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sábado, 24 de enero de 2015

Olvidaos para siempre de la libertad, o luchad por ella

TBO Cortesía de http://seronoser.free.fr/tausiet/tbo/TBO.htm

Así que tenemos una universidad donde algunos grupos de mangantes amparan huelgas de estudiantes para mantener a las poderosas mafias universitarias dentro de sus privilegios de casta y así  manejar jugosos presupuestos. Y por otra parte hemos tenido conocimiento de cómo un profesor  puede ser contratado sin que ni siquiera tengan que presentarse en ningún sitio a trabajar ni nadie controle su "investigación". Así andamos en la clasificación de universidades mejores valoradas frl mundo ¿Dónde quedaron las limpias y justas oposiciones a cátedra o profesor como esas que permanecen resistiendo como residuo honorable para la enseñanza primaria y secundaria?

Y por otro lado tenemos a un elenco de próceres genios de la ciencia política que dan el salto a la fama como los concursante de un Gran Hermano  gracias a ciertas machaconas cadenas de TV y dicen querer salvar no digo ya a España; pretenden salvar a Europa entera con un par de parlamentarios en Bruselas y esperando catapultarse directamente a tomar “por asalto” la presidencia del gobierno. Y lo dicen henchidos de paroxismo y vanidad infinita sin cortarse un pelo mientras los escuchantes no damos crédito a tanta necedad.

Y uno no deja de maravillarse ante la desfachatez y el profundo infantilismo de las proclamas que proponen quienes afirman ser profesores universitarios y cuyas propuestas ya quisieran llegar a la altura intelectual del profesor Franz de Copenhague, ese gran genio de los inventos del TBO que nos cautivó de niños y nos inició a algunos en la lectura. Y al resultar éstas unas estulticias más bien dignas de barra de bar con acre olor a borrachuzo realizadas por supuestos ilustrados próceres de la ciencia política, no es que los líderes del grupo tengan que salir corriendo a rectificar el último disparate y donde dicen digo decir Diego, como cualquier político presidenciable o aspirante al uso; no. Es que donde dicen digo dicen bicicleta, tiza, piedra, papel, tijera según tantean el pulso de la opinión publica. Y así, de disparate en disparate van cubriendo un programa tan cambiante como las dunas del desierto, que hoy están aquí y mañana allá.

No es que estemos en una situación como para tirar cohetes, pero aunque carezcamos de libertades colectivas, por lo menos las libertades individuales como la propiedad, el derecho al contrato privado, etc, de momento los mantenemos. Pero por los disparates que ellos mismos han manifestado, como estos enemigos de la libertad lleguen al poder ya podemos olvidarnos de ella; de la libertad, claro. 


Para mejorar las cosas, ante el bautismo de sospechas y acusaciones de corrupción, parece haberles pillado a todos con el carrito del helado y ser corruptos antes de empezar; que ya tiene mérito. Y su defensa es el pueril: “yo no he sido, es que la casta me tiene manía y me acusan: todo mentiras de la casta que teme perder sus privilegios”, pues el panorama no resulta muy tranquilizador.

Pues nada, que sigan afirmando los muy catetos que ellos son limpios y puros de corazón y lo seguirán siendo cuando consigan el poder, y que además podrán responder no solo de la pureza de sus corazones sino de la de todos los demás miembros del partido que ocupen cargos públicos por el simple hecho de ser bautizados dentro de la secta. Es algo que maravilla a cualquiera que no sea un ignorante: Santo, Santo, Santo es el Señor; por eso deben sentirse ese nuevo papa recién elegido en cónclave y sus obispos tan cercanos al verdadero Santo Padre. Ahora, también hay que decir que más cateto será quien les crea, claro; y mucho más iluso quien les vote.

Para qué le vas a explicar junto a sus ciegos acólitos que la corrupción no es un problema de genes o de buenas intenciones ni promesas ni de pertenecer o no a la secta o la tribu, sino de que si un sistema te lo permite entrarás quieras o no en el “slippery slope” como lo denominan los anglosajones o “pendiente resbaladiza” donde solo por asomar el pie resbalas y ,zas, empiezas en caída libre hacia la corrupción y el inevitable abuso del poder. Para qué les vas a explicar que el poder sin control lleva sin remisión a los peores excesos que el hombre ha llegado jamás a cometer: que semejante hecho está estudiado, comprobado históricamente hasta la saciedad, y dicho por activa y por pasiva por las mentes mas preclaras de la Humanidad, por los más agudos filósofos en esa ciencia política que tanto desconocen por muy profesores que sean. Pero sabrán esta manada de bisontes desbocados y que arrasan el sentido común atropellando sin miramientos la libertad a su paso, que sin representación que surja en el origen de la sociedad civil no puede haber libertad colectiva. Que si no se separan los poderes y se monta un sistema en los que unos poderes sean enemigos de los otros poderes, y desconfíen y se vigilen entre sí, el abuso de poder está garantizado y por ende la corrupción.


