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martes, 7 de marzo de 2017

No solo hay esperanza: hay certeza de que los españoles lo conseguiremos


Esto sí son brotes verdes. Foto cortesía de Antonio Novo
Bienvenidos al planeta Tierra: un lugar de cielos azules de nitrógeno, océanos de agua líquida, bosques frescos y prados suaves, un mundo donde se oye de modo evidente el murmullo de la vida. Este mundo es en la perspectiva cósmica, como ya he dicho, conmovedoramente bello y raro; pero además es de momento único. En todo nuestro viaje a través del espacio y del tiempo es hasta el momento el único mundo donde sabemos con certeza que la materia del Cosmos se ha hecho viva y consciente. Carl Sagan, Cosmos

Somos una generación y una especie afortunada. Hemos descubierto un método eficaz y provechoso de llegar al conocimiento. Hemos tomado consciencia de nosotros mismos. Nos relacionamos con otros de la misma especie. También hemos aprendido a relacionarnos y descubierto un método de gobernarnos cuyo objetivo no debería ser enriquecernos ni agotar los recursos del planeta sino conseguir la felicidad. Y cuando hablamos de método nos referimos a método: no a filosofías que se pierden en la especulación, el populismo o las utopías irrealizables, sino a hipótesis que grandes sabios postularon y se comprobaron empíricamente.

El camino hacia la felicidad está siendo muy difícil: desde las agrupaciones tribales prehistóricas hasta los modernos Estados el acceso a esa felicidad está siendo muy duro. Al igual que no todas las especies sobrevivieron y la extinción de los dinosaurios es un claro ejemplo que nos advierte de que ni siquiera trescientos millones de años es garantía de supervivencia en este planeta, muchos métodos de organizar nuestras sociedades se han perdido también en ese difícil viaje de cómo vivir los unos con los otros; o porque se trataban de simples utopías o porque pretendían formas equivocadas o poco justas de organizar las sociedades. Se perdió el sistema medieval, se perdió el sistema aristocrático y se perdieron, por ejemplo, los fascismos al acabar las II Gran Guerra, afortunadamente. Después llegó la Guerra Fría enfrentando al mundo bajo el paraguas de dos superpoderes: EE. UU y la URSS, que finalizó incluso antes de la caída del Muro de Berlín fue la última pérdida en Europa de un sistema social que también falló: el comunista.

Desgraciadamente, todavía quedan algunos focos todavía de ese comunismo en algunos países como Corea del Norte o Cuba, e incluso hay quienes se empeñan en resucitar ese sistema obsoleto y fracasado en nuestra querida España mediante la persuasión tautológica de unos desleales medios de comunicación y el oportunismo de unos siniestros pícaros que lo están promocionando. Aquí pecan todos siguiendo la máxima de Goebbels: si una mentira se repite mucho acaba por convertirse en verdad sobre todo en poblaciones atrasadas. Pero, ¿estamos tan atrasado como para caer en una trampa del siglo pasado? Yo creo que no.

Se ha derramado mucha sangre durante ese trayecto de las organizaciones sociales y las mentes más preclaras de la humanidad fueron allanado el camino para sacarnos de las cavernas: Platón, Aristóteles, Marsilio de Pádua, Hobbes, Maquiavelo, Locke, Hume, Jefferson, Tocqueville y tantos otros son personajes de quienes hemos esbozado unas pinceladas en este blog. Aquellos que lo hayan seguido de vez en cuando se habrán maravillado simplemente con el enorme impacto que puede ejercer el pensamiento de estos genios sobre la forma de organizar nuestra sociedad para conseguir esa felicidad. Hay esperanza porque las cosas ya están pensadas. No necesitamos a ningún mesías con peluquín a imponernos su salvación postiza porque ya sabemos salvarnos nosotros solitos. Por eso somos afortunados: porque sabemos cómo hacerlo. El camino no solo está pensado sino comprobado en la práctica. Hay que corregir errores por las variables extrañas que han intervenido a causa de grupos de presión, financieras, etc; pero existen factores de corrección que proporcionarían no las personas sino el sistema.

Por lo tanto hay esperanza para muchas cosas: hay esperanza de que las universidades no estén en manos de equipos mafiosos con tarjetas negras y que las mejores mentes de nuestro país puedan desarrollar sus proyectos en investigación y desarrollo sobre los que cobran por no presentarse al trabajo y presentar trabajos que ya habían sido entregados. Hay esperanza de que se valore el talento: el verdadero talento sobre la mediocridad más oscura. Hay esperanza de que esta sociedad sea capaz de poner en su sitio a tanto anodino; yo creo que sí. El mediocre solo tiene un camino para triunfar sobre el talento: la corrupción y el engaño. Hay esperanza de que triunfe el talento sobre la corrupción.

Hay esperanza de que el pueblo llegue a saber qué es la democracia porque tiene derecho a saber qué es la democracia, pero la de verdad. Hay esperanza de que los medios de comunicación sean honrados y realicen una labor informativa y por consiguiente pedagógica para el pueblo español, además de entretener. Hay esperanza de que esos medios primero aprendan ellos qué es la democracia porque no lo saben y después sepan transmitirla para que la sociedad civil sea incapaz de vivir sin ella. Cuando el pueblo español conozca qué es la democracia formal no habrá poder ni fuerza en este mundo que pueda arrebatársela. Ni siquiera todos los populistas que salgan cada día predicando sus evangelios postizo y burdas mentiras.

Hasta ahora no ha ocurrido, pero todavía queda esperanza. ¿Y de dónde viene esa esperanza? La democracia, tal como apuntaba Tocqueville, es un proceso inevitable y además ese estadio no sería el último, decía el gran filósofo-científico social. Tocqueville no formulaba teorías: tomaba apuntes de campo y datos empíricos y los sometía a un riguroso proceso antes de concluir nada. En su genial obra La Democracia en América demostró que las teorías de los grandes filósofos antes mencionados habían sido llevadas a cabo, y sin proponérselo, por unos rebeldes que desconfiaron del poder descontrolado porque habían sentido su yugo y se deshicieron del mismo. Para que nadie sufriese lo mismo otras de las mejores mentes rebeldes no se apoderaron de ese poder sino que los separaron y además los enfrentaron. Buena táctica: que un poder se enfrente a otro y nos deje a nosotros dormir tranquilos.

Seguramente la democracia formal después de establecida (eso es inevitable no solo para España sino para todos los pueblos occidentales) sufrirá mutaciones que la mejoren como ocurre con los seres vivos; y así lo decía Tocqueville antes de que Darwin llegase a publicar nada. Dos genios que supieron tomar e interpretar datos. Dos genios que vieron con los ojos de un genio aquello que los demás somos incapaces de ver aunque lo tengamos delante. Tales de Mileto (624 a. C – 547 a. C) vio un palo y no lo utilizó como hacían todos los demás para pegarle un garrotazo o lanzárselo a nadie en sus guerras sino para medir la altura de una pirámide a partir de la longitud de su sombra y el ángulo del Sol sobre el horizonte. Los demás veían un arma y Tales vio un instrumento de precisión para medir la altura de una pirámide. Este método se utiliza hoy en día para determinar la altura de las montañas de la Luna. Tales se adelantó trescientos años a la geometría de Euclides que enseñamos hoy en las escuelas y que utilizamos en nuestros cálculos de ingeniería y mecánica. Esos son los genios. Y ese es el talento. Personas con ese talento descubrieron poco a poco lo que hoy podemos utilizar para alcanzar la felicidad en nuestra forma de organización social. Hay esperanza de que el talento de la medida triunfe sobre la mediocridad del garrotazo porque es una cuestión de determinismo. Y si eso ocurre hay esperanza de que el esfuerzo se premie y se reconozca y aplaste a la picaresca y la corrupción. Pero esa esperanza no puede basarse en buenas intenciones como pretenden unos advenedizos que han irrupmpido en el paisaje político, sino en método. El método es la clave. La democracia formal es la clave

Si una mutación es mala es un cáncer, si se desarrolla el organismo no sobrevive. Considero la partidocracia como una mutación mala que jamás se acercó a la democracia aunque sí respete las libertades individuales. En eso está mucho más avanzada que el comunismo que no respeta ninguna libertad. Considero a los que intentan convencernos de que son nuestros nuevos mesías otra mutación maligna que no solo no respetaría las libertades colectivas que deseamos alcanzar sino que también destruirían la libertades individuales que tenemos. Un cáncer lo destruye todo: mata al organismo si éste no reacciona y destruye al cáncer.

