ejemplo, usaría a los alumnos como kleenex y los pondría por delante en las manifestaciones para que recibiesen los palos ellos. Yo y la cúpula me quedaría detrás en la retaguardia y después recogería los réditos: cuanto más hubiese asalvajado a mis alumnos mejor y cuanto más palos hubiesen recibido, mejor. Así podría hasta llegar a presidente de una nación comunista.

Lo segundo sería sacar rédito de forma inteligente a los de Sol y el movimiento 15M. Las hienas nunca roban las presas solas así que me iría haciendo notar poco a poco, pero corriendo los mínimos riesgos posibles: si en una manifa las cosas se pusiesen feas siempre lanzaría a los más tontos y crédulos por delante a pelearse con la policía y puede que ser heridos o detenidos mientras yo permanecería al abrigo de la retaguardia: el mundo sigue siendo de los listos y no voy a cambiar de costumbres, faltaría más. Cuando yo hablase en las asambleas siempre habría sectarios de mi manada que aplaudirían mi discurso hasta con las orejas y poco a poco sobresaldría de la masa hasta convertirme en líder; y para ello al final necesitas teatralizar
en serio algo más . Ya no estoy en Sol ni con alumnos. La cosa pasa a mayores: ahora están los medio pendientes, etc.

Para escenificar necesitas montajes de plataformas, propaganda, escenarios, cámaras..., dinero, en definitiva: mucho dinero. Dinero para material, para aparecer machaconamente de forma triunfalista como un anuncio de la Coca Cola, aplaudiendo a no sé qué. La gente ignorante funcional pensará, si aplauden es que algo estarán haciendo muy bien. Lo pobres ni se dan cuenta de que se trata de autoaplauso vacío de contenido y sentido común..., aplaudir queda bien, después de colocar a tus acólitos estratégicamente y manipular las asambleas con las viejas técnicas; sí, esas que ridiculizan, obvian o simplemente se deshacen de los elementos discordantes. Aplausos garantizados: plas, plas, plas; y las cámaras y micrófonos recogiendo la instantánea después de poner a parir las maldades de los políticos y del sistema. No hay mejor forma de practicar la demagogia que utilizar verdades a medias para colar mentiras enteras. Yo os salvaré porque soy honrado y los míos también: nosotros somos el pueblo ¡Qué digo el pueblo! soy Moisés, soy Jesucristo...

Para conseguir financiación vendería España a una potencia extranjera cuyo sistema político estuviese en las antípodas del que en esos momentos teóricamente predominase aquí. A cambio obtendría financiación para esos medios de comunicación con el compromiso de cumplir futuros pactos inconfesables que beneficiasen al país inversor y a mi persona: chico, si me pagas los medios de comunicación para bombardear a los tontiñoles yo te cuelo esa ideología en Tontilandia y después nos ponemos las botas.

Con los medios de comunicación de masas a mi servicio haría que las noticias de corrupción fuesen el pan nuestro de cada día y me introduciría poco a poco en programas de tertulias políticas. Sabría emplear muy bien el dinero con el que me apoyasen. El pueblo lanar, crédulo y tonto de capirote me seguiría como al nuevo mesías y también le habría calentado la oreja a los antisistema que dominan la calle a sus anchas. Dominando la calle y unos medios es imposible que no me convirtiese en el puto amo. Y siendo mi supuesta ideología de carácter universal prometería abrir fronteras y dar un sueldo fijo a todo el que aterrizase por estas tierras de jauja. Prometería que en mi nuevo edén todos los desesperados podrían disponer de sueldos de ensueño y techo sin trabajar. Para eso pagarían los tontos que me eligiesen, pero ellos no se darían cuenta de ese detalle hasta que fuese demasiado tarde. Prometería la luna y todo lo que quisiesen escuchar, pero sabiendo que llegar hoy a la luna es imposible, tal como están las cosas. Pero tontiñoles son tan infantiloides que les puedo prometer lo más absurdo y se lo creerán como los niños creen en los Reyes Magos. En España vamos a gobernar los ciudadanos por asambleas de barrio. Plas, plas, plas, más aplausos... Aquí mandáis vosotros... plas, plas, plas...

Chicos, eso es democracia de verdad y no la de esos mangantes bipartidistas: nosotros somos la honradez personificada, nosotros somos el pueblo. Luego, claro está, ante semejante manada de crédulos realizaría la transformación del agua en vino y ¡alehop! Ya somos un partido. Chicos, para ganar y acabar con esos corruptos hay que convertirse en un partido como los demás. De ahí a ser el puto amo ya no queda nada.