Ya sabemos que no disponemos ni de un solo partido civilizado por aquí todavía: todos nuestros partidos políticos están por civilizar porque ninguno pertenece ni ha pertenecido jamás a la sociedad civil. Y no solo en España, es un mal endémico europeo producto de la guerra fría, pero ese es otro tema. Eso significa civilizado: pertenecer a la sociedad civil; pero los hay que empiezan a apuntar maneras entre los partidos pequeños. Y lo que es más importante, se empieza a formar una corriente de pensamiento entre la sociedad civil, por lo menos en los medios sociales,  para arrebatarle los partidos al Estado de forma que lleguen a pertenecer a sus verdaderos propietarios: la sociedad civil. A algunos pequeños partidos les queda mucho por aprender, pero apuntan maneras porque sus objetivos son más patrióticos. Están más abiertos porque no han entrado en la vorágine del poder corruptor sin control. Pero aquel partido que entra a escena con soflamas incendiarias populistas solo le importa el baño de vanidad resultante de que hablen de ellos cada día en los medios y de obtener el poder, la riqueza y satisfacer una infinita ambición personal. Son todavía mucho más incivilizados que todos los otros partidos en el poder juntos. A su paso no volvería a crecer más la hierba de la libertad en mucho tiempo: es más, se perderían las libertades individuales, que esas si las mantenemos.

Palabras como lealtad al elector no aparecen en el diccionario de ningún demagogo populista porque qué lealtad van a ofrecer aquellos que ni siquiera la ejercen dentro de su propio partido, fuerzan una dictadura cuando predicaban lo contrario y se pelean como hienas por unos despojos de poder. 

Las soluciones son tan simples que por eso se desconocen y se esconden: representación que surja en el origen de la sociedad civil ¿Quieres democracia? Pues lucha por el diputado unipersonal de distrito pequeño, con carácter imperativo hacia el elector y revocable en caso de deslealtad hacia el elector, elegido por mayoría absoluta a doble vuelta si no se consiguiese en la primera vuelta dicha  mayoría. Y si tu representante no lo hace bien lo echas en cualquier momento de la legislatura, por inútil o tramposo. Ese es el primer paso hacia la libertad colectiva: hacia la democracia. El segundo anclaje sería una verdadera constitución que contemplara de forma newtowniana nada más que las normas de pesos y contrapesos para separar los poderes ejecutivo y legislativo, y además los enfrentara en tensión y desconfianza perpetua el una hacia el otro. Eso que dijo Montesquieu y eso es lo que Alfonso Guerra se apresuró a afirmar lapidariamente que había muerto.

¿Cuándo habéis escuchado a ningún partido mencionar el reglamento que conduzca a esas libertades? A quien menos le oiréis comentar nada de esto es al demagogo populista de manual porque solo ambiciona robar la libertad al pueblo. Así de simple. No lo olvidéis: votar no siempre significa poder elegir.


Vicente Jiménez


jueves, 24 de abril de 2014

El alma democrática


... la igualdad ha precedido a la libertad: la igualdad era, pues, un hecho antiguo, cuando la libertad era todavía una cosa nueva; la una había creado ya opiniones, usos y leyes que le eran propias...
...La igualdad suministra cada día una gran cantidad de pequeños goces a cada hombre. Sus hechizos se sienten a cada momento y están al alcance de todos; a los corazones más nobles no les son insensibles, y las almas más vulgares hacen de ellos sus delicias. La pasión que la igualdad hace nacer, debe ser a la vez general y enérgica.

Los hombres no pueden gozar de la libertad política sin comprarla mediante algunos sacrificios, y si la consiguen es con muchos esfuerzos; pero los placeres que la igualdad procura se ofrecen por sí solos; cada uno de los pequeños incidentes de la vida privada parece hacerlos nacer, y para gustarlos no se necesita más que vivir.

Entre las leyes que rigen las sociedades humanas, hay una que parece más precisa y más clara que todas las demás. Para que los hombres permanezcan civilizados o lleguen a serlo, es necesario que el arte de asociarse se desarrolle entre ellos y se perfeccione en la misma proporción en que la igualdad de condiciones aumenta Tocqueville La Democracia en América, Vol II

Fuente: Colonial Authority


Cómo transformaría un Estado realmente democrático al individuo ¿plantearía una cuestión de causa-efecto? Dicho de otra forma, ¿existe una relación entre el régimen que vive una nación y la psicología, aptitudes y actitudes de los individuos que la habitan?

Algo así me pareció percibir por lo que me dijo un amigo una calurosa noche de verano en un pueblecito situado al norte de Estados Unidos. Estábamos tomando una cerveza helada en el porche de su casa y de alguna manera la atención de nuestra conversación se fue hacia el tejado de la casa:

  -Los dos últimos inviernos han sido muy duros. Voy a tener que poner un tejado nuevo.

  -Eso será caro ¿no?

  -No, si lo hacemos entre algunos amigos.