Pero cuando la mutación es buena el organismo sobrevive porque se adapta al medio mejor que sus antepasados y prevalece. Hay que mutar a la democracia formal para que la esperanza se convierta en certeza. Certeza de que en en España los profesores dejen de adoctrinar siguiendo las ruines consignas de sus jefes políticos para dedicarse a enseñar, y la vocación del conocimiento triunfe sobre la mediocridad de las bajas pasiones. Los profesores deben difundir conocimiento y no ser correas de transmisión de políticos mediocres con aspiraciones ruines. Enseñar y curar son trabajos vocacionales porque no estás trabajando con tuercas que después puedes rechazar en un frío y eficiente proceso industrial de calidad: estás trabajando con seres humanos en proceso de desarrollo para la vida adulta. Eso del rechazo de piezas defectuosas pertenece al fascismo y fracasó, No nos sirve. Los niños son esponjas curiosas ansiosas de absorber conocimientos, son inteligentes, inquietos, artistas natos y cada uno de ellos con capacidades distintas y un hambre insaciable de aprender si nadie se dedica a malformarlos y abortar ese maravilloso proceso. Hay certeza con la democracia formal de que dejen ejercer a los maestros como maestros y a los médicos y personal sanitario para prevenir y curarnos porque nuestros recursos se invierten en sanidad e instrucción. Hay esperanza de que los Estados no controlen a los ciudadanos y dejen el peso de la educación a los padres y la familia y el de la instrucción a los colegios; aunque estén interrelacionados porque toda persona es mucho más que el resultado de una educación y una instrucción. Los regímenes totalitarios se apoderan de los niños para adoctrinarlos: hay esperanza y certeza de que ello dejará de ocurrir en algunos lugares de España.

Hay esperanza y certeza de lograr todas estas cosas y muchas más; de conseguir todavía más porque nunca nos conformaremos. Por eso decía Tocqueville que no todo quedaría en la democracia sino que evolucionaríamos a más, a pesar de los cánceres. A pesar de las mutaciones malignas.

Igual que para acercarnos a la verdad con mucha aproximación fuimos capaces de descubrir el método científico los españoles seremos capaces de conocer el método científico de la democracia formal. Y ese método está ya en marcha porque se puede desarrollar a partir de una unidad como cualquier otro método científico que tiene su unidad. Tirando del hilo de la unidad el proceso científico es imparable: la democracia formal es imparable porque ya tenemos esa unidad y es el humilde distrito electoral; pequeño, con un representante surgido por mayoría absoluta, a doble vuelta si fuese necesario, para proponer las leyes de parte de los ciudadanos de ese distrito. Un representante que estará presente por nosotros y que puede ser sustituido fulminantemente en caso de deslealtad. A partir de ahí se monta el edificio de la democracia formal. Imponente. Bello. Impresionante. Esperanzador. Inevitable...

Vicente Jiménez

sábado, 15 de noviembre de 2014

Qué podemos esperar de Podemos


Últimamente parece haber surgido una nueva moda desde los informativos de radio y televisión, o las tertulias televisivas de periodistas con los eternos políticos invitados, y también en los periódicos de gran tirada consistente en ir martilleando tautológicamente el tema de la corrupción como si  de un fenómeno reciente se tratase.

Pero lo más curioso son unos personajes que han aparecido a todas horas y como por generación espontánea se han convertido en endémicos. Se trata de convidados que parecen tener todas las respuestas para salvar España denunciando mesiánicamente a los políticos activos y al sistema donde se permiten y desarrollan tales desmanes y corruptelas: dichos salvadores de patrias etiquetan al gremio de políticos con el nombre casta. De esta forma exceptuando, creo, a TVE mediáticamente se les ha potenciado contrastándolos a ellos con el aluvión de corruptelas. Los líderes del partido Podemos se autopresentan como adalides de la anticasta. Y voluntaria o involuntariamente los medios han contribuido a orquestarle a Podemos una impecable e impresionante campaña de publicidad. Y ellos, claro está, añaden el sello del triunfalismo rampante: compren nuestro producto, vienen a decirnos; cual anuncio de lotería de Navidad. Somos los de Podemos. Jamás se dio semejante trato de favor mediático a ningún partido, más y cuando tampoco aportan nada nuevo, como ellos afirman.

Ahora bien, presentarse como limpios y puros de corazón cuando no se ha tenido todavía ninguna oportunidad de corromperse suena a tomadura de pelo. Si jamás han tenido responsabilidades de gobierno tampoco han tenido la oportunidad de corromperse en política: por lo menos en España. Pero ellos se han autocalificado con el sello de la honradez dentro de su ADN. 


No vamos a analizar ni el programa (si lo tuviese) ni la ideología del nuevo partido Podemos porque cualquier ideología conduce a la irrealidad de las utopía y los cuentos cuentos son. Lo que vamos es a analizar verdades irrefutables del estado de la situación bajo los parámetros de la ciencia política.
 

Para aquellos cuyo interés sea anteponer la libertad a la igualdad las propuestas de cualquier sistema de partidos como en los que viven las potencias perdedoras de la segunda guerra mundial, junto a España, las tendríamos que enmarcar fuera del conjunto de libertades colectivas. Ya el tribunal de Bon  definió el sistema que surgió tras la Gran Guerra como Estados de partidos: es decir, los partidos formarían todos parte del Estado y daría igualo que fuese un solo partido o muchos.

Como de ese detalle Podemos no dice nada, pues no se le aprecia ninguna diferencia con cualquier otro de los partidos existentes. Pero si encima quieren resucitar viejas teorías leninistas que ya han demostrado su fracaso pues apaga y vámonos. Si quisiese vivir como lo hacen en Cuba o Venezuela ya me habría marchado a uno de esos países. No estaría mal que los líderes de Podemos se planteasen esa idea. 

La diferencia que nos enmarca a los amantes de la libertad colectiva fuera de las utopías es que el sistema de libertades democráticas sí triunfó históricamente en las trece colonias inglesas que se independizaron de Inglaterra. Así que en EE UU se logró históricamente el triunfo de la democracia mientras que el de las utopías igualitarias marxistas han fracasado estrepitosamente y sin excepción.

El sistema de libertades empieza a tomar sentido en la representación del ciudadano donde los diputados deben actuar para legislar como simples apoderados nuestros en el Congreso: es decir, como nuestros representantes. Representar o ser apoderado de alguien marca muy bien los límites en los que ese alguien puede actuar por nosotros: representar significa estar presentes por, pero no para todo y de cualquier manera: deben estar para cumplir con lo que les hemos mandado nosotros; de ahí el mandato imperativo. Ahora bien, ese mandato imperativo ha de surgir desde el origen: desde la sociedad civil y no desde los jefes de partido. Por cierto, nuestra constitución ¿no prohibe el mandato imperativo refiriéndose a los Jefes de partido? Ejem...