Luego..., lo que se da no se quita jamás. JAJAJAJAJA (risa tenebrosa, y se cierra el telón). Nunca más volveréis a votar.

Somos #RED


jueves, 4 de abril de 2013

Ya no hay escándalos en España Y UNA SOLA VÍA


Para que se produzca un escándalo es necesario que el hecho sea inesperado, que se salga de lo común: por eso nos llega a escandalizar algo. La última imputación de nuestra princesa ha sido una crónica anunciada, pero no dejo de olvidar que imputado no significa condenado. Dejemos actuar a la justicia y punto en boca.

Hay algo que me preocupa más que lo que está apareciendo en estos momentos en los medios; y precisamente porque los medio lo han dejado de mencionar me hace sospechar que se ha cerrado en falso. Es ahí donde intuyo que puede que no sea oro todo lo que intenta relucir: me refiero a un político de cuyo nombre no quiero acordarme; y con más motivo que Cervantes hizo con el lugar de nacimiento de D. Quijote.

Los casos de corrupción han dejado de ser hechos escandalosos, ¿o alguien se sorprende a estas alturas por alguna de la corruptelas con que nos obsequian banksters y políticos hoy en día? Sí, si... son los banksters y políticos los que más acaparan mi atención.

Nuestra capacidad para sorprendernos está en horas muy bajas. En realidad, a los españoles ya no nos sorprende casi nada. Vemos la corrupción y la impunidad como algo normal, y lo que nos sorprendería sería que ocurriese lo contrario. Dejemos los nombres propios de quiénes deberían estar ya en la cárcel y devolviendo el dinero robado, porque eso ya lo indican los periódicos cada día y todo el mundo lo ve; pero si los titulares indican que pescan a uno fuera de juego y éste se salva legalmente del justo castigo gracias a una "sentencia de conformidad", ya podemos pensar “apaga y vayámonos”. La sentencia de conformidad quiere decir que la justicia hace la vista gorda a cambio de que el ladrón devuelva lo robado. Esto aplicado a un político quiere decir que pide perdón, la justicia le da unas palmadas amigables en la espada y si han robado cinco (tampoco se sabe cuánto ha robado) devuelve uno. Es decir, el fiscal acepta “tú me devuelves tanto de lo que te has llevado, y pelillos a la mar”. Esto debe ser algo completamente legal porque lo aplica nada menos que un fiscal, pero cuando se lo aplican a un político resulta totalmente inmoral, ya que la implicación es pavorosa pues se legaliza la corrupción política. Entonces el Ministerio Público acepta el juego y a otra cosa mariposa, obviando que más grave que sea inmoral es que sea legal. Está claro que en este caso una sentencia de conformidad no es más que un trato de favor a los políticos y sus partidos. Esta salida por la puerta de atrás la han legalizado los mismos políticos, y los que se pueden salvar tras haber legalizado la corrupción son también los políticos ¿Alguien cree que si hubiera democracia leyes tan pavorosamente injustas se habrían legalizado nunca? ¿Cuánto hubiera durado un diputado de distrito elegido por y para el pueblo si se hubiera dedicado a promover leyes que protegen a los políticos corruptos y se burlan de las víctimas? Cuando los burlados se encuentran en un estado más débil y vulnerable en nuestra sociedad las consecuencias políticas y penales se han tensado por encima de cualquier resistencia; y es cuando recuerdo, por ejemplo, a aquellos parados a quienes se les robó un dinero sufragado por la Unión Europea para cursos... Y también me acuerdo de cierto político: Para vivir una vida de millonario en hoteles de cinco estrellas y lograr que un partido tuviese votos no solo se les robó el dinero, sino la oportunidad de un futuro decente gracias a una formación. “Si eso se demuestra que ha ocurrido, dimitiré” llegó a espetar el político, para más inri; y como es natural, aquí no dimitió nadie ¿Qué es lo que sorprendería mucho a los españoles? Pues desgraciadamente, nos hubiéramos sorprendido si el político en cuestión hubiese tenido la hombría y decencia final, al menos esta vez en su vida, de dimitir y asumir las mismas responsabilidades ante la justicia que cualquier ciudadano.

Vuelvo a repetir: no embistamos como animales irracionales el capote que nos ponen todos los medios de comunicación . Embistamos al torero, si se me permite el símil taurino.

