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La Regeneración Democrática

El Principe de Machiavello

“Erradicar la lacra de la corrupción en España es posible. Hacen falta medidas eficaces, que ya se han puesto en marcha, continuar aplicando las recomndaciones y buenas práctica de los organismos independientes, y la voluntad decidida de implantar una cultura de integridad pública y privada” José María Beneyto (es Catedrático de Derecho) ABC 21 agosto de 2015 Regeneración Democrática.
Estoy completamente de acuerdo con la aserción del Catedrático de Derecho José María Beneyto que aparece hoy en la primera página del periódico ABC cuando expone la posibilidad de erradicar la lacra de la corrupción. Pero el sistema que propone para lograrlo sería ya otro cantar. Vamos a utilizar un modelo para facilitar la exposición:

Supongamos que hay un semáforo situado en un lugar sobre el que todos los conductores son conocedores de su muy escasa vigilancia por parte de las autoridades de tráfico. La cuestión es que “casi sabemos” las probabilidades de sanción serían muy escasas si nos lo saltásemos. Y supongamos todo un organismo especializado como la DGT (Dirección General de Tráfico) recomendándonos sobre la importancia de respetar los semáforos. Dejar en manos de los conductores la decisión constituiría una irresponsabilidad. No puede existir libre albedrío en ciertas cuestiones ya que habrá conductores responsables que respeten el semáforo, aunque solo sea por la sensatez de evitar un accidente; pero habrá otros que se lo saltarán gustosos si la probabilidad de ser sancionados fuese casi nula. Es más, aún existiendo la posibilidad de sanción hay quienes serían tan kamikazes como para hacerlo si considera que no los ve nadie y no pasa nadie en ese momento. Por lo tanto, no podemos dejar a “recomendaciones” y “hay que aplicar medidas eficaces” algo tan transcendental como la lucha contra la corrupción. Ya tenemos demasiadas medidas

Maquiavelo demostró su enorme inteligencia y valentía a la hora de poner una de las primeras piedras de la libertad del pueblo (en aquella época) al separar la política de la moral. Maquiavello nos advirtió sobre la imposibilidad de dejar la historia del semáforo bajo recomendaciones ni el libre albedrío de tomar decisiones morales en nuestro modelo,  así como tampoco podemos reducir la política a cuestiones morales. Las normas de las que habla el catedrático Beneyto en la primera página de ABC en su artículo Regeneración democrática son todas buenas; pero antes hay que poner otras normas en una constitución: unas que enfrente al ejecutivo y legislativo separándolos en perpetua tensión para controlar al poder, dejar libre al judicial para controlar la prevaricación y los asuntos entre particulares; y otras que garanticen la representación del ciudadano y representatividad de los políticos hacia la ciudadanía. En una constitución no pueden darse las abstracciones. Respecto al título, no se puede regenerar lo que jamás hemos tenido.
Vicente Jiménez



2 comentarios:

  1. Es que aquí la osmosis entre los poderes es a tres bandas, ejecutivo, legislativo, y judicial, y así la corrupción está garantizada; es más, esta perversión, esta permeabilidad inter-institucional es corrupta en sí misma.

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    1. A los políticos no se les puede dejar a sus anchas sin control. Al no existir la representación ciudadana, primer paso hacia la democracia, la corrupción sistémica es el primer efecto.

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