Ante la actitud reaccionaria de Podemos con sus sistemas asamblearios que la Ley de Hierro de los partidos desmonta de un plumazo hay que anteponer la representación. Quien ideó la representación fue Marsiglio de Pádua, y si antes nos hemos referido a los grandes filósofos que pensaron teóricamente en los principios que podían conducir a la participación ciudadana en la política también hemos comentado como el experimento useño demostró la certeza de esas teorías en la práctica. Sería Tocqueville quien analizaría más tarde el resultado del experimento useño corroborando el resultado.
 

Dicho sistema de libertades colectivas también se apoya en otro fulcro: el de la separación más escrupulosa entre el poder legislativo y el poder ejecutivo. No puede haber libertad sin Montesquieu

De la representación ha de surgir también un Presidente de Gobierno honrado, valiente e inteligente que hubiésemos escogido para que tomase las decisiones en todas aquellas situaciones no previstas: lo que es un verdadero hombre de Estado.


Tendríamos entonces a nuestro servicio al gobierno para tomar decisiones para salvar al pueblo durante las emergencias o lo imprevisto y a los funcionarios para solventar la papeleta ante lo previsible: por eso los funcionarios no toman ni una sola decisión fuera de sus normativas: porque todo lo tienen previsto. Así cualquier ciudadano podría pensar: "en mis apoderados los legisladores, en el hombre de estado presidente junto al gobierno, en los funcionarios y en mi propia industria para sacar mi casa adelante es en quienes confiaré la tranquilidad de mi sueño y no el insomnio de mi desconcierto actual".

Podemos no ofrece nada nuevo al permanecer en el sistema de partidos. Presumen de demócratas cuando desconocen lo que significa la democracia creyéndose que están en la Atenas de Pericles.


Incluso si les funcionasen las asambleas, a los ciudadanos no nos afecta para nada la democracia que puedan tener dentro de su partido porque ese detalle de democracia interna en los partidos, en caso de existir (veremos que no) les afectaría solo a ellos: lo que de verdad nos importa a los electores es la democracia existente fuera de los partidos; esa de la representación y separación absoluta de poderes.

Es más, los líderes de Podemos ignoran la Ley de Hierro de Robert Michels, quien llegó a la conclusión al estudiar la estructura de los grandes partidos de masas europeos, especialmente la del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), que el poder de los partidos de masas desemboca inevitablemente concentrado en un grupo más o menos reducido. Es decir, el poder se lo queda uno y de ahí a escoger a un secretario general no ha pasado mucho. Si eso es cierto mucho menos cierto será afirmar que una nación como España puede gobernarse mediante bulés asamblearias de gobierno; concepto absolutamente reaccionario que nos devuelve a los principios de la democracia griega y obvia el antiguo y probado descubrimiento de Marsiglio de Padua.

En conclusión: ni puede haber democracia interna dentro de ningún partido de masas ni una nación se puede gobernar mediante asambleas. Esas ideas no dejan de despertar cierta sonrisa por lo pueriles que resultan si prescindimos de la ignorancia, pero hay muchos desesperados y convencidos de buena fe dispuestos a creerlas.

Tampoco deja de ser anecdótico que Podemos haya copiado de Obama el Yes We Can y del periodista Enrique de Diego el concepto de casta, idea que desarrolló el periodista y escritor en su Manifiesto de las Clases Medias.

Pero todo lo perdonaría yo si viese en el programa de Podemos o de cualquier otro partido la propuesta del cambio de la Ley Electoral: el lodo que ha traído estos barros y nos ha metido en una ciénaga. Ningún partido propone al diputado de distrito, que tal como indica el pensador y jurista A.G.Trevijano ha de partir de distritos pequeños de unos cien mil habitantes; pagado por esos habitantes, representando a ese distrito electoral con cargo revocable y que debe ser escogido por mayoría absoluta: a doble vuelta si fuese necesario. Ese sí sería un primer paso hacia la democracia. Es evidente que un cambio de ley electoral pero para meternos en un sistema totalitario del tipo que sea sería entonces algo contra lo que habría que luchar con uñas y dientes.


Pero bajo esa falsa apariencia innovadora Podemos sí puede aportarnos algo positivo y es el enorme terror que los oligarcas puedan sentir a perder sus hasta ahora inamovibles poltronas. Seguramente, en ese miedo Podemos será un acicate para que quienes mandan hagan mejor las cosas y pierdan esa sensación de impunidad con la que han actuado hasta ahora. Claro, que eso ocurrirá mientras que Podemos no sea fagocitado por los consensos y el sistema actual. El primer paso ya lo han dado bajo los vítores de sus fieles elegiendo Secretario General y la cúpula. La ley de hierro es un principio universal.

Vicente Jiménez

miércoles, 4 de junio de 2014

Respuestas a siete preguntas clave desonocidas sobre democracia


  ¿Alguna vez tuvimos democracia?

Igual que el éxito de la república constitucional de EE UU es hija de la Revolución Americana nuestra partidocracia europea es hija de una serie de luctuosos hechos que llevaron al fracaso la Revolución Francesa. Entre ellos, hemos de agradecer al abate Sieyès la decisión de haber despojado a la sociedad civil de sus dos armas más poderosas para controlar al poder y permanecer representada:
El mandato imperativo de los votantes.
Revocar el cargo al diputado en caso de deslealtad.
Explica con claridad meridiana A.G. Trevijano en su Teoría Pura de la República cómo con ello el abate Sieyès consiguió el 17 de junio de 1789 que la Asamblea (equivalente a nuestro actual Congreso) pudiera proclamarse soberana y así, gracias al consenso de sus voluntades particulares, pretender representar la voluntad general eximiendo al diputado de toda responsabilidad ante sus electores. 

Así se hizo imposible que un todo nacional admitiera  mandatos imperativos de las partes, es decir, de los distritos, pues Sièyes borró de un plumazo el mandato imperativo y la revocación de diputados al proyectar la soberanía sobre la Asamblea. Los ciudadanos se quedaron sin nada y la Asamblea con todo.

¿Por qué sí tuvo éxito el experimento de la democracia americana después de la Guerra de Independencia de EE UU?

Describe milimétricamente Tocqueville cómo los constitucionalistas de la Revolución Americana abordaron la cuestión del traspaso del poder desde las comunidades al Estado gracias a la exquisitez de las costumbres democráticas adquiridas por las colonias de Nueva Inglaterra antes de la Revolución; y la forma y circunstancias de cómo pasaron al resto del territorio americano con menos tradición democrática. Tocqueville analizó con tal inteligencia sus observaciones, que años después sería considerado por los useños en un lugar de honor junto a Washington, Jefferson y Madison, casi como si fuese un americano honorario. Al contrario que Sièyes, los Padres de la Patria del primer experimento democrático que tuvo éxito: Jefferson, etc, se obsesionaron por garantizar i sustancialmente tanto el poder de la representación como la relación concreta de lealtad con el colectivo representado. En tal caso la legitimidad quedaba enteramente en manos de la sociedad civil y la legalidad en el Estado.

¿Puede haber representación en las democracias de repartos proporcionales?