Hasta que no haya un verdadero clamor popular pidiendo un periodo constituyente estaremos en las tinieblas. Lo que acabo de referir no es más que un caso de los muchos que se han dado y se siguen dando. Casi se trata de una anécdota. Sin embargo, jamás participaría en una manifestación en contra de lacorrupción. Sería absurdo. Sería embestir al capote en vez de al torero. A lo que sí me uniría es a una petición, si es posible masiva, de un cambio: no de una regeneración. Se regenera aquello que fue bueno en algún momento, lo cual no es el caso. Se cambia lo que no sirve... Diecisiete autonomías no me sirven; sirven a los políticos, asociaciones, sindicatos y demás lacayos subvencionados, amiguetes, familiares y pesebristas; y sería estúpido si me sumara a una petición de federalismos o listas abiertas para que me den den más de lo mismo a mí y los hijos de mi nieta. Eso ya lo hemos descartado y no es necesario volver a repetirlo, aunque si eres un nuevo lector te ofrezco los los enlaces donde ya se han tratado esos temas.
¿A qué tipo de manifestación, recogida de firma o o utilización de cualesquiera otros medios democráticos deberíamos estar dispuestos a sumarnos?
Ya que los partido están incrustados en el Estado y al formar parte de éste jamás han representado a la nación, exigir todos a una como Fuenteovejuna el cambio de la Ley Electoral sería el primer objetivo que deberíamos cubrir, si queremos una democracia con verdadera representatividad y una férrea división de poderes. Es decir, la primera piedra es la unión de todos los ciudadanos y la segunda no dejarnos enredar por los medios y los sindicatos con maniobras de distracción y centrar nuestra atención en la futura ley electoral. Esa es la llave a resolver nuestros problemas. Es aplicar el más elemental principio de física; causa... efecto.
Vicente Jiménez

jueves, 7 de febrero de 2013

O nos espabilamos o la casta nos fríe.



Las primeras páginas de los periódicos están sudando últimamente tinta azul con el tema de la corrupción del PP. Pero para mí, la corrupción forma parte del sistema y ha dejado de preocuparme. Lo que sí mi preocupa es que quienes votamos PP lo hicimos para que pusiesen este país patas arriba; nuestro gozo en un pozo. Es curioso que, en cambio, no rezumaran tinta roja con la putrefacción y el derroche del gobierno anterior, de cuyos favores estamos disfrutando de desahucios, indigencia, paro, trabajos mal pagado y todas las demás cortesías. Respecto a la corrupción, al formar parte del sistema, me temo que si ambos hubiesen tenido el doble, hubiesen robado y derrochado el doble: unos se lo habrían gastado en droga, putas y vicio. Otros se lo habrían llevado ricamente a paraísos fiscales cuyos nombres, he de confesar mi ignorancia, no sabía ni que existían: ¡Bravo!

Sin embargo, no me cabe duda de que muchos políticos nada tienen que ver con ese expolio y mediocridad: son los políticos de vocación; como también hay maestros de vocación, jueces y médicos, enfermeras, etc.

El atolladero sobreviene de que ningún profesional puede cumplir bien con su función si la estructura no le ayuda. Para que un experto pueda cumplir con satisfacción, eficacia y éxito el desempeño de sus funciones ha de estar respaldado por una estructura, cuyo único y principal objetivo sea apoyarlo: es decir, toda la estructura está para que el político pueda servir a sus votantes y no para que tanto el político como el ciudadano estén para servir a la estructura, en este caso al partido político.

Recuerdo una película de Gary Cooper: siendo, él, un capitán del ejército colonial inglés, comandando un fortín ubicado en uno de esos países Africanos, sobreviene una demoledora epidemia donde todos los nativos empiezan a morir. El héroe supermédico, junto con la superenfermera, junta a todos los enfermos en un barracón y trabajando cuarenta y ocho horas diarias y a punto de la extenuación descubren el origen de la enfermedad y salvan a los negritos. Todo acaba con un apasionado beso entre los protagonistas ...

Precisamente, este es el ejemplo de cómo nunca debe tener que trabajar un médico: necesita toda la estructura de un hospital apoyando su labor. El hospital con todos sus recursos ha de trabajar para el médico y no el médico para el hospital. Necesitamos buenos hospitales y no supermédicos tipo Gary Cooper. Es como si a un mecánico no le dan el taller, ni las herramientas, ni las piezas adecuadas para arreglar un vehículo, ni los clientes; también necesita de una estructura de apoyo... como sea que tenga que estar organizado un buen taller.
Eso lo estamos sufriendo en nuestro sistema político. Conozco a un político que es un fenómeno y al que una vez metido en el sistema del partido al que se afilió no le dejaron desarrollar y aportar su creatividad, formación e inteligencia. Tuvo que tirar la toalla y salirse asqueado. Da igual el carné: le hubiese ocurrido lo mismo en cualquier partido. Conozco también a varios sindicalistas muy dignos y honrados que no se han llevado más que disgustos y han tenido que pelearse con la empresa, los trabajadores comprados, y el sindicato. He perdido su paradero...