  -El año pasado le pusimos un tejado nuevo a la casa de Andy.

  -¿Ah si?, ¿Cuánto tardasteis?

  -Dos días

  -¿Eso se puede hacer en dos día?

  -Desde luego, si somos cuatro tipos dispuestos a trabajar duro, con las herramientas adecuadas, y si cada uno sabe lo que está haciendo; desde luego que sí

  -Una buena forma de ahorrar...

  -Sí - apostillo con una sonrisa de satisfacción mi amigo - Pero al finalizar el día no hay nada mejor que tomarse una buena cerveza helada contemplando todos un trabajo bien hecho.

Aunque tan solo sea rascar la superficie, creo que mi amigo Wayne me había descrito algo de aquello que Tocqueville observó y describió en el Volumen 2 de la Democracia en América.
Uno de ellos trabajaba en la construcción, Wayne era ingeniero, otro profesor y el último tenía un negocio en el pueblo. Hombres de distintas edades y profesiones con un espíritu de comunidad que choca al viajero cuando de verdad convive con ellos. Nadie más ni menos que nadie: el principio de igualdad y la ayuda mutua surge de forma natural. Ese espíritu de comunidad se ve por todas partes: un grupo de jóvenes voluntarios que limpian de hojas el parque un sábado por la mañana, otros que se visitan los domingos a hacer una barbacoa..., o alguien que viaja 60 Km para arreglarle el ordenador a una señora mayor viuda que vivía en medio de ninguna parte, pero que me di cuenta que aunque vivía sola no estaba sola. Y el buen samaritano no tenía relación de parentesco alguno. Pero hizo 40 millas de ida y otras 40 de vuelta y tan solo aceptó un café y unas pastas como premio cuando acabó el trabajo.. 

Simplemente: las cosas funcionaban así. No se trataba de una solidaridad forzada sino de algo que surge de forma natural. Ese fenómeno se da en las poblaciones pequeñas, algo que también menciona Tocqueville. En una ciudad grande la historia es otra, por eso un ingeniero y su mujer se trasladaron a vivir cerca de Two Rivers o Trivers (como le llaman los lugareños), Wisconsin. Antes habían vivido en Indianápolis: una ciudad demasiado grande para su gusto.


Intuyo que en ese espíritu de igualdad y de comunidad se da la inercia de cuando los primeros pobladores llegaron casi con lo puesto y tuvieron que sobrevivir a los duros inviernos con medios muy escasos y casi sin comida. El viaje desde Europa de aquellos primeros pobladores en pequeños barcos de vela no permitía que llevasen equipaje. Por cuestiones de espacio solo acarreaban con  lo imprescindible. Nadie se permitía el lujo de transportar un mueble, pero sí la herramienta básica para hacerlo. Digamos que si llevaban un hacha desde Europa no iba con el mango. Recuerdo visitar un poblado, que conservan como patrimonio histórico, de cuando llegaron aquellos primeros pioneros y marcaban muy bien este hecho: objeto traído de Europa, mesa fabricada de tal madera... Todo lo fabricado era genuinamente americano menos lo que necesitaba un proceso industrial.


La democracia se forjó en un espíritu de comunidad y supervivencia donde todos se hallaban ante las mismas condiciones de penuria y supervivencia, y estas condiciones eran tan extremadamente duras que muchos se quedaron por el camino. Los museos están llenos de ejemplos de la vida de aquellos primeros pobladores y su lucha por la supervivencia. Y de su relaciones con los indios nativos; unas veces de cooperación (de ahí viene el día de Acción de Gracias) y comercio y otras no tan afortunadas.


Nueva Inglaterra fue el crisol donde se forjó la democracia en América. Allí fueron a parar los intelectuales perseguidos en las guerras de religión de Inglaterra, banqueros, médicos, maestros, abogados..., excedentes inconformistas de toda Europa. Es decir, se necesitó un foco intelectual que diese forma a un mundo completamente nuevo que se abría hacia los europeos que por algún motivo u otro tuvieron que marcharse a esas nuevas tierras. Es como si de pronto encontrásemos otro planeta habitable y un grupo de pioneros quisiese probar suerte llevándose lo imprescindible para sobrevivir. Algo así debió ocurrir. Pensad quiénes se marcharían de tener la oportunidad: primero deberían ser arriesgados y valientes para tomar tal decisión. Después muchos puede que desesperados sin nada que perder excepto la vida ¿Que tipo de sociedad crearía esta segunda situación? ¿Una de desahucios donde los responsables de la catástrofe quedan libres y con pensiones de ensueño? ¿Una donde pueden obligarte a decidir si quieres ser español o te puedían asesinar por se español mientras los asesinos acaban libres gracias a los derechos del hombre? ¿Médicos, arquitectos y abogados sin trabajo ni esperanza de encontrarlo? ¿Qué tipo de sociedades te obligarían a ser pionero en ese planeta? Piensen en ello...
 Vicente Jiménez