Los científicos utilizan modelos para entender mejor procesos más complejos. Para dar a entender el concepto de representación Trevijano apunta la equivalencia entre dar poderes de representación judicial a un procurador ante los tribunales y los poderes que el ciudadano concede a un diputado ante las Cortes. En ambos casos, los poderes son mandatos imperativos y revocables. En derecho civil, el poder notarial otorgado al apoderado carece de eficacia jurídica si éste no especifica las facultades concretas que contiene. El poder notarial equivaldría al voto de confianza que el elector le da al elegido para que cumpla como mejor pueda con su programa electoral.

No es difícil deducir que todas las circunscripciones deben ser equivalentes en número y atributos. En esa diferencia de planteamientos se establecen la fronteras entre la democracia formal y la democracia de representación proporcional. Si las mónadas ii no son equivalentes iii la representación falla y de ahí el error de la proporcionalidad, ya que en ese caso los atributos de la mónada dejan de ser equivalentes..., dejan de ser genuinos y el poder en vez del ciudadano lo tiene el partido satisfaciendo el desleal planteamiento de Sièyes para el pueblo.

¿La democracia interna de los partidos garantiza la democracia a los ciudadanos?

Cuando el poder lo tiene el partido el jefe de partido confecciona las listas solo o con un pequeñísimo grupo selecto, y la relación de lealtad se establece entre el que hace la lista y los listados. El poder lo tiene el jefe de partido que incluyó al diputado en su lista de candidatos y los votantes quedan fuera de la ecuación.Volvemos de nuevo al planteamiento de Sièyes; y este fenómeno se da en toda Europa, especialmente en el arco Mediterráneo. Por eso los países del Mediterráneo tenemos los mismos problemas: España, Italia, Grecia...

La gran novedad: democracia dentro de los partidos, ¿y qué pasa con la ley de hierro?

Otra posibilidad resulta de la tímida novedad que está empezando a ponerse de moda en algunos  partidos: democracia interna a la hora de elegir y confeccionar listas, delegados, avales, etc. Pero incluso en esa situación el poder seguiría en manos del partido y no del ciudadano. No salimos de Sièyes. Además, la democracia interna de los partidos nada tiene que ver con la democracia externa a los partidos. A los ciudadanos lo que nos interesa es la democracia externa; lo que pase dentro de los partidos no atañe a nuestros intereses.

Además,  teniendo en cuenta un principio universal conocido hace más de 100 años; la Ley de Hierro de Robert Michels, que fue quien estudio la socialdemocracia alemana y demostró que en la vida interna de esos partidos de masas (donde hay muchos afiliados) los dirigentes no pueden manipular con el juego de mayorías y minorías o con malabarismos asamblearios a todos los afiliados, y por lo tanto no puede haber democracia interna: un partido funciona como una unidad funcional y son los aparatos de partido, las pequeñas minorías internas de burócratas dirigentes los que dirigen la vida del partido. Precisamente los partidos utilizan el nombre de vida orgánica para disimular eludir la palabra democracia y aplicar precisamente la ley de hierro. Tal como se ha mencionado antes, en realidad,  a los ciudadanos nos da igual lo que ocurra dentro de los partidos. Lo que nos interesa a los electores es lo que acontece fuera del partido; es decir, si los votantes mantenemos el control en todo momento sobre la lealtad de nuestros representantes mediante la revocación y el mandato imperativo. Se concluye que si nos dicen que el ciudadano goza de democracia porque el partido es internamente democrático o son unos ignorantes o nos intentan engañar. Lo importante es el circuito de lo civil a lo Estatal. Ese es el gran engaño de Podemos; y ellos saben que al final se quedarán con la marca, el poder y los ciudadanos con nada. En todo caso pueden llegar a fingir unas asambleas que se parecerías a las que realizan las comunidades de vecino donde el administrador lo lleva todo preparado y casi decidido o los disidentes pueden ser fácilmente acallados o controlados. Podemos no se apartará de Sièyes y ellos lo saben..., o son unos catetos ignorantes. Y si no, al tiempo...

¿Cuando estar tranquilos?

Solo cuando el mandatario es el votante y el mandante el diputado. Cuando un diputado de distrito ha vencido a todos los otros candidato debería ser porque su programa político coincide con los intereses concretos de ese distrito iv. Ello consigue acercarnos a intereses tangibles como puedan ser defender las patatas que se producen en nuestro distrito electoral y nos aleja de cosas poco prácticas más cercana a los ideales y las utopías.
“El interés mayoritario definido por los votantes, hace improbable, bajo pena de revocación, que transforme en poder propio la potencia representativa de una concreta diputación ajena. Si el diputado de una mónada política es inteligente y culto no necesita ampararse en la ficción, inventada por Sieyès” Trevijano, Teoría Pura de la República, pág 377

¿Por qué los diputados solo pueden proponer leyes?


El problema que se plantea aquí es cómo y en qué momento se pasa de lo civil a lo estatal. Parecería a simple vista que poner un filtro a la legislación que puedan aprobar los diputados teniendo en cuenta que son elegidos en distritos pequeños, uno por distrito y con carácter imperativo y revocable sería poner un filtro al deseo mayoritario de los votantes. Pero como bien apuntó Montesquieu los poderes cuanto más separados, desconfiados y vigilándose los unos a otros mejor. No se puede dar el inmenso poder de legislar a a la cámara de diputados y ya está. Por ese motivo tiene que haber una cámara intermedia antes de llegar al Estado que de el carácter coercitivo a las leyes. Esa cámara, a su vez, no puede aprobar nada que no le haya llegado de manos de los diputados. Habrá un tira y afloja hasta que se pongan de acuerdo y la ley se apruebe. En EE UU, además, esa ley la tieneque aprobar el Presidente y por si fuera poco los useños dividieron la cámara de diputados en dos mitades. En caso contrario la ley vuelve a la cámara con las rectificaciones oportunas y el tira y afloja reitera el circuito hasta que la ley se aprueba o rechaza. Cómo decidiesen los expertos en Derecho Constitucional (pues eso es lo que debe recoger una constitución: la separación de poderes y representación) es tema de expertos, como queda dicho

Agradecimiento


Aprovecho para agradecer a A.G. Trevijano la información que me ha proporcionado con su maravillosa Teoría Pura de la República y otros apasionantes artículos y audiciones difundidos en RLC. También el e-curso a distancia de la Univesidad de Yale sobre filosofía política al que cualquiera puede tener acceso gratuitamente han corroborado los postulados trevijanistas basados en el camino recorrido por los grandes filósofos de las ciencia política y el devenir de la historia. Esas fuentes me condujeron por una apasionante bibliografía, ya que lo importante es el asesoramiento de qué libros leer cuando deseas por lo menos rascar la superficie en algún tema. La propia corroboración de la experiencia personal y la vida también son buenas maestras.

Por último, agradezco también a todos los que estáis colaborado con vuestros comentarios en este blog; algunos de vosotros tan asiduos que casi parece que nos conocemos y hemos realizado un trabajo en equipo. El apartado de comentarios siempre permanecerá abierto para vosotros. Podéis revisar y rebuscar. Puedo tardar pero suelo contestar a todos los comentarios.

Y por último, agradezco a los lectores que tenéis la paciencia de seguirme: en el momento de escribir estas líneas compruebo que hemos llegado a 102 122 lecturas.


Cuando no he puesto bibliografía, a veces y por cuestión de tiempo, he enlazado con otro artículo que amplía el concepto y sí hace referencia a esa bibliografía o directamente enlaza con el libro. A veces los libros incluso se pueden adquirir colgados en formato pdf en internet.
Para mí, queda la cuestión sin responder de si se desconocen o no por parte del colectivo de políticos, partidos, tertulianos, medios y catedráticos el verdadero significado de la democracia formal: si la respuesta es sí entonces nos están engañando y si no las conocen habría que concluir que son unos ignorantes (de ignorar - todos ignoramos, pero cosas distintas). Ahora bien, si son ignorantes y yo sin tener nada que ver con la política he podido averiguar qué es la democracia, cómo funciona, las fuentes de pensamiento, etc; ¿cómo ellos, que se dedican a la política ignoran verdades y principios tan básicos y universales?