Si buscamos un factor común en ambos casos encontraremos fácilmente la ecuación que se siempre se cumple: Muchas veces no fallan las personas, sino el sistema.

¿Y en que falla el sistema? Pues evidente respuesta: deja puertas abiertas de par en par a los mediocres y corruptos; y esos corruptos son los que precisamente nos causan las grietas por donde se nos escapa el dinero a chorros y se suma el clientelismo. Y el sistema se retroalimenta y la bola se hace más grande.

Si de una cisterna se sale agua; o tapamos los escapes, o la cambiamos. Nuestra cisterna está fabricada de tres materiales que son los tres poderes: ejecutivo, legislativo y judicial. Cuando tenemos muchos escapes, y si la masilla resulta incapaz para tapar las grietas, hay que cambiarla por otra nueva. Con uno solo de esos tres poderes que no funcione y no cumpla con la garantía de calidad tendremos un escape de agua, utilizando el símil...

En estos momentos seguimos sufriendo una fuga imparable que el gobierno ha querido tapar con nuestras manos, a base de recortes, y por muchas manos que pongamos no se va a taponar. El balance entre lo que entra y en caja y lo que sale seguirá siendo negativo.

O convencemos al gobierno para que nos cambie la cisterna, o el dinero se nos va a seguir escapando por las grietas de la corrupción, las autonomías insostenibles y la imposibilidad de poder cerrar esas puertas que han dado vía libre a toda clase de desmanes con nuestro dinero, que un jeta tuvo la desfachatez de decir que: “No era de nadie”, cuando el dinero público es sagrado, porque es de todos.
Para empeorar todavía más las cosas hemos de sumar la complicidad de los medios, que lo único que saben es ponerse las manos a la cabeza diciendo: “Mirad cuántas grietas, esto es horrible”; “Mirad cuánta agua hay por el suelo”... y otros salen a la calle a protestar porque tienen una piscina de agua en el piso. Y la policía se ve obligada a intervenir y esto es una locura.

Señores, un poco de sentido común. Da igual la manipulación de los medios de comunicación. Da igual lo que nos digan los sindicatos. Tenemos la opción de ser poco prácticos y extraer los datos de nustra propia observación directa de la realidad: de lo que le pasa a tu marido, a tu hijo, a tu mujer, a tu vecino … No os fiéis de mí, pero de los medios y de lo que os digan lo políticos menos; no os fiéis de nadie. 

Confiad en vuestra experiencia personal y fijaos en que tenemos fugas y un tsunami de agua porque la cisterna no funciona; se sale por todos lados. Esto equivale a decir que el sistema partitocrático y de autonomías que tenemos ni nos sirve ni lo podemos mantener. Mientras lo hagamos, estaremos promocionando la corrupción: y lo que es peor: aunque pudiésemos secar el suelo la próxima ola nos arrastraría a varias generaciones: presentes y por venir, sin remisión. Nosotros marcaremos nuestro futuro por necios, no los políticos, si lo permitimos.

¿Queréis una cisterna cuasi estanca? Exigid una democracia de verdad: Diputado de distrito uninominal con mandato imperativo, división radical de poderes y participación activa de los ciudadanos en la democracia. Podrían utilizarse fácilmente las nuevas tecnologías de la comunicación para que los ciudadanos pudiesen hacer propuestas y para consultas rápidas y muy fiables por parte del gobierno. Es evidente que entre la chusmocracia que pretenden algunos, donde todo resultase asambleario, y una democracia participativa hay mucha diferencia...

Conclusión: no nos fijemos en el agua derramada (como quieren ellos) y centrémonos en la cisterna (como nos conviene a vosotros...) No enfoquemos toda nuestra atención sólo en la crisis, la prima de riesgo, el paro, etc, hacia donde nos "conducen" los medios; porque esos son acompañantes de un sistema que no funciona. No existen soluciones mágicas. Dediquémonos a sobrevivir como podamos aunque ciertos corruptos (banqueros, políticos, etc) vivan un tiempo como millonarios y centremos todas las fuerzas que nos queden en acciones cívicas para obtener una democracia real. Será la forma de quitárnoslos de encima y puede que recuperar algo de lo robado. Igual que cuando se cura una enfermedad desparecen los síntoma, así ocurrirá si nos curamos de esta partitocracia corrupta y de estas nefastas autonomías.
Vicente Jiménez