Vicente Jiménez

Notas
i Las dudas de los constitucionalistas americanos de 1787, sobre la competencia para promulgar las leyes, están en la propia redacción de la sección séptima 2 del artículo 1 de la Constitución de EEUU: “Todo proyecto aprobado por la Cámara de Representantes y el Senado se presentará al Presidente de los Estados Unidos antes de que se convierta en ley; si lo aprobare lo firmará; en caso contrario lo devolverá, junto con sus objeciones, a la Cámara de su origen, la que insertará íntegras las objeciones en su diario y procederá a reconsiderarlo. Si después de dicho nuevo examen las dos terceras partes de esa Cámara se pusieren de acuerdo en aprobar el proyecto, se remitirá, acompañado de las objeciones, a la otra Cámara, por la cual será estudiado también nuevamente y, si lo aprobaren los dos tercios de dicha Cámara, se convertirá en ley... Si algún proyecto no fuera devuelto por el Presidente dentro de 10 días (descontando los domingos) después de haberle sido presentado, se convertirá en ley, de la misma manera que si lo hubiera firmado, a menos de que al suspender el Congreso sus sesiones impidiera su devolución, en cuyo caso no será ley”.


iiLa brutal idea de mónadas artificiales fue el contrasentido que condujo a las monstruosidades del nacionalismo y del comunismo de Estado, donde los símbolos se tomaron por representaciones y las ideas por dominaciones Trevijano, Teoría Pura de la República, pág 372


iii Si ésta es muy extensa y poco intensa, sea porque la circunscripción electoral es demasiado grande o porque el programa del candidato elegido es indefinido, desaparece el carácter relacional de la representación, y ésta se polariza en poder independiente e irrevocable.


Este sistemático desvío de la función representativa se produce con el sistema de elección proporcional, que convierte en poder de partido lo que sólo era facultad personal de realizar el programa electoral aprobado en un distrito electoral pequeño.


ivDistrito en el sentido de mónada

jueves, 3 de abril de 2014

Trevijano, democracia formal, mónada, representación y otros conceptos.




Cartel de uno de las conferencias de A.G.Trevijano
El pionero que ha difundido en España la idea de democracia formal es un erudito de la cultura, el derecho, el arte y la historia: A. G. Trevijano, quien distingue la democracia formal de otros sucedáneos y ha aportado unas mejoras sustanciales a la democracia verdadera. Según Trevijano, ya disponemos de suficiente perspectiva histórica y experiencia para corregir errores tomando como modelo democracias como la de EEUU, única nación que en principio cumple a rajatabla con los requisitos de democracia formal; y la quasi democracia de países como Francia, Inglaterra o Suiza. Tras una vida dedicada a la búsqueda y lucha por la libertad  colectiva (diferenciándose de la privada) Trevijano ha aportado al mundo la idea de democracia formal apoyándose en pautas científicas, históricas y filosóficas donde mejora grandes aciertos y corrige errores baśándose en estudios profundos unidos a su propia experiencia cerca del poder.

Pero Trevijano no se queda ahí al elevar la filosofía política al podio de la ciencia descubriendo la unidad democrática, o monada, que él fija en el distrito electoral y cuyo núcleo sería el colegio electoral. La mónada supera el concepto de unidad matemática, que se limita a compara magnitudes, ya que en la mónada se reproducen todos los elementos que representarían el total de la sociedad política, incluida la unidad de poder. Por lo tanto, la primera unidad de poder sería el colegio electoral, no la familia ni el individuo ni el ayuntamiento y mucho menos un partido político.

Trevijano define concretamente la democracia formal bajo tres presupuestos y dos normas; y esta síntesis no surge por generación espontánea sino al hilo de grandes pensadores: Aristóteles, Marsiglio de Padua, Occam, Maquiavelo, Hobbes, Locke sintetizado prácticamente por Jefferson y los padres de la Constitución Americana.

Para el trevijanismo (permítanme que acuñe el término) la democracia formal parte de tres presupuestos fundamentales:

Pueden participar todos los miembros del distrito electoral en las mismas condiciones de igualdad. Léase en esto los ciudadanos con derecho a voto por cuestiones de nacionalidad, edad, censo y edad legal.

El juego se traduce en la existencia de una sociedad política intermedia entre la sociedad civil y el Estado.
 

Sin una sociedad política intermedia que parta de la sociedad civil para ser uno de los controladores del Estado, la sociedad civil está huérfana ante el poder.

Las decisiones se toman por mayorías y minorías.

El trevijanimo distingue el consenso social del político. El social se traduciría en normas sociales consensuadas como la de asistir con corbata a ciertos actos o no ir desnudos por la calle. Ahora bien, apostar por el consenso político como forma de tomar decisiones en vez hacerlo a través de mayorías y minorías parte necesariamente las oligarquías que  orbitaban en torno a un dictador desaparecido, ya que las oligarquías se reparten todas las estructuras de poder del dictador ausente mediante consensos: se necesitan los unos a los otros, aunque se odien, para mantener el statu quo de privilegios heredados de la dictadura de la que partieron; y por ese motivo ningún presidente podrá jamás tomar verdaderas decisiones de Estado sin el permiso de todos los demás partidos. Sin consenso no hay decisiones y si alguien rompiese la baraja perjudicaría a todos los consensuados. Cuando hay que tomar una decisión de Estado hacen piña: por ejemplo, jamás se plantearán desmontar los 17 estaditos con sus respectivos super-hiperpagados mediocres presidentes, altos cargos, legión de paniaguados y pantagruélicas e incontrolables administraciones junto a medios de comunicación, universidades, cátedras a quienes se suman una legión de vividores de todo pelaje, ONG, artistas de salón y caviar; todos socialdemócratas devoradores de recursos y dinero público; en las antípodas de los intereses de la sociedad civil, que son quienes pagan el convite. Para muestra un botón, ¿por qué no se lleva a cabo una consulta plebiscitaria en la sociedad civil? Autonomías si /no, con las cuentas, pros y contras encima de la mesa contrastadas con otros modelos territoriales. En primer lugar, ningún presidente de una partidocracia tiene el poder para tomar esa decisión sin estar consensuada aunque tenga mayoría absoluta; y en segundo lugar, sin esa corrupción se desmoronaría un sistema que se sostiene por y gracias a la corrupción. Y para empeorar las cosas, Europa está apuntada a la misma forma de hacer.

¡Ah! Que habría conflictos. Pues miren, precisamente la democracia formal se basa en el conflicto permanente de la clase política. Son las oligarquías las que necesitan respirar el aire de los consensos: esa palabra, según apunta Trevijano, apareció por primera vez durante los pactos de la Moncloa y es un concepto político inexistente en el mundo anglosajón. Sintetizando el ciclo: dictadura >>oligarquía por consensos>>democracia

Ahora, vamos con las normas que aplicaremos a estos tres presupuestos:

Representación de la sociedad civil

Representar significa “estar presente por”. Los antiguos griegos jamás utilizaron esta idea porque ellos decidían no mediante la democracia formal que nos ocupa sino la directa; es decir, siendo el mismo ciudadano, sin representante alguno, el que tomaba las decisiones votando directamente. Montesquieu ya advirtió que donde se halla el representado no existe el representante. En cambio, los reyes medievales sí utilizaron representantes para imponer su poder, pero la representación del pueblo se atribuye a Marsiglio de Pádua (1270-1342). En su Dictio II del Defensor Pacis establece un paralelismo entre la representación espiritual y la secular. No entraremos en los problemas de oposición que tuvo con el Papa, pero sí nos interesa que inauguró una nueva forma de oposición al mismo. Influyó en las opiniones políticas de su gran amigo Guillermo de Occam (1280/1288 – 1349). Marsiglio mantuvo que el verdadero legislador debía estar constituido por la mayoría del pueblo; quienes incluso tenían el derecho a castigar al príncipe. Propuso una especie de soberanía popular a la Iglesia, incluyendo en ella a los laicos. Planteaba instaurar unos Consejos Locales cuya misión debía ser la elección de Consejos Generales. El Consejo General podría también excomulgar e interpretar las escrituras, y el papado no debía tener prerrogativas especiales. Occam no llegó a atreverse a tanto, pero desarrolló un método absolutamente democrático para elegir al Consejo General. Margsilio y Occam formaron un buen tándem abriendo camino hacia la representación y democracia formal. A nadie se le escapará el paralelismo entre la mónada del Consejo Local y distrito electoral, o de Consejo General y ejecutivo.

Trevijano resuelve las elecciones de la mónada distrito electoral bajo una serie de principios, como hizo para establecer la forma de democracia formal. Estos principios garantizan una proporcionalidad siempre directa: “candidaturas uninominales elegidas por mayoría absoluta, a doble vuelta y en circunscripciones pequeñas, deben cumplir los siguientes principios:

Similar numero de electores en cada circunscripción.

Cadidatura uninominal

Similar número de votos para ser elegido diputado.

Mandato imperativo del electorado.

Revocabilidad de la diputación en caso de deslealtad al mandato”.

La separación absoluta de poderes en todo momento.

El historiador griego Polibio (264–146 AC) no solo fue testigo del saqueo y destrucción de Cartago sino que durante el periodo de la república romana acompañó a Escipión a sus campañas de África e Hispania (estos romanos eran unos fachas, mira que llamarla Hispánia :-) y ya apuntó la separación de poderes en la que se basaría Montesquieu y estudió el efecto dominó que se originaba al finalizar las dictaduras: u otro dictador tomaba el poder por herencia como en el caso de Corea del Norte, o mediante un golpe de Estado), como cuando Claudio sucedió al emperador Calígula; o el poder del dictador se descomponía repartiéndose mediante un consenso entre las oligarquías cercanas al dictador junto a nuevos arribistas oportunistas; y éstas oligarquías, por último, pasaban a ser democracias. “En el periodo del consenso, lo que gana la oligarquía lo pierde el pueblo tal como demuestra la teoría de juegos”. Trevijano
El periodo del consenso resulta ser el más largo y estable ya que la dictadura tiene puesto un cronómetro desde el momento en que se crea. Todos hemos de morir, y el dictador tampoco se escapa a la muerte. El consenso en cambio no muere fácilmente ya que es un monstruo de muchas cabezas: cabezas que se reproducen de forma exponencial porque los intereses que representa a cada familia originan más cargos hereditarios y otra maraña de intereses político-financieros y de poder. Uno será el cabeza visible, pero hay que garantizar que todos entren el el reparto para no romper el consenso. Ese incremento en el reparto no es por creación de nuevas riquezas y meritocracia sino, como se verá en el siguiente punto, por empobrecimiento material, cultural y moral de la sociedad civil. Al afectar la movilidad social por el mérito inevitablemente refuerza la inmovilidad de castas.
Trevijano distingue cómo la guerra fría tuvo enormes consecuencias para Europa, y tener que acudir a la ayuda americana también le afectó dramáticamente para resolver los problemas en los que unos dirigentes incompetentes nos metieron, no supieron resolver y acabaron originando la II Gran Guerra: se romperían los tres presupuestos de la democracia y las dos normas por miedo a que la libertad política pudiese ser una puerta abierta al comunismo en Europa. En España, la dictadura hizo lo propio en la Transición no por miedo al comunismo, y miedo al ruido de sables (Trevijano lo explica como testigo de primera mano) ya que la guerra fría estaba moribunda, sino por miedo a la libertad, “redujo el juego a una competición entre partidos políticamente correctos (contra el presupuesto 1o), integrados en el Estado (contra el 2o) y en un consenso (contra el 3a). Por miedo al control de los electores, adoptó el sistema proporcional de listas. Y por miedo al control de la corrupción, no separó los poderes del Estado... Donde hay conflicto social no puede haber consenso. Una sociedad sin conflicto solo es imaginable en la utopía.”. Democracia formal y democracia material, 21 de mayo de 2006. Antonio García Trevijano
Su mensaje está empezando a calar en la sociedad y la oligarquía durará lo que tarde en calar del todo.


Vicente Jiménez


jueves, 16 de enero de 2014

Sobre la separacion de poderes



“Sucedió lo que era de esperar en la naturaleza de todo tipo de poder incontrolado: si el poder legislativo elije entre su seno a un equipo de gobierno para que dirija la acción del poder ejecutivo, como lo indicó Montesquieu, ni hay separación de poderes ni posibilidad de libertad política. Los poderes estatales solamente pueden estar separados y equilibrados si tienen la misma legitimación original, si cada uno ha sido directamente elegido por los afectados en el ejercicio de ese poder específico. Han de separarse en su origen para que puedan estarlo en su función”. A.G.Trevijano, Teoría pura de la República, EDICIONES MCRC

Resulta incomprensible cómo el talento político y mediático en Europa, especialmente en todo el arco Mediterráneo, no ha llegado a relacionar la Gran Crisis actual con el sistema político que la permitió. Los grandes próceres se limitan a retocar el procedimiento financiero causante de la crisis, cuando sin llegar a curar los síntomas de la enfermedad obvian el origen de la misma.

Es triste tener que explicar lo evidente: los corruptos no podrían haberse dado impunemente festines financieros si antes no hubiesen tenido lugar otro tipo de banquetes: el que se daban los partidos vencedores con las cuotas de poder obtenidas en los repartos proporcionales de los votos. Esas votaciones, donde se eligen a listas confeccionadas no por los votantes sino por un reducido grupo perteneciente a la cúpula del partido aseguran un pacto de amo-vasallo parecido al de la Edad Media. En el sistema de listas y repartos proporcionales el ciudadano queda ya fuera de juego incluso antes de depositar su voto, y éste voto jamás cumplirá con la verdadera función que debería tener: controlar al poder del Estado. Y así tenemos a unos componentes de listas carentes de toda representatividad de la sociedad civil que, en cambio, sí representarán fielmente a sus partidos; y, por supuesto, ante este panorama tampoco se da la separación de poderes.

Representación y separación total de poderes constituyen los ingredientes, ambos imprescindibles, en una democracia formal y verdadera. Sin esos constituyentes explicitados en las constituciones de los países, tal como expresa el Art 16 de los Derechos del Hombre y el Ciudadano de 1789, ya es que ni existe constitución.

«Artículo 16.- Toda sociedad en la cual no esté establecida la garantía de los derechos, ni determinada la separación de los poderes, carece de Constitución». Derechos del Hombre y el Ciudadano de 1789

A lo cual sumamos la siguiente información

“Las Constituciones llamaron separación de poderes a la separación de funciones del poder salido de las urnas de partidos. Ese fue el argumento de la jurisprudencia de Bonn en favor de la partidocracia, a la que consideró moderna superación de la democracia directa de Rousseau, en palabras literales del Presidente del TC de Bonn, Gerhard Leibholz. El TC de Bonn defendió la supresión de la representación política, en favor de la hipotética democracia directa que suponía la integración de las masas en el Estado”. A.G.Trevijano, Teoría pura de la república, EDICIONES MCRC

No puede andar más acertado Trevijano en las fuentes que aporta, ya que en la practica tenemos que la antigua dictadura permanente del partido único ha sido sustituida por el monopolio del poder durante el periodo legislativo de un Partido Estatal; y que ambos jefes, al final, disponen de los tres poderes del Estado. Los medios nos inundan cada día de casos de lo que tiene que pasar y pasa; de lo que es que es lógico e inevitable cuando nadie embrida al poder y no hay poder legislativo ni judicial independientes de los criterios decisivos del partido gobernante. Refiriéndose a los partidos llega a decir;

“Son meras potestades subordinadas al poder ejecutivo. Este único poder no sólo retiene la iniciativa legislativa y el gobierno de los jueces, sino que mantiene el orden social transformando en leyes y sentencias, es decir, en mundo jurídico, el equilibrio oligárquico de los poderes económicos y sindicales en el mundo social ”.

¿Listas abiertas o cerradas? Poco importa, yo te pongo a ti en la lista y tú luego me eliges a mí de presidente del gobierno (si me eligiera yo mismo, como hizo Napoleón, quedaría un poco mal); y los votantes somos también actores y cómplices en este vodevil, porque todos sabemos que estamos votando directamente al futuro presidente; quien a su vez fingirá luego que lo eligen en el momento de la investidura. Todos sabemos también que los “legisladores” cumplirán con su deber de obediencia; eso que llaman después disciplina de voto. Y después de votar, ¿a alguien le queda claro si han sido legislativas o presidenciales lo que hemos votado? Porque si han sido presidenciales, ¿dónde están las legislativas?, es decir, dónde está ese representante que tiene que representarme a mí, y no a su jefe de partido.

El siguiente cuadro comparativo sintetiza lo expuesto:



Campaña #SeparacionDePoderes

DEMOCRACI A FORMAL
ESTADO DE PARTIDOS
REPRESENTACIÓN
REPRESENTACIÓN
La representación parte desde la sociedad civil. Esto significa que va desde los ciudadanos hasta llegar al Presidente del Gobierno. La sociedad civil no tiene representantes: nadie media entre el Estado y los ciudadanos.
1 hombre 1 voto Cuotas de poder mediante repartos proporcionales.
1 Diputado por distrito electoral. Nada de listas Presentan listas: abiertas o cerradas
La doble vuelta garantiza la representación de TODOS los ciudadanos.
Manda el jefe de partido
Sociedad civil con poder a través de sus representantes todo el año Sociedad civil sin poder por no tener representantes.
Los partidos políticos pertenecen a la sociedad civil. Pagados por sus asociados. Los partidos políticos pertenecen al Estado: pagados por el Estado e incrustados en el Estado.
Los sindicatos pertenecen a la sociedad civil y son pagados solo por sus propios sindicalistas Los sindicatos pertenecen al Estado y son pagados por el Estado
Los medios de comunicación persiguen al poder y son libres, El poder persigue o controla mediante subvenciones, o mantiene a los medios de comunicación
La unidad de poder parte del colegio electoral La unidad de poder solo es el Estado
Mandato imperativo: los legisladores han de cumplir con los compromisos adquiridos con la sociedad civil. No se cumplen los compromisos electorales. Hay quien dijo que los programas electorales se hacían para no cumplirlos.
Cargo revocable: si la sociedad civil considera que su representante lo hace mal, lo pueden echar del cargo. Se ven obligados a dimitir Nadie dimite a menos que se vea obligado a hacerlo por mandato del jefe de partido
LEGISLATIVO
LEGISLATIVO
La sociedad civil escoge a los que proponen las leyes (diputados) El Presidente de partido + unos cuantos escogen a los que proponen las leyes (diputados)
Cada diputado va a defender las propuestas que salieron de sus propios distritos electorales, que a su vez surgieron de los intereses de la sociedad civil Los diputados se deben a su disciplina de voto: a lo que diga el jefe de partido. Disciplina de voto es un eufemismo de obediencia, y la obediencia al jefe de partido y estructuras verticales son contrarias a la democracia
Cada representante se debe a los intereses de su distrito y sus electores Los diputados se deben a los intereses de su partido.
Los legisladores no se mezclan con el ejecutivo (gobierno + administración + jueces) El jefe de partido es el presidente del gobierno surgen las leyes que dice el gobierno. Aquí se junta ejecutivo (gobierno) y diputados (legislativo) con lo cual se da una dictadura de partidos.
La sociedad civil elige directamente a doble vuelta al presidente del gobierno Los legisladores eligen al presidente de gobierno, pero antes ese presidente era jefe de partido y había elegido a los legisladores poniéndolos en una lista.
A veces se llegan a acuerdos pero las decisiones son democráticas. Se producen consensos entre partidos.
No hay colores de bancadas Las bancadas se dividen en colores: azul, rojo...
Legisladores y gobierno están en continua tensión, ya que se vigilan unos a otros y toman acciones en caso necesario por corrupción, etc. Legisladores y gobierno son uña y carne cuando las propuestas de sus jefes de partido
Los legisladores pueden votar en contra de una propuesta del presidente del gobierno aunque éste sea de su propio partido. Los legisladores jamás votan en contra de una propuesta de su jefe de partido; y si éste es presidente del gobierno, menos.
No está exenta de la corrupción; pero si se da, tiene consecuencias políticas, administrativas o penales en caso de ser descubiertos Inmunidad oficiosa ante la corrupción y no tiene consecuencias iguales para todos: según el infractor. Incluso, inmunidad oficial
JUDICIAL
JUDICIAL
Se escoge un tribunal supremo que sale de todos los actores que se dan en la justicia: jueces, abogados, fiscales, secretarios judiciales y procuradores. Los partidos políticos o los gobiernos ponen a sus jueces en los tribunales supremos y constitucionales.
El poder político de los jueces es casi nulo Algunos gozan de poder político. Jueces estrella, etc.
OTROS ASPECTOS
OTROS ASPECTOS








miércoles, 11 de septiembre de 2013

Sobre la Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano 1789


Os voy a contar una historia sorprendente. Solos, y ante el poder absoluto de un rey, 24 hombres muy inteligentes e ilustrados tomaron una decisión que cambiaría el mundo para siempre. Ese día, dejaron de opinar y comenzaron a decidir. El 17 de junio de 1789 tuvo lugar el primer acto de voluntad revolucionaria de los representantes del tercer estado; decidir. Acto que en realidad representó el comienzo y el contenido de toda la revolución. Sabían lo que hacían. Pese a estar solos ante la soberanía absoluta del Rey, los poderes del ejército y de la propiedad feudal de la tierra, fueron en verdad decididos y valientes: “cambiaron el nombre de Reunión de los Comunes por el de Asamblea Nacional, y declararon ilegales todos los impuestos del reino, autorizando provisionalmente el pago de los mismos mientras la Asamblea no se separara. Jamás la historia había conocido un acto de semejante osadía en una clase intelectual A.G.Trevijano Teoría Pura de la República, pág 24,

A esta acción el rey reaccionó mediante una especie de golpe feudal y, por supuesto, no aceptó la propuesta de los 24; pero eso no impidió que se produjese una especie de efecto dominó cuyo conjunto han llamado los historiadores Revolución Francesa.

Pero dentro de esta cadena de hechos, puede que también sorprenda el papel que tuvieron las mujeres en la declaración de los derechos del hombre y el ciudadano: la primera gran manifestación femenina. En ella demostraron inteligencia política y militar al cambiar las barricadas por la manifestación: una táctica inaudita hasta entonces. Ellas actuaron con valentía ante la amenaza de los mosquetones que les apuntaban, y con gran determinación también lograron algo que jamás se había dado en la historia de la humanidad. Después de aquello nada fue igual y las mujeres cambiaron el curso del mundo: obligaron al rey junto a su familia a dejar la protección de Versalles y se los llevaron “invitados” a la fuerza a las Tullerías en París. Fueron ellas la chispa que lograron los derechos del hombre.

Este acto de dignidad femenina no ha sido lo suficientemente reconocido. Ya que no soy historiador, invito a los profesionales a un estudio de campo profundo sobre el tema.

La Declaración de los derechos del hombre y el del ciudadano de 1789 se inspiró en la Declaración de independencia estadounidense de 1776 y en el espíritu filosófico del siglo XVIII; y marca el fin del Antiguo Régimen y el principio de una nueva era.


Desgraciadamente. la traición del rey y peor aún, de la Asamblea provocó el fracaso de la revolución francesa, y fue el germen de los problemas que asolarían después a la vieja Europa en los siguientes siglos. Lo que pasa ahora en Europa y los problemas que estamos sufriendo en estos momentos en España tienen mucho que ver con lo que ocurrió entonces.
 
Según nos marca A.G.Trevijano, no podemos entender el presente de Europa sin disponer de información y realizar un análisis inteligente de la Revolución Francesa. Así, nos vendrá bien tener a mano estos diecisiete artículos, ya que deberían ser la base de cualquier constitución. Comparad si se ajustan a los de nuestra Cosntitución y sacad vuestras propias conclusiones. Por ejemplo, no dejéis pasar por alto el artículo 16 y quedaréis sin duda sorprendidos. Pero la pregunta es ¿por que en EEUU sí se aplican y en Europa no? ¿Por qué no supimos resolver los problemas del s XX en Europa y tuvimos que acudir a un ejército extranjero para que nos sacara las castañas del fuego en dos guerras mundiales?
 
Ahora, disfrutad de esta joya:

 Declaración de los derechos del hombre y del ciudadano (26 de agosto de 1789)

Los representantes del pueblo francés, constituidos en Asamblea nacional, considerando que la ignorancia, el olvido o el menosprecio de los derechos del hombre son las únicas causas de las calamidades públicas y de la corrupción de los gobiernos, han resuelto exponer, en una declaración solemne, los derechos naturales, inalienables y sagrados del hombre, a fin de que esta declaración, constantemente presente para todos los miembros del cuerpo social, les recuerde sin cesar sus derechos y sus deberes; a fin de que los actos del poder legislativo y del poder ejecutivo, al poder cotejarse a cada instante con la finalidad de toda institución política, sean más respetados y para que las reclamaciones de los ciudadanos, en adelante fundadas en principios simples e indiscutibles, redunden siempre en beneficio del mantenimiento de la Constitución y de la felicidad de todos.
En consecuencia, la Asamblea nacional reconoce y declara, en presencia del Ser Supremo y bajo sus auspicios, los siguientes derechos del hombre y del ciudadano:

Artículo 1.- Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en derechos. Las distinciones sociales sólo pueden fundarse en la utilidad común.
Artículo 2.- La finalidad de toda asociación política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Tales derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia a la opresión.
Artículo 3.- El principio de toda soberanía reside esencialmente en la Nación. Ningún cuerpo, ningún individuo, pueden ejercer una autoridad que no emane expresamente de ella.
Artículo 4.- La libertad consiste en poder hacer todo aquello que no perjudique a otro: por eso, el ejercicio de los derechos naturales de cada hombre no tiene otros límites que los que garantizan a los demás miembros de la sociedad el goce de estos mismos derechos. Tales límites sólo pueden ser determinados por la ley.
Artículo 5.- La ley sólo tiene derecho a prohibir los actos perjudiciales para la sociedad. Nada que no esté prohibido por la ley puede ser impedido, y nadie puede ser constreñido a hacer algo que ésta no ordene.
Artículo 6.- La ley es la expresión de la voluntad general. Todos los ciudadanos tienen derecho a contribuir a su elaboración, personalmente o por medio de sus representantes. Debe ser la misma para todos, ya sea que proteja o que sancione. Como todos los ciudadanos son iguales ante ella, todos son igualmente admisibles en toda dignidad, cargo o empleo públicos, según sus capacidades y sin otra distinción que la de sus virtudes y sus talentos.
Artículo 7.- Ningún hombre puede ser acusado, arrestado o detenido, como no sea en los casos determinados por la ley y con arreglo a las formas que ésta ha prescrito. Quienes soliciten, cursen, ejecuten o hagan ejecutar órdenes arbitrarias deberán ser castigados; pero todo ciudadano convocado o aprehendido en virtud de la ley debe obedecer de inmediato; es culpable si opone resistencia.
Artículo 8.- La ley sólo debe establecer penas estricta y evidentemente necesarias, y nadie puede ser castigado sino en virtud de una ley establecida y promulgada con anterioridad al delito, y aplicada legalmente.
Artículo 9.- Puesto que todo hombre se presume inocente mientras no sea declarado culpable, si se juzga indispensable detenerlo, todo rigor que no sea necesario para apoderarse de su persona debe ser severamente reprimido por la ley.
Artículo 10.- Nadie debe ser incomodado por sus opiniones, inclusive religiosas, a condición de que su manifestación no perturbe el orden público establecido por la ley.
Artículo 11.- La libre comunicación de pensamientos y de opiniones es uno de los derechos más preciosos del hombre; en consecuencia, todo ciudadano puede hablar, escribir e imprimir libremente, a trueque de responder del abuso de esta libertad en los casos determinados por la ley.
Artículo 12.- La garantía de los derechos del hombre y del ciudadano necesita de una fuerza pública; por lo tanto, esta fuerza ha sido instituida en beneficio de todos, y no para el provecho particular de aquellos a quienes ha sido encomendada.
Artículo 13.- Para el mantenimiento de la fuerza pública y para los gastos de administración, resulta indispensable una contribución común; ésta debe repartirse equitativamente entre los ciudadanos, proporcionalmente a su capacidad.
Artículo 14.- Los ciudadanos tienen el derecho de comprobar, por sí mismos o a través de sus representantes, la necesidad de la contribución pública, de aceptarla libremente, de vigilar su empleo y de determinar su prorrata, su base, su recaudación y su duración.
Artículo 15.- La sociedad tiene derecho a pedir cuentas de su gestión a todo agente público.
Artículo 16.- Toda sociedad en la cual no esté establecida la garantía de los derechos, ni determinada la separación de los poderes, carece de Constitución.
Artículo 17.- Siendo la propiedad un derecho inviolable y sagrado, nadie puede ser privado de ella, salvo cuando la necesidad pública, legalmente comprobada, lo exija de modo evidente, y a condición de una justa y previa indemnización.
Vicente Jiménez

Bibliografía:
 http://youtu.be/-cIoJOe6b-8
 http://es.wikipedia.org/wiki/Declaraci%C3%B3n_de_los_Derechos_del_Hombre_y_del_Ciudadano
A.G.Trevijano,  Teoría Pura de la República, EDICIONES MCRC
La era de las revoluciones  http://www.monografias.com/trabajos10/era/era.shtml
Godechot Jacques http://historiadoreshistericos.wordpress.com/2008/10/25/godechot-jacques-las-revoluciones-labor-